lunes, 12 de octubre de 2015

E-institute 10

Como tarde mucho en postear, esta vez voy a subir mas. Es que andubimos con muchisimos problemas. ahi va.




“Ow….Ow…. Ow….OW! OW! OW! OW!!! … OOOW!!!! Ah… Ahhh…aYYYY….”
Paulina caminaba a la salida del centro de disciplina anticipada. Era sábado, y el resto de las chicas se preparaba para la visita de sus amigos o familiares. Sin embargo, Paulina había optado por ir temprano y aun en pijama  a recibir su castigo.
“Despavilarte con una buena nalgueada es la mejor forma de recordar que tu vida es una mierda” Protesto para sus adentros, mientras lagrimeaba un poco y sobaba sus ardientes nalguitas con la mano por dentro de su pijama.
Esto no lo haría enfrente de sus compañeras por orgullo, pero estaba sola y podía darse el lujo. Era algo que había comenzado a avergonzarla mucho. No había ni una sola compañera que no odiara los castigos o se comportara como si le diera igual recibirlos, gracias a el sistema de rejuvenecimiento. Si embargo, la mayoría ya tenia asumida la disciplina, y a veces parecía que era la única que lloraba “Solo por la disciplina anticipada”. El resto, si llegaba tarde, o pasaba algo, podía resistir los reglazos sin llorar. Solo en el centro de disciplina se escuchaban llantos a mares, y a veces algunas recibían sus reglazos sin gritar, y solo moviéndose ante cada impacto y poniendo gesto de mucho dolor. Ella sin embargo, no podía evitar lagrimear siempre que estaba siendo castigada. Pero no era solo el dolor, era el coraje de haber terminado en ese lugar.
“Para colmo, como esta semana tuve tantos problemas, la disciplina anticipada recomendó un castigo mas fuerte”. Suspiro Paulina.  Volvio a su recamara, un poco mas despierta notando que sus amigas aun no volvían. Suspirando nuevamente, busco en el cajón su uniforme. Busco la bombacha del dia que correspondia usar y al observarla, sintió coraje nuevamente.
“No solo tengo que estar encerrada aquí, sino que el estúpido sistema me asigno esta edad, y ahora me siento en la infancia de nuevo”. Se quejo. Claro, una infancia, con solo las cosas que odiaba de la infancia. Paulina vistiéndose recordó lo que paso hace apenas unos días.
“Esa mañana, su tutora la despertó, informándole  que debía ir al centro de disciplina anticipada. Finalmente parecía haber algún tipo de resultado ante el problema que había. Al hacerlo, fue amarrada como el resto de las alumnas, pero al darle la inyección de datos….
“Model imput incorrect. Encrypted”.
- Que… Que paso… ay…- Pregunto Paulina, sintiendo aun la punzacion de la inyección de datos.
- Tu model tiene un virus.
- Un virus? Borrenlo!.
- Es imposible, esta ecryptado y solo podrá ser removido dentro de 3 meses.
- EN SERIO?
- Si, debio haber hecho un chequeo a su model, antes de ingresar.
- Acaso no pueden borrar un virus en un model? Que clase de institución son!.
- Paulina!!- La regaño su tutora.- Es tu obligación chequear tu model. Una vez que un virus se instalo no hay nada que podamos hacer. Lamentablemente, eso quedo bajo tu responsabilidad. Este tipo de virus son tan poderosos por que al tener fecha de caducidad son reconocidos por el sistema como una opción. Que te sirva como lección para ser mas responsable.
- No lo puedo creer!!! Son inútiles!!!.
- Señora, incluso tiene asignado un castigo…
- Los castigos veremos de regularlos, conservara su model hasta que luego de la inscripción se le quite su virus. Que reciba su disciplina preventiva.-
- Pero… el castigo este será demasiado severo para que …
- Asi aprende.- Concluyo la tutora. “
Paulina se observo su cola, mientras doblaba el pijama aun desnuda.
“ Solo rozarlame arde…. Pero ya esta mejor…” Penso. Su primer castigo con el aparato robotico, le enseño a tenerle el mismo miedo a su disciplina anticipada que a cualquier castigo. El resto de la mañana sintió su cola punzar en los asientos de las aulas, y del comedor.  El resto de la semana fue igual de complicada. Si bien las clases fueron asimilables la disciplina anticipada atormentaba sus mañanas quitándole las ganas de cualquier otro castigo y dejándola un poco temerosa. Pero por eso, no obtuvo ningún prendedor rojo mas en los últimos días. Solo conocio mas a sus compañeras incluso a esa Rebecca. Le tocaron nuevos profesores y materias que supo manejar cómodamente e incluso asi, ahora se encontraba libre de tarea. Solo tubo muchos problemas por comportamiento, mal uso de uniforme, lenguaje . En poco tiempo se volvió común para sus compañeras ver a la niña nueva en el rincón castigada.

Paulina continuaba vistiéndose, ahora se encontraba solo en su ropa interior, con su falda puesta. Busco su blusa, y observo el logo en el cuello de marinera. Ese maldito logo disipaba toda posibilidad de escaparse. No solo sabían donde estaban siempre, podían sencillamente teletransportarla. Escucho de programas ilegales, que podían “Tapar” el logo, y haciendo que no la puedan teletransportar. Tambien de otros que permitían abrir portales, volar, etc. De todas formas, nada garantizaba que pueda escapar y la directora era una vieja sadica, de solo imaginarse lo que le harian sentía su sangre helarse.
Paulina, luego de vestirse y peinarse cuidadosamente, bajo a desayunar. Pero noto que sus amigas no se encontraban en el comedor.  Supuso que se había descoordinado asi que comio tranquilamente. Hasta que Gyz llego.
- Ya terminaste de desayunar?
- S-Si… Señorita Gyz…- Respondio Paulina asustada. Verla a ella, no eran buenas noticias casi siempre.
- Tienes visita, deberas acompañarme. Dijo Gyz, y tomándola del brazo caminocon ella al área de visitas.
- Visitas?Quien podrá ser?.- Pregunto.
- Un hombre llamado Mark.
- MARK!- Exclamo sin querer. Sintio la vista penetrante de Gyz posarse en ella.
- Pero señora, no puedo ir ahora… No estoy preparada.- Suplico Paulina.
 - Preparada? Si vienen visitas, tu deber como alumna del instituto es recibirla y demostrar lo efectiva que es nuestra educación en tu comportamiento. –
Paulina suspiro suponiendo que era imposible convencerla. Al hacerlo, vio sus zapatas y esas estúpidas calcetas infantiles que la hacen sentir tan ridícula y llamativa. Sintio su cola aun punzar levemente y protesto: Mark no me puede ver asi…-
- Señorita, no sea maleducada  o la visita conocera la forma en como te disciplinamos.
Paulinase puso roja como un tomate mientras Gyz la llevaba firmemente a su tedioso destino.
 Si el me ve asi… qu humillación mas grande… - Penso Paulina en voz alta. Hasta que se regaño a si misma. “Basta, seguís siendo su jefa, aunque estes pasando por esto. Tu model y las reglas de este extraño lugar no tienen nadaque ver con eso.”protesto. Respiro fuerte, intentando olvidar su situacion y apariencia, y fue junto a Gyz.

Mark llego a una sala, donde se encontraban varias alumnas y visitantes. En la mayoría de los casos, parecía mas bien como si chicas de un internado fueran visitadas por sus padres. No había ningún tipo de seguridad mas que un par de supervisoras. Sin embargo, las alumnas obedecían rápidamente ante la primera advertencia. La fama de E-institute era conocida, y era obvio a primera vista los resultados. Ninguna quería pasar por la humillación de ser castigada frente a sus visitas.
Vio a la señora gyz, con quien había hablado, entrar a la sala con una chica tomada del brazo. La niña se veia mucho mas pequeña que el resto. Incluso su vestimenta era distinta, sin saber por cual razón. Esta se mostraba seria, lo cual lucia tierno, en una niña de apariencia tan adorable como ella. La sala de visitas contaba con  recepción, asi que Mark estaba sentado en una mesa tomando un café.  Gyz, se acerco a el con la pequeña peliroja quien se mostraba molesta. Cruzada de brazos, lo observaba seriamente mientras Gyz mencionaba: Aquí esta la señorita Redglow. Tienen prácticamente una hora.
Mark se sorprendio ampliamente al ver que esa niñita era su jefa. Paulina sintió sus mejillas sonrojarse y mark vio como al sentarse, intentaba disimular el ardor de sus pompis. Su intento no cumplio con su objetivo, no solo por la reputación de E-institute, sino por que de vez en cuando podía verse a Paulina sentarse en una nalga y la otra, molesta por la situacion.
- ¿Qué miras tanto?- Pregunto Paulina molesta.
- Perdon es que…
- Tengo un virus, me llevo mi model a la minima edad en E-Institute. Por lo visto, debía hacerme un chequeo antes de entrar aquí. El virus se configuro con el programa de E-institute y ahora estare asi durante 3 meses.
- Lo siento señora..- Dijo Mark, confundido con tener que tratar con tanta solemnidad a una niña pequeña y con trenzas.
- Digame, hubo alguna noticia de mi padre? –
- Para el resto del mundo te encuentras en un retiro espiritual.
- …. Retiro espiritual… -
- Todo esto fue organizado por su padre, pero dice que ocultar lo sucedido será el único apoyo que te dara.
- Genial… - Protesto Paulina. – La empresa continua funcionando? –
- Si, sigue las ultimas instrucciones que dejaste. Sin embargo, su padre dijo que no perdería su empresa y que si no puedes manejarla el se encargara.-
- Lo supuse…- Protesto Paulina.
- Como te esta llendo en prisión?
- Que clase de pregunta es esa?- Pregunto Paulina. – Obvio que me esta llendo horrible.
- Es extraño… que todas las reclusas.. estén aquí libres. No tienen miedo de que haya algún tipo de accidente?
- Accidente como que?
- Que alguna agreda..-
- Si yo te pegara una piña, no creo que te vaya a doler para nada.- Dijo Paulina. Penso un poco lo que le pasaría a su cola si lo hacia también pero no lo dijo.
- O intente escaparse.
- Imposible… Mientras usemos este uniforme, nos teletransportarian apenas intentemos escapar… Estamos indefensas y vulnerables…- Dijo Paulina, suspirando lo ultimo. Penso posteriormente lo que dijo, y no quizo que mark la vea asi. Enseguida ordeno: Tienen que sacarme de aquí lo mas pronto posible esta bien???
- Los abogados hicieron todo lo que estaba en sus manos. –
- Que hagan mas!! Es una tortura estar aquí. Cuando salga me vengare de todos.
- Pero…es solo una escuela no? –
- Si, nos enseñan cosas. Pero yo ya se lo suficiente.
- Señora, debería verel visto bueno… capaz pueda aprender cosas. –
Paulina al escuchar lo ultimo se enfurecio.
- Acaso eres IDIOTA? YA MISMO AVERIGUAS COMO SACARME DE AQUÍ. –
- Señora… hay un brillo rojo que viene de su espalda.-
- Que?- Exclamo Paulina. Se asusto al pensar lo que podía ser y se paro repentinamente nerviosa. Lo observo a Mark e intento disimular su miedo y nervios pero enseguida llego Gyz tomándola fuertemente de la oreja.
- Esa forma de hablar señorita???-
- Perdon señorita gyz!!- Exclamo Paulina. Preferia est humillación a la de ganarse un castigo mayor frente a su subordinado.
- Ya mismo viene conmigo. Disculpe señor mark, termino la visita.
- Si…- Dijo el, y vio como rápidamente se llevaba a Paulina de la oreja. Asi Mark vio a la pequeña peliroja, dando saltitos intentando alcanzar el ritmo de su tutora.  Su corta falda,rebelaba el adolorido posterior de Paulina junto a su ridícula ropa interior entre cada saltito.
Mark se puso de pie. Sonrio para sus adentros y pensó: Al fin recibes lo que mereces niña malcriada. Y me asegurare de que sea solo el principio.

- Ay… Ay… Ay… Lo siento señorita Gyz, Lo siento, no lo vuelvo a hacer!!- Suplicaba Paulina, mientras la llevaban dolorosamente de la oreja.
- Se supone que debes enseñarle a las visitas lo eficientes que somos en mejorar tu comportamiento. Pero lo primero que haces es decir groserías.
Paulina, comenzó a notar que la llevaban a la recamara. Su corazón latia a toda prisa, suponiendo que Gyz le daría un prendedor rojo. Comenzo a calcular en su cabeza en que momento podría ir por su castigo. Sin embargo, intento salvarse de esta, si la convencia, capaz Gyz solo la mandaria al rincón y su cola se salvaría.
- Es que señorita Gyz, me hizo enojar y…
- Ese no es pretexto!!
Al llegar a la recamara e ingresar, Gyz finalmente solto la oreja de Paulina. Su oreja habi quedado bien roja y se camuflajeaba en su cabello. Paulina se la sobo adolorida mientras Gyz se sentaba en la cama de Paulina. Tomo un cepillo y lo acomodo al lado suyo.
- Aprovechare que hoy hay tiempo y me asegurare decorregir ese comportamiento tuyo. –
Los ojos de Paulina sedilataron, al ver al enorme cepillo al lado de su tutora.
- Señorita…
- Te bajas tu bombacha hasta las rodillas y te recostas en mis piernas. Y vas a tener bien en mente que la próxima vez que de tu boca salga una palabra asi, te va a tocar lo mismo de vuelta.
Paulina había aprendido a no desobedecerla a Gyz. Pero se notaba muy seria, y Paulina sabia de antemano que ODIARIA los próximos 5… o 10… o 60minutos.
Se bajo lentamente la bombacha mirando a su tutora expectante y suspiro, pensando en voz alta. – No fue algo tan grave…-
Luego camino, sintiendo su cola ya arder de antemano, debido a la disciplinaanticipada. Levanto su falda, y se recostó sobre su gigantesca tutora, sintiendo el aire fresco rozar sus aun calentitas posaderas.
- Veo que has mejorado, ya aceptas tus castigos.
- G-Gracias…- Dijo Paulina. A pesar desu intento de no llorar, sus ojos ya se llenaron de lagrimas.
- Por que?-
- Por no castigarme frente a Mark…- aclaro.
La mujer no respondio, y empezó a azotar las pequeñas y aun rojizas posaderas de Paulina. Paulinarapidamente, sintió un fuerte punzon seguido por otro, y en poco tiempo ya pataleaba y lloraba como una niñita castigada. La nalgueada fue muy larga, intensa. Incluyo cepillo, al final, haciendo que Paulina llorara desconsoladamente.  Su cola entera, con muslos e paredes interiores de la nalga incluidos, quedaron rojo intenso, y ni toda la fuerza de paulina pudo lograr que evite un solo azote. Gyz, hizo muchas preguntas durante el castigo a lascuales paulina las respondio a laperfeccion. Gyz sabia perfectamente que el fuego en su cola era lo que la hacia responder tan obedientemente.  Al final, termino con la niña, llorando desconsolada sobre sus piernas. El castigo que ella le había dado, posiblemente seria peor que el que recibiría en el centro de disciplina. Sin embargo, lo mejor fue que lo reciba con ella. Gyz sabia perfectamente por lo que pasaba paulina, el dolor que sentía. Por eso, luego de la nalgueada, permitio descansar un rato a Paulina sobre sus piernas. Tardo un tiempo en desahogarse, ya que respiraba agitada, y tomaba sus nalgas con ambas manos sobándoselas. Finalmente, Gyz la hizo pararse y Paulina dijo por obligación: Gracias por disciplinarme Señorita Gyz, no lo volveré a hacer..-
Aun lagrimeaba un poco entre palabras, pero Gyz supuso que ya podía soportar su próximo castigo. Seriamente la tomo de la oreja. La niña la tomo adoloridamente y le dijo:
- Aun no es suficiente. Recorda bien, la próxima vez que escuche de tu boca no responder bien, decir groserías, y comportarte con esa actitud tan sobrante tuya te volverá a pasar lo mismo.
- S-Si señorita Gyz, lo siento..- Dijo.
La mujer, la llevo de la oreja, mientra que Paulina caminaba dificultosamente con la bombacha en sus rodillas. Ya en el baño, enjabono un jabon y le ordeno abrir la boca a Paulina. Paulina observo el jabon asustada, pero obedecio, y sintió el asqueroso sabor recorrer bien toda su boca. Gyz tallo fuertemente el jabon el al engua de la niña, quien retrocedia con asco. Sin embargo, gyz la sostenia fuertemente de su oreja, volviendo la lavada de boca un castigo suficientemente efectivo.
- Ahora abris la broca muy grande, vas a sostener el jabon y no lo vas a soltar.
- Argh…-asfk… Si señorita Gyz…- Respondio Paulina.
Gyz coloco el jabon en la boca de Paulina. Paulina sintió el jabon enterrarse en sus dientes, y como toda la baba que pasaba por este, tenia un sabor mucho mas asqueroso.
- La baba no la tragues, vas a tener que dejarla caer. Se que es asqueroso, pero también es tu castigo.- Dijo Gyz. Tomo a la pequeña peliroja de la cintura, y subio su bombacha, haciendo que tape su cola. La apretada bombachita elástica, genero un fuerte dolor en la hinchada cola de Paulina, quien se movio sobándose.  Gyz no le dijo nada por hacerlo, asi que continuo sobándose adolorida. Continuo llorando, intentando no ahogarse, debido al terrible castigo. Y sintió como gyz acomodaba su falda, preparándola para algo masde castigo. Solo que este un poco mas exhibicionista.
Gyz tomo nuvamente de la oreja, haciendo que Paulina suelte un grito mudo debido al jabon. Y se la llevo rápidamente de la oreja. La cara de Paulina, se ponía roja como tomate, y sus ojos, aun masllorosos ante la humillación de ser llevada por la escuela, con su cola como tomate a la vista, llorando y un jabon en la boca. Sin embargo, estaba demasiado acongojada y continuaba sobándose.
Finalmente la dejo frente a un pizarrón. Y le dijo: No te podes mover de aquí, ni sacar tu jabon, ni acomodar tu uniforme hasta que  llenes el pizarrón. Con buena letra “No debo ser irrespetuosa o me castigaran asi de vuelta”. Paulina asintiocon la cabeza, mientras se sobaba su oreja y su hinchada colita.
PAF! Sono y paulina salto en el lugar.
- Tiza en mano y a escribir, vamos.-
Paulina asintió nuevamente, y rápidamente comenzó a escribir con una mano, sobándose las pompis con su mano libre. Lo hizo sin parar hasta que gyz se separo de su lado. Cuando lo hizo, miro de reojo. Sintió su cola hinchada con su mano, y la observo. “My Little pony…” pensó al ver el dibujo, y noto que tenia publico. Escondiendo la cara miro al pizarrón e intento suspirar, pero el jabon y el asqueroso sabor se lo impedían. Observo cabisbaja, sus ridículas calcetas, y comenzó a escribir sus líneas.
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Paulina cumplia su castigo apresuradamente. Tanto por la humillación de estar exhibida sino por el deseo de aliviar el asqueroso sabor en su boca. De vez en cuando escuchaba pasos, chicas conversando o risas. No se animaba a voltear a ver quien eran por la vergüenza, y se limitaba solamente a tapar con una mano su hinchada colita. Esto obvio no servia de mucho, su mano era pequeña y era fácil apreciar para quienes la veian que había recibido una buena lección. Y vaya que si, nunca había sido castigada tan fuerte desde que llego. Ni pasado por tanta vergüenza en su vida. Y cada vez se sorprendia mas, de lo fuerte que podía ser la disciplina. Mientras escribia, a veces daba pisotones frustrada por el tedioso castigo. Continuaba llorando, frustada, y su mano libre se alternaba entre sobar su cola, taparla de la vista, y limpiar sus lagrimas. A veces quería sacarse el jabon de la boca, pero luego de la sala descubrió que de alguna forma, están consientes de lo que ella hace. Se sintió muy pero muy tonta, y comenzó a deprimirse mucho, llorando fuerte nuevamente mientras continuaba castigada.
Ashley, Jeannie y Rocio por su parte, continuaban caminando. Los fines de semana, había tiempo extra, y visitas. Asi que las 3 lucian impecables su uniforme, como de costumbre. Charlaban animosamente de lo sucedido hasta que Ashley vio en uno de los pasillos una chica escribiendo líneas en el pizarrón. Esto no era tan raro, hace poco Rocio había tenido la misma penitencia. Vio que pertenecia a primaria, y mientras se acercaban a ella, la chica tapo su cola, alcanzando solo a tapar el dibujo en su bombacha. Este tipo de castigo era odiado por muchas, ya que quienes andaban en el pasillo podían no solo observar su castigo, sino las marcas de estas. La mano no alcanzaba a tapar el intenso tono rojizo de los muslos hinchados de la chica, cuyo pelo y mejillas parecían combinar con su cabello a propósito.
Al acercarse mas, la cara de la chica se puso roja, se podía ver marcas de lagrimas en su rostro, y el disgusto de tener el jabon en su boca. Mirando de reojo, la niña continuaba haciendo líneas.
- Wow… Que te paso?
- MPH…- Protesto Paulina, que lo ultimo que necesitaba era ser molestada en ese momento.
- Pau, veo que estascastigada.- Dijo Ashley. – Espero que hayas lavado tu uniforme, solo tenes entre hoy y mañana para hacerlo.
- “No… debo… ser… irrespetuosa.” Otra vez? – Pregunto Rocio. – A quien respondiste mal ahora… -
Paulina se apresuro, terminando las líneas que le faltaban. Al hacerlo intento sacarse el jabon, pero este desaparecio. – ASYHHHG- Exclamo, intentando sacar los restos de jabon de su boca.- Quiero ir al baño!!!- Protesto, observando para ambos lados.
- Pau… tu falda…-
LA cara de Paulina se enrojecio nuevamente, hasta que acomodo su falda ocultando al fin, su castigadas posaderas. Fueron al baño, y ella se limpio la boca, la cara y hasta intento poner un poco de agua fría en su hinchada cola.
- Bueno, bueno, que hiciste, conta!-
- Rocio, no la molestes.- Se quejo Ashley.
Paulina, suspiro un poco, agotada luego de un castigo tan fuerte. Se miro al espejo sintiendo una punzada de dolor en su pecho.
- Nada… me vinieron a visitar, pero le dije algo… a Mark. Y por lo visto Gyz se entero.
- Que le dijiste?- Pregunto Ashley.
- Idiota… o estúpido. No me acuerdo, al instante Gyz apareció Gyz, y me llevo de la oreja a la recamara.- Suspiro Gyz. Se miro de nuevo al espejo. Nunca había sido tan castigada en su vida. Subestimo demasiado a Gyz. Sentia que su autoconfianza había sido destruida. Ni loca querria volver a pasar por un castigo tan espantoso. Una y otra vez, sentía que la correa se ajustaba cada vez mas alrededor de su cuello. Mirandose al espejo, silenciosa, se acomodo el pelo (Ya que había quedado muy despeinada luego de patalear con el cepillo). Sin embargo, continuaba lagrimeando levemente, y sentía sus manos nerviosas.
- Deja, yo te ayudo, fue un castigo muy fuerte no?-
- ….- Paulina hizo un silencio, sintiendo las manos de Ashley, re-armando sus trenzas y el liston de su cabello. Luego camino alrededor, ayudando a corregir todas esas cosas por la que podrían regañarla en cuanto al uso de uniforme.
- Ya estas lista.-
- Ahora solo deja de sobarte un segundo.- Se rio Rocio.
- Duele… Tanto…-DijoPalina, agarrando su cola con ambas manos. Ashley la abrazo.
- Ya… en una hora se va a deshinchar. Y capaz Gyz a la noche te ponga crema. Vamos a la recamara asi nos cambiamos.
- Cambiarnos?- Pregunto Paulina.
- Hoy es sábado, no te acordas?- Dijo Jeannie.
- Lavaste tu uniforme Pau?- Insistio Ahley.
- No… Lo hago mañana.
- Ya la veo escribiendo líneas de vuelta.- Se rio Rocio.
Paulina estaba muy deprimida como para enojarse o responder.
- Pau, controla mucho lo que decis cuando hay visitas… Mira si vas a responder eso, es suicidio. Te fue leve… Si la directora se enteraba.
- Terminabas con la cola como un crucigrama – Se rio Rocio.
- Deja de burlarte de mi!!- Protesto Paulina.
- Buu, no me burlo, es verdad. A mi el primer mes me paso lo mismo que a vos…- Protesto Rocio .
Ashley puso gesto de inconformidad.
- A mi también me ha pasado…- Dijo Jeannie levantando la mano.
- Entonces… es común?- Pregunto Paulina, asustada.
Ashley suspiro y explico:  Se que… se siente raro y molesto, pero pensalo asi. Somos enviadas aquí a… ser “Educadas”. – dijo Ashley encogiéndose de hombros. – Si frente a las visitas, o los ojos externos, no nos mostramos educadas… entonces es que hacen mal su trabajo.
Ashley apoyo una mano en su cola y dijo: A mi también… me ha pasado y fui castigada igual que tu también. Siempre tienes que mostrar tu mejor comportamiento frente a las visitas.
- Pero… es un empleado mio, y …
- Ay Pau… podría haber sido peor… Una vez vi una chica que la nalguearon frente a sus amigas que vinieron a visitarla.
- Gyz tubo consideración en no castigarte frente a tu empleado. – aclaro Jeannie.
A Paulina le molesto el sincero comentario, aun sabiendo que era verdad.
Las 4 caminaron hacia la recamara, aunque para pau se hacia complicado caminar.
-Owww…- Dijo Rocio.
-Que te pasa?- Protesto Pau, intentando caminar adolorida.
- Gyz uso su técnica especial… Debiste haberla hecho enojar.
- De que hablas?-
- Cierto que sos nueva- Se rio Rocio. – A mi me la hacia siempre… Solo con gyz sentía que al caminar se frotaban mis nalgas y ardia como el diablo. – Explico.
- Ay… Si, eso me pasa. –
- Vas a estar asi 3 dias…- Dijo Rocio.
- Si, ya lo se…- Se quejo paulina.
El resto delas chicas, continuaba conversando animosamente en camino a la recamara, mientras Paulina las seguía, sobando su cola con ambas manos. “El dolor aun no se pasa!! Siento como si siguiera nalgueándome…” Pensaba Paulina, mientras las seguía. De vez en cuando se cruzaba algún grupo de chicas y esquivaba la mirada, sintiéndose ridícula.
- Ashley… cuanto tiempo libre tenemos?
- Nuestra próxima clase… es en… una hora.
- Bueno, tenemos tiempo…- Sonrio Paulina. Al llegar a la recamara, se saco sus zapatitos, recostándose boca abajo en una cama. De reojo veía como todas las chicas, se quitaban sus uniformes.
- No sabias que los sabados se hacen actividades especiales?- Pregunto Jeannie desvistiéndose.
- A vos te van a tocar las clases de etiqueta.- Dijo Rocio, intentando desabotonarse el jumper. Siempre le daba mucho trabajo y cuando Ashley no la ayudaba se tardaba bastante.
- Preparate, por que son re pesadas- Continuo comentando rocio.- ASHLEY!!- Luego protesto.
- Ya te ayudo. – Dijo Ashley, quien ya tenia su uniforme de gimnasia puesto. Era unos shorts azules, con una playera blanca con el logo, bastante simple. Jeannie llevaba uno idéntico.
- Gracias…- Dijo Rocio, guardando el jumper, se desnudo luego, y miro de reojo a Paulina. Suspiro, y saco de su armario un tutu rosa. Era un poco infantil, con muchos olanes. Paulina observo la situacion curiosa, hasta que en 2 segundos, Rocio ya usaba su tutu.
- Jajajajajaja!!!- Se burlo Paulina. La cara de Rocio se puso roja como tomate.
- Segui asi, luego teenojas cuando me burlo yo.
- Jajaja… perdón.. esta bien Rocio, me pusiste de buen humor…. Yo tengo un uniforme especial también?
- Nunca revisaste tu armario. Si, claro que lo tenes. Son clases de etiqueta. –
- Es básicamente usar vestidos viejos y que te enseñen poses… Odio el rosa y odio el ballet- Protesto Rocio. Paulina se paro, viendo varios uniformes de gimnasia, y uno que otro tutu. Tambien vio chicas usando vestidos que solo había visto en archivos. Todos tenían faldas con mucho vuelo y a la altura de la cintura y mangas aglobadas. Los vestidos tenían mucho vuelo y eran muy cortos, haciendo que de vez en cuando se le viera la ropa interior a alguna alumna. Paulina alcanzo a ver unas que tenían cuello recto, y otras que parecían tener su edad. Ellas llevaban un vestido blanco con rosa y cuello redondo, con el logo de la escuela en rosa en el pecho. Las chicas caminaban rápidamente de un lado a otro preparándose para la siguiente clase. Sumado a su altura, era difícil alcanzar a ver a todas.
- Creo que ya se cual es el vestido… Y yo que crei que no había pasado suficiente vergüenza. – Bromeo Paulina. – Es horrible…
- Ese no es el tuyo- dijo Ashley, y busco entre la ropa de Paulina. Ella comenzó  desabotonarse su blusa, y se quejo: Ashley, no toques mis cosas.
- Todas tenemos las mismas cosas. Son uniformes. Mira, este es el que les toca a ustedes. – Dijo Ashley, sacando su vestido del armario.
- Eso??- Protesto Paulina horrorizada.
El vestido era igual que el de las otras. Pero la falda caia desde unos centímetros debajo del codo con un amplio vuelo. Llevaba mangas aglobadas igual que los otros, y era rosa, con la base de la falda cuadrille. Sin embargo lo mas molesto era su cuello cuadrado blanco, cuyo contorno además de llevar mini líneas rosas,  estaba decorado con pequeñas letritas y el logo del colegio.




- Eso? Eso? Eso?...- Protesto Paulina.
- Ay vamos, te vas a ver tierna. – Bromeo Ashley, haciendo bailar el vestido en el aire.
“Eso ya es demasiado ridículo….. Pero si protesto demasiado, capaz Gyz se entera y…” Penso Paulina apoyando una mano en su aun hinchada colita.
Sacudio la cabeza sintiendo su cara ponerse roja como tomate.
- Ay no seas exagerada, no es peor que un tutu rosa.- Dijo Rocio cruzada de brazos.
Paulina se saco su blusa, y su falda. Luego l miro Ashley y dijo molesta: Dale, damelo.
- No seas asi, deja que yo te ayude.- pidió Ashley.
“Capaz es lesbiana…” Penso Paulina. Pero ella la ha ayudado muchas veces, y nada quitaba que la fuera a ayudar en el futuro. Aparte es bonita. Paulina levanto las manos, dejándose poner el vestido por su amiga. Al sacar su cabeza, ya estaba rodeada de rosa. Paulina sintió el primer botón ajustarse en su cuello a medida que Ashley se los abotonaba, luego hizo un moño en la cintura de Paulina con el liston. Paula, cabisbaja, se veía a si misma. Sumado a sus calcetas ridículas un vestido ridículo. Tenia muchísimo vuelo, y era muy corto.
- Esto es tan… siento como si usara un babero... y…. – Protesto, parándose en una pierna y la otra, e intentando taparse con el vestido. – Y me siento expuesta…-
- Bueno, las clases de etiqueta son dadas a todas las que ingresan. Pero cuando alguna es rejuvenecida son asignadas de vuelta.
-Asi que es como un castigo por que justo me toco el model de menor edad….. Genial…- Protesto Paulina cruzándose de brazos y sintiéndose muy infantil.
- Espera Pau, necesitas tu ropa interior. Seguro no usas la de ese uniforme.
- Tiene una especial?- Pregunto Paulina. Se inclino en el armario buscando su ropa interior, hasta que se dio cuenta de que había mostrado perfectamente su cola roja a sus compañeras. Sintiendose avergonzada, opto por hincarse hasta que encontró una bombacha, blanca, y elástica como las que ella usa, solo que tenia muchos olanes en la cola.
- Y esto? Para que quieren que use esto?- Penso, cambiándose. Al menos no tenia dibujos estúpidos.
- Amortigua…- Se rio Jeannie, Ashley y Rocio también se rieron.
- Ya vas  a ver.- Comento Ashley. Paulina ignoro los comentarios, y salio con el resto de las chicas. Costaba que no se vea su ropa interior al caminar, ya que el vestido tendia a levantarse apenas atrapaba un poco de viento. Empezo a caminar entonces, intentando taparlo hacia abajo con sus manos. Pero rápidamente noto que todas se apuraban mucho.  No sabia hacia donde quedaba su aula y comenzó a asustarse y ponerse muy nerviosa. Según dicen esa clase era muy severa. Dejando de lado su molestia, comenzó a correr. Mientras lo hacia, noto rápidamente el grupo de chicas que debía seguir. Obvio, todas con vestidos viejos, caminando rápidamente. Sin embargo, por su altura, le era difícil correr al ritmo de sus compañeras mayores. Intento asi, acompañar a 2 niñas que parecían tener su misma edad. O minimamente su mismo vestido. Noto, rápidamente que eran Cintia y Maria, y que hablaban apresuradamente mientras iban a las clases.
-Odio las clases de etiqueta, las odio!!- Protesto la rubia.
- Yo también…- Dijo Maria, intentando apresurarse.
- Callate!! Es por tu culpa que termine asi… Odio esta ropa me siento tan ridícula!!!- Protesto Cintia.
- Ya sabes como son las clases de etiqueta… Deja de protestar tanto, me cansas!
Finalmente llegaron al aula, ya que todas dejaron decorrer. Cintia se tomo las rodillas agotada, y Paulina pudo tomar una buena vista de su cola aun también roja. Paulina se sobo rápidamente, el correr había generado mucha friccion dejándola adolorida, sesonrojo al hacerlo, pero todas staban preocupadas por sus propios destinos.
- Odio las clases de etiqueta!! Me muero de vergüenza y….- protesto cintia
Maria bostezo, y coloco sus manos sobre su cabeza recostándose contra la pared. Su corto vestidoenseñaba su ropa interior incluso al bostezar.
- Yo te adverti de lo que podía pasar si nos descubrían no?- Pregunto interrumpiéndola.
- Si.,,- Respondio Cintia cabisbaja.
- Que podía pasar?
- Rejuvenecimiento, nalgueada y lo que se le ocurra a la directora. ..
- Entonces deja de echarme la culpa a mi, si ya sabias. Nos fue mal, y pagamos las consecuencias. Yo también odio las clases de etiqueta, y también tengo vergüenza. Solo no vivo quejándome.
Cintia se incorporo y dijo: Perdon… No se que me pasa… me muero de miedo y nervios, y los castigos…
- No dejes que el model piense por vos. – Aclaro Maria.
-Pero mary! Cuando recién ingrese… salía con la cola morada de las clases de etiqueta.
Paulina rápidamente se alarmo al escuchar esto.
- Bueno, eso fue hace 3 años cuando ingresamos. Cuando yo fui rejuvenecida a secundaria, las tome de vuelta y ya no son tan feas. Estas bombachas amortiguan mucho el dolor.
- Tengo mucho miedo mary… voy a llorar…- Dijo la rubia con sus ojos llenos de lagrimas. Mary la abrazo y dijo:  Son solo 2 horas. Aparte pensa, solo nos redujeron a 12 años de edad. Seguro salimos de estos models pronto.
Paulina se sonrio al ver la tierna escena de las 2 niñas abrazandose. Escena que parecía no haber sido vista por nadie mas. Quiza sea su altura, pero le costaba mucho hacerse notar entre las mayores, o que la escuchen cuando hablan. A medida que avanzaba la clase las chicas se ponían mas nerviosas. En especial las mas grandes. Paulina procuro tranquilizarse, recordándose una y otra vez que de niña ya había tomado clases de etiqueta, como requisito de su padre para asistir a las cenas formales.
Sin embargo la tensión que se sentía en el lugar, era semejante a la que paulina sentía en los pasillos del centro de disciplina, donde las niñas esperaban en fila a ser castigadas.
Rapidamente todas empezaron a entrar al aula, y paulina noto como Cintia y Maria se paraban firmemente, con un gesto de seriedad que generaba ternura. Paulina empezó a asimilar de a poco que debía verse exactamente igual que ellas.
Al entrar al aula, Paulina se maravillo. El aula era inmensa, y simulaba una sala fina inglesa. Tenia a su vez, una amplia mesa. Ya no parecían tan desfasadas, e incluso, su ropa se veía muy adecuada a la época que simulaba el salón.
Se pararon todas en grupo, hasta que se acercaron 3 mujeres. Las 3 vestidas muy formalmente. Y las 3, con tawses en la cintura.
Finalmente apareció la directora, y todas se pararon firmemente al verla.
Una, de las 3 maestras, presento a la directoray dijo que comosiempre, ella daría una introducción a las clases de etiqueta.
- Niñas, Alumnas de E-institute. Como ya saben , E-Institute ofrece un sin fín de privilegios a quienes son destinados aquí.  Privilegios que no tendrían de ninguna forma en otras prisiones. Pueden estudiar y tener un futuro. Tienen visitas guiadas los fines de semana. Tienen una biblioteca accesible, y pueden ser entrenadas en distintas disciplinas, como ballet, natación, arte,gimnasia, etc. Sin lugar a dudas pueden considerarse privilegiadas. Todos estos beneficios no los tendrían en una prisión normal. Pero hay una pequeña diferencia, aquí si se pretende un comportamiento perfecto y ponemos mucho énfasis en la disciplina. Por eso, pido por favor que olvidemos esa horrible palabra “Prision”. Este lugar es un instituto, y ustedes son orgullosas portadoras del uniforme de nuestro instituto. Son Alumnas de E-Institute. Olviden el pasado y los errores que las hicieron llegar aquí. El tiempo que vivan aca son nuestras alumnas, a quienes disciplinaremos y educaremos acordemente.  Y estoy segura, que es mucho tiempo en la mayoría de los casos. Sin embargo, el paso de ser una reclusa cualquiera a ser una alumna de E-Institute es un paso difícil, que requiere mucha disciplina. Para que el modelo de educación realizado aquí funcione correctamente, nuestras niñas deben aprender desde el primer dia, cual es el comportamiento, y la apariencia exigida. Se que estas clases son muy difíciles para ustedes.. Y por eso hace poco incluyeron esa ley de esas bombachitas con protección, para que la disciplina les resulte mas llevadera. Sin embargo, los resultados nunca nos han decepcionado. Y por eso, es que podemos tomrnos las libertades que nos tomamos con nuestras alumnas, como llevarlas de excursiones, que las puedan visitar, o incluso, llevarlas a relajarse a un parque. Todas las alumnas nuevas deben pasar por estas clases, y también las que han sido rejuvenecidas. No es cierto Maria?
- La niña se sonrojo un poco yse quedo cabisbaja.
- Si señora…-Respondio.
- Esta ya va a ser tu tercer clase de etiqueta no?
- Si…- dijo suspirando.
- Bueno, aquí, además de enseñarles posturas, comportamientos y educación básica, además, corregimos todos los errores relacionados con su apariencia.- Explico.
De la absoluta nada bajo un pantalla, en donde se reflejaron diapositivas .
- Veamos el comportamiento de la pequeña Mary esta semana.
En la diapositiva, se veian imágenes de ella, con su uniforme desprolijo, respondiendo mal, y distintas escenas.
- Parece que tu primer semana como niña de primaria fue agitada no es asi?
- Si directora…- Dijo Maria. Comenzo a mostrarse mas y mas nerviosa. 2 de las maestras se acercaron a la niña, una la obligo a inclinarse, y la otro le atino dolorosos azotes con el tawse, haciendo saltar de dolor a Maria, llorar, y retorcerse.
- Este paso, se dara con cada una de ustedes a su tiempo. Sin mas que decir, les recuerdo que solo el buen comportamiento y la perfeccion les darán un futuro exitoso.
La directora se retiro, quedando solamente las 3 maestras. Luego de 5 dolorosisimos azotes, Maria volvió con el resto de las chicas, llorando y sobándose vigorosamente.
- Bueno niñas, clases de etiqueta. Nos presentamos. Yo soy Elizabeth, ella es Priscilla, y ella es Marina. Se que odian las clases de etiqueta, pero debemos ser muy estrictas, y solo cuando veamos que las aprendieron a la perfeccion, podrán ir a otras clases muchísimo mas divertidas. Ahora, primer ejercicio, aprender postura.
Las maestras se alejaron y Cintia le dijo a Maria muy nerviosa: Dijiste que no dolían pero te hicieron llorar…
- Este model te hace llorar por todo, no te preocupes…sniff..- respondio Maria, esforzándose en reincorporarse. Las 3 maestras volvieron con muchos libros.
- El ejercicio es el siguiente, colocan el libro en su cbeza asi- Dijo la maestra mostrándoles.- Y dan una vuelta alrededor de la zona designada asi.- Lo hizo mostrándoles también.
- Quienes logren dar 3 vueltas sin que el libro se caiga, pasaran automáticamente al siguiente ejercicio, a quienes se les caiga el libro, deberán esperar en posición de castigo.
La mujer puso las manos sbre su cabeza y se paro de puntas de pie.
- Ahí las motivaremos hasta que logren completar su ejercicio.
Paulina puso una mano sobre su cola, sintiéndola aun hinchada. Asustada se propuso completar el ejercicio a la perfeccion. Despues de todo lo había repetido infinitas veces de niña. Todas caminaron en ronda, con los libros en la cabeza. De a poco las primeras cometieron errores, y adoptaron su pose de castigo en el centro. Eran unas 3 (de una clase de 25) todas de preparatoria. Con el tiempo, 3 mas lo cometieron y al final Cintia dejo caer su libro. Ella puso cara de horror, pero rápidamente fue, alineándose junto al resto.
- Niñas, pueden descansar y sacar los libros de su cabeza.
Todas obedecieron, y Paulina sobo su cola con miedo, viendo como las maestras se acercaban y les daban un sonoro azote con el tawse a quienes estaban en posición de castigo. Cintia salto y tomo su cola con ambas manos al recibir el azote, soltando un grito llorando. Luego de eso las obligaron a repetir el ejercicio. Cintia y otras niñas lograron terminarlo rápidamente. Pero las mas grandes dieron problemas. Fueron azotadas varias veces con el tawse, a tal punto que Paulina sentía su colita punzar con cada azote. Todas tarde o temprano, completaron su ejercicio, salvo una que fue azotada reptidas veces. Intento revelarse, escapándose, pero entre las 3 maestras le dejaron la cola como un tomate, y la obligaron a completarlo de a poco. Para cuando termino la lección, quiens habin recibido el tawse se mostraban muy adoloridas. En especial la ultima que intentaba ocultar sus lagrimas. Paulina, aprendia observando, como quienes recién ingresaban, terminaban optando por dejarse someter por sus maestras. Ella podría haber pasado por el mismo proceso, pero en ese model le asustaba mucho jugar a la rebelde, y había un limite de cuanto castigo podía soportar solo por orgullo.
Otra vez, proyector, y otra chica fue castigada. Y asi, con el mismo proceso, les enseñaron distintas poses, reverencias, a sentarse apropiadamente, incluso, a inclinarse con un vestido sin enseñar sus calzones. Ni unapudo salvarse de los dolorisismos azotes del tawse ya que era muy difícil realizar todo perfectamente. Romina y Mary, fueron obligadas a pasar al frente, y saltar frente a los azotes del tawse. Algunas alumnas, sin embargo, se salvaban de castigos durante las diapositivas, ya que solo castigaban faltas al uniforme o malos modales.
Lamentablemente, para cuando tocaron las diapositivas de romina, su cola ya hbia recibido 5 dolorosos azotes con el tawse.
- Veamos… mal uso del uniforme, groserías, desobediencia. – Dijeron las Maestras mirando seriamente a la dinminuta Paulina. Esta cabisbaja, limpiaba sus lagrimas, preocupada y llena de miedo.
La tomaron de las manos, y la obligaron a inclinarse hasta que una de las maestras dijo: Mmmm… nena, recibiste un catigo severo a la mañana no es asi?
- Si…
- Claro, esas groserías fueron de hoy a la mañana. Vas a ser castigada, pero lo mejor es dejar a tu pobre cola descansar un poco. Alcanzeme 2 libros Priscilla.
La mujer, le alcanzo los libros e hicieron a paulina pararse. Hicieron otro ejercicio, pero obligaron a Paulina a permanecer arrodillada, con libros en sus manos. Otro doloroso castigo de posición.
Finalmente, l cabo de dos horas, la clase termino. Todas estaban adoloridas, tanto del cuerpo como de sus nalgas, y todas se sobaban vigorosamente. Cintia, Maria y Paulina, lloraban sobándose los ojos y las nalgas.

- Waaaa odio las clases de etiqueta, no puedo dejar de llorar, dijiste que…
- Sniff… Yo no dije nada… Aw… y…- Protesto Maria, hasta que un grupo de chicas llegaron y se burlaron de las 3. Maria y Cintia caminaron rápidamente había la habitación y Paulina las siguió muerta de vergüenza.
- Dejalas, ya van a ver cuando volvamos a nuestros models normales.
- Y si no volvemos? Y si nos quedamos asi para siempre? Tengo mucho miedo, voy a llo…waaaaaaa- Protesto Cintia llorando nuevamente.
-Hey… Sniff… Tu, Pau….Sniff… Me entere de lo que paso contigo. Fuiste asignada a la menor edad tu primer semana. – Comento Maria.
Paulina se sorprendio y solo asintió con la cabeza.
- Sniff… Ay, mierda de model!- Protesto Maria. – No puedo dejar de llorar. Sabes algo Paulina? La mayoría de estas niñitas, ingresan con 18 años, y hacen mas llanterío que tu que tienes este model.-
- G-Gracias…- Sonrio Paulina, limpiándose las lagrimas. Le preocupaba ser tan débil.

- Deberias juntarte mas con nosotras y menos con la soplona de Ashley. Vas a ver que vivir aca no es tan malo.- Explico.





lunes, 28 de septiembre de 2015

E-Institute 9




Yay!! Nuevo capitulo. Pero antes de ponerlo voy a preguntar un poquito a la gente. Me propusieron hacer un concurso entre los comentarios de dibujos y a quien gane regalarle una historia. Esto estaria bueno, pero aun asi me hizo hacerme muchas interrogantes. Por un lado, no se cuantos van a participar, y como hacer para que me contacten, entreguen los dibujos y viceversa. Que se yo, nunca fui bueno con esas cosas. Pense en que estaria bueno bocetos de los uniformes, personajes, ropa, pijamas. Aun no se si pedir taaaaaaaaaantas cosas aunque algo asi estaria genial:





En donde se vean los uniformes por edad. Bueno, que se yo, tengo que desarrollar la idea. Al menos ayudenme poniendo en los comentarios quienes participarian y su nick o algo.
Bueno, enjoy!!

E-Institute 9.

Las 4 se encontraban comiendo, y la anterior conversación había quedado olvidada. Ashley, Jeannie, y Rocio, bromeaban o discutían, acerca de si había sido justo o no tal o cual castigo. Si tal o cual merecia haber sido rejuvenecida. Si tal o cual, era buena maestra, o solo una maldita sadica. Y también, hablaban sobre las materias que habían visto y lo que deberían hacer. Paulina continuaba pensando en todo lo que había pasado en los últimos días, apoyándose en una y otra nalga al sentarse, cuando sentía el ardor acumularse demasiado en una. Se encontraba molesta al ver como sus compañeras reaccionaban ante la situacion en la que estaban atrapadas. Pero luego pensó que después de todo, ellas llevaban minimo 2 años (en el caso de Rocio) viviendo de esa forma, y era una realidad frente a la cual solo podían acostumbrarse. “Al menos yo solo estare 3 meses… No puedo creer que lleven tanto tiempo. Quiza debi haberme informado mas acerca de E-world.”  Penso. “Capaz deba tomarme este dia para descansar… Aunque … No quiero exponerme a mas problemas. Si hoy descanso, creo que el viernes podre realizar… No…. Creo que el fin de semana… Pero no se que tareas tendremos el fin de semana…”
Mientras las 3 conversaban, paulina continuaba perdida en sus pensamientos. Noto de repente, que ya habían terminado de comer. Paulina no quiso ser dejada sola, asi que se apresuro y comio rápido, para alcanzarlas. Las 4, volvieron al patio y Ashley aprovecho para regañarla de vuelta a Paulina.
- Tenes que hacer tu tarea.
- Si, ya lo se!!...- Protesto Paulina, comenzando a molestarse. – No se si alcanzare a hacer todo, y no quiero terminar como rebecca. Voy a tener que hacerla hoy!- Protesto, molesta, sintiendo sus ojos llenarse de lagrimas. No pudo tener ni un solo dia para asimilar todo. Ya era una perfecta alumna de E-Institute, teniendo que estudiar y entregar tareas estúpidas.
- Ya la hiciste enojar, descansar hoy no la va a matar. Como mucho Brighton la castigara- Explico pero Paulina la interrumpio molesta.
- Ya se, tengo que hacerla, ya!!- se quejo.
- Tranquila Pau, se que es difícil. – dijo Jeannie.
- Nosotras te ayudamos un poco.- Menciono Ashley. 
- Yo solo quería quedarme recostada boca abajo luego de la ultima clase.-
- Capaz puedas…- Dijo Rocio.- El fin de semana no vas a tener tanta tarea. Si queres quédate alla… podes intentar estudiar igual, y nosotras te ayudamos. Siempre nos ayudamos entre nosotras, no viste como Ashley me ayudo a la mañana?- explico.
Paulina se sintió un poco mas aliviada y respondio: En serio?
- No tenemos nadie mas que nos cuide. – Sonrio Rocio.
- Gracias…- Respondio Paulina. “No es tan mala…” pensó.


Las chicas se prepararon para la ultima clase. Y con prepararse me refiero a arreglar su uniforme para que sea mas comodo. Despues de todo era su único momento en el dia para poder respirar tranquilas, la ultima clase. Ashley las regaño ya que debido a eso, la directora había venido la ultima vez. Tambien regaño a Paulina, quien aprovecho para quitar la blusa de su falda, ya que la incomodaba bastante. De todas formas, nada sirvió. La directora esta vez no se presento, y las chicas hicieron de las suyas. La maestra, se esforzó en regañarlas y ser mas estricta con ellas, pero un par de azotes y amenazas no alcanzaba para domarlas. La ultima clase, se paso rápidamente, dejando a paulina solamente con un poco de tarea, y cansancio por los asientos. Sin embargo, luego de la ultima clase, fue directamente a la recamara, y se recostó boca abajo. Penso en finalmente ponerse su pijama, e irse metiendo a la cama. Estudiaria, y se levantaría cuando Gyz venga para su revisión. Sin embargo, debía ir a comer luego, y eso interrumpia sus planes.
“Ahora que lo pienso, si es verdad que nos pueden teletransportar, entonces no debería tener miedo de que abusen de mi…” Penso Paulina. “Aunque… de todas formas me harian algo…” Penso luego. “De rebecca viven burlándose aunque nunca la lastimen. Y de todas formas, para teletransportarla, primero deberían hacerme algo malo, y lo viviría de todas formas..” Suspiro. Se pregunto luego, si esos programas hackers continuarían existiendo. Capaz si consiguiera uno, podría facilitar sus 3 meses, aunque sea un poquito.
“Ya se! Cenare ahora, y ya me quedare en pijama” Penso parándose. Su dia había sido agitado, y quería descansar lo mas rápido posible. “Estar un poco sola no me matara. Y dudo que puedan hacerme algo tan fácilmente”. Y eso hizo efectivamente, en 40 minutos ya estaba en las recamaras, doblando su uniforme con su mameluco puesto.  Tomo sus carpetas y estudios, y recostó boca abajo, intentando estudiar. El ardor en sus pompis, desaparecia rápidamente gracias al descanso, y ya se transformaba en un escozor, cada vez que la tela o la colcha la rozaba. Al fin tenia un poco de tiempo a solas también, hasta ahora estuvo rodeada de supervisoras, maestras, u otras compañeras. Pero no había nadie en las recamaras, ya que era demasiado temprano. Esto hizo que comienze a tranquilizarse. Todo había pasado de forma tan rápida, que hasta parecía un sueño. La forma en como se sentía normalmente había cambiado, por culpa del rejuvenecimiento. La forma en como se veía a si misma también. Era como vivir de repente, la vida de otra persona. El tiempo a solas, le sirvió, para despertar de ese sueño y empezar a darse cuenta que era ella y no alguien mas en su cuerpo. Esto le fue realmente difícil a Paulina. Heredera de una empresa, su madre murió a sus 5 años de edad. Esto hizo que su papa, la malcriara demasiado toda su infancia. Mirando su pijama y sus trenzas mientras estudiaba paulina pensaba: “Este era el tipo de ropa que yo odiaba de niña”. Apoyo una mano en su cola sintiendo el escozor. Cuando ella tenia 6, era mas probable que regañaran a las sirvientas a que la regañaran a ella. Con solo gritar, le traían agua, chocolate o lo que deseara. Y no recuerda dia en donde no haya elegido su ropa, que comer, o que juguetes. Hasta eligio su escuela luego de que su padre la haya presentado en muchas. Apenas entro en la pubertad, su cuerpo comenzó a mostrar las características de una hermosa mujer, las cuales se presentaron hasta sus 30 años. Por ende, no solo tenia todas las cosas materiales que quería, todos los hombres estaban a sus pies. Al cumplir 18, su papa la capacito en su empresa, a sus 20, ya la heredo, dedicándose el otra empresa independiente. Por eso, no conocía E-world, sus empleados realizaban los negocios necesarios en el, y ella solo realizaba acto de presencia cuando era necesario.
“Y sin embargo aca acabe…. Estudiando boca abajo con mi cola ardiendo…” Penso Paulina, dejándose caer contra la cama. Por primera vez, se encontraba en un mundo donde las cosas no marchaban al ritmo de sus caprichos sino todo lo contrario. Se imagino muchas formas de escapar, o de rebelarse a la disciplina de las maestras y supervisoras. Pero todas sus ideas terminaban con su cola hichada, y rápidamente eran descartadas. El saber que no había escapatoria, la desesperaba, y su único destino era soportar los 3 meses. A veces cruzaba por su mente la idea de merecer y necesitar esto, debido a haber sido atrapada en semejante crimen. Pero desvanecia la idea rápidamente. Entre las cosas que detestaba, no se encontraba tanto el estudio, ya que en sus escuelas ella siempre tubo muy buen promedio. Era por un lado, el control excesivo. Pero por el otro, los terribles castigos. Ella que nunca había escuchado un “No “ en su vida, debía inclinarse para unos azotes y agradecer su disciplina luego. A veces no podía creer como había hecho para pasar por tanto. Lo recordaba, y sentía un miedo infantil, exagerado, recorrerla, a tal punto que le daban ganas de continuar estudiando. Manejar su estado de hipersensibilidad gracias a su nuevo model y seguir siendo la misma de siempre era muy difícil. “Incluso… aunque hoy obedesca, mañana me darán mi disciplina preventiva…” Penso horrorizada. Continuo pensando en formas de poder escaparse, o salvarse de tanto control, y otra vez todas la llevaban al mismo resultado. “Los programas Hackers…” Penso, pero no quería arriesgarse a indagar en donde no le correspondia y terminar en el centro de disciplina. “Lo mejor será, hacer todo lo que ellos dicen… hasta que conosca mas gente” Penso. Sintio vergüenza por tener que ser una “Niña buena bien disciplinada” como se dijo burlándose de si misma. Pero  a esta altura ya no tenia alternativa. “Maldita sea, cuando atrape a esos estafadores, juro que me la van a pagar. Cuando vea a Mark le dire que hable con mis abogados. Que les pague doble si es necesario para que me saquen de aquí!!! “ Penso sintiendo furia. La única escapatoria era esa. Insulto a Mark y a quienes la estafaron muchas veces, golpeando con su pequeño puño la almohada mientras lo hacia y culpándolos de todo lo que había pasado. “Tendre que hablar con Mark” Penso, sonrojándose al imaginarlo ya que obvio, la veria asi. “Pero no se cuando es el horario de visita…” Protesto. Paso por todos los procesos de la negación en ese momento solitario, incluyendo tristeza, furia y culpa. Hasta que de repente vio una niña rubia de anteojos sentarse en una cama, y empezar a leer. Tenia cierto gesto de tristeza y solemnidad. Era raro, si bien había tantas reglas estrictas con el uniforme, era fácil distinguir a chicas como Rocio, que lo usaban a regañadients, y que aprovechaban la oportunidad para poder desajustárselo (Paulina figuraba en esa lista), o chicas como Ashley, que lo usaban bien para poder verse aplicadas frente a maestras y supervisores. Rebecca, tenia cierto aura de inocencia alrededor de ella, que daba la sensación que esa seria su ropa normal afuera, y que si fuera una escuela normal lo usaría de la misma forma, mientras todas las otras alumnas andarían en mini faldas. Le generaba ternura verla, lo cual se sentía raro, ya que Paulina seguramente le llegaba al hombro. Penso, que era buen momento para intentar hacer amigas, asi que se puso de pie.
“Paresco un teletubbie… vestida asi” Penso Paulina, hablando de una serie muy antigua que era comúnmente usada como burla en esa época. Sin embargo se acerco a la niña tierna, sintiéndose pequeña en comparación.
- Hola!! Tu eres rebecca no?
La chica, continuaba leyendo, y cuando la escucho acercarse dijo: Si, Hola…. Como lo sabes?
- Lo lei en tu pijama a la mañana.
- Ah… cierto.- Dijo Rebecca. –Hola…- Dijo intentando buscar el nombre en la pijama de Paulina.
- Paulina…. Ya hiciste la tarea de filosofía?
- Venis a burlarte…? – Pregunto Rebecca, bajando su cabeza. Sus mejillas se sonrojaron levemente, pero era mas su cara de tristeza.
- No, para nada!!! Es terrible lo que te hicieron… Yo tengo que estar aquí 3 meses… No puedo creer que nos hagan estas cosas.- Dijo Paulina, recordando que las otras alumnas se burlaban de ella.
- Si, me entere lo que paso con tu model, lo siento.
Paulina, sintió un extraño tipo de curiosidad y pregunto: - Que… se siente… que te hagan lo que te hicieron?
- No se…- Dijo la chica cabisbaja. – Capaz lo meresco…-
- No digas eso. Nadie merece eso.
- Si, creo que la moleste demasiado… No me siento bien, lo siento. Tengo muchísima tarea, y no quiero volver a pasar por lo mismo.
- Oye, si queres te ayudo. Soy muy buena en matemáticas.
- Pero yo estoy atrasada en filosofía.- Sentencio Rebecca. Paulina se molesto ante esa frase. Y también se sintió un poco, sintiendo mucha tristeza de repente. “Estupido model, yo no soy asi” Protesto para si misma, sin embargo, no pudo evitar bajar la cabeza y hacer un puchero.
- E-Esta bien…- Dijo pero Rebecca la freno diciéndole. – Lo siento! Si me ayudas con Matematica, tendre menos tarea que realizar, y al menos me salvare de Brighton.
Paulina sintió su tristeza transformarse en alegría. Se dio cuenta que sus sentimientos se disparaban de repente, y por pequeñeces. Fue corriendo a buscar su carpeta, y volvió dando saltos, ya que era menos cansado que correr, y debido a su tamaño, todo lo quedaba lejos. Se dio cuenta que hasta se sentía mucho mas energica que antes, y rápidamente, comenzó a explicarle a Rebecca. Hicieron juntas la tarea de matemática, y la ayudo bastante, pero en el mientras, Paulina intento conversar un poco. No tubo demasiado excito, Rebecca se mostraba muy apurada intentando terminar su tarea, y apenas la conversación comenzaba, Rebeca volvia a hablar sobre la tarea. Sin embargo, si pudo sacar un pequeño dato. – Cuantos años tenes?
- 18.
- No, el de tu model, tu edad real.
- Mi model tiene 14 años de edad corporal.-
- Entonces… En verdad tenes 18 años????
- Pau… La tarea, porfis, estoy apurada.
- Si, si..-
Continuaron asi, hasta que mas chicas comenzaron a llegar.


martes, 22 de septiembre de 2015

E-Institute 8.

La clase al igual que la anterior vez, era dinámica y entretenida. La maestra se las ingeniaba muy bien para entusiasmar a las alumnas con el contenido, y aunque forzaba a Rebecca a participar en esta, por lo general era muy paciente con todas. Paulina, intentaba concentrarse en esta, pero había varias cosas que la distraían, además su adolorida colita, el miedo a los castigos inminentes. Era apenas su segundo dia, y no solo había recibido los primeros castigos de su vida y había sido rejuvenecido, debía acostumbrarse a la realidad de ser una alumna de E-institute. Literalmente, estaba atrapada ahí, y aunque lograra escaparse, tenia el cuerpo de una niña. Apenas la vieran, la devolverían de la oreja y terminaría amarrada de vuelta a esas horribles maquinas de tortura. Ademas, era terrorífico para ella ver a tantas compañeras ser castigadas una y otra vez por errores que ella fácilmente podría cometer. Como por ejemplo, olvidar su tarea. “Creo que me moriría si tuviera que pasar por lo que paso rebecca..” Penso. “Pero después de todo… termine asi solo por desobedecer a Gyz” continuo pensando Paulina.
La maestra, caminaba entre las alumnas con la regla en su mano. Preferia que prestaran atención a la clase por interés que por miedo, pero ya les habían demostrado últimamente que necesitaban una mano firme. Afortunadamente, sus alumnas siempre prestaban mucha atención a sus clases, y veía a todas voltear a verla mientras explicaba, intentando escucharla. Incluso a rebecca, a pesar del ridículo castigo que padecia, prestaba atención con mucho entusiasmo a sus clases. En realidad no le gustaba demasiado castigar a sus alumnas, pero si creía en la disciplina y tratándose de reclusas también creía que era necesario ese tipo de cosas para lograr que se concentren. Mientras caminaba, vio a una niña peliroja perdida en sus pensamientos. Era obvio que no estaba prestando atención, pero intento preguntarle y darle una oportunidad.
- Usted que opina señorita Redglow?-Dijo, pero ella continuo con su vista perdida. Las chicas se rieron levemente y la maestra levanto su regla y le asesto un fuerte reglazo en su nalga derecha.
 -AYYYYYY- Exclamo la niña, saltando en su lugar, luego puso las 2 manos en su cola, mostrándose muy adolorida. - …..ayy…- Murmuro, intentando dejar de gritar, luego levanto la vista, y la observo. Puso un gesto enorme de preocupación, notando que la habían descubierto.
- Que opinas, de lo que dije? – dijo seriamente ella.
La niña peliroja, puso gesto de no saber que decir, pensó unos segundos la respuesta y sus ojos se llenaron de lagrimas. Se frotaba la cola con ambas manos, y luego dijo: L-Lo siento Maestra, perdóneme, es que… justo no estaba escuchando.
A la maestra le dio mucha lastima, no sabia que había recibido antes de llegar aca. Y aunque seguramente se lo merecia (Siempre tenia la seguridad de que cada alumna recibia exactamente lo que merecia) recordó un poco el problema que ella había tenido con su model. Puso una mano sobre su cabeza y dijo: Se que arde mucho, pero debes concentrarte o terminaras escuchando la clase desde el rincón.
- S-Si maestra…- Respondio la peliroja, muy aliviada. – Lo siento, voy a concentrarme.-
La maestra sonrio, y continuo la clase, preguntando frecuentemente a Paulina y a Rebecca, para que se concentren, pero dando reglazos a quienes veian distraídas. En un momento, anoto en el pizarrón unas preguntas, siguiendo la misma modalidad de Brighton. Y mientras las alumnas las hacían, ella comenzó a corregir las tareas. Luego de resolverlas, la maestra intento explicar a quienes se habían equivocado, aunque a una directamente le puso un prendedor rojo por no haberla hecho.
- Segui asi y vas a terminar como rebecca.- Amenazo, y Rebecca se sonrojo aun mas.
En una hora mas, la clase termino. Paulina se puso de pie, sobándose ansiosamente. Al hacerlo vio como Rebecca, se quitaba el bonete y con un gesto de tristesa muy grande lo entregaba a su lugar. La maestra puso una mano en su cabeza yl a escucho decir: Portate bien, y entrega toda tu tarea la próxima clase. Rebecca se sobo lvemente y respondio “Si maestra, Gracias por Disciplinarme”.
Paulina se reunio con sus compañeras y caminaron.
- Ay, ya deja de sobarte. Pasaron como 3 horas.
- Callate!... Odio esos asientos. Me duelen un monton los muslos.-
- Antes… había solamente de esos en Detencion.
- Detencion?- Pregunto Paulina
- Bueno, antes esto parecía ms una escuela normal- Explico Jeannie. – Hace mucho, como 5 o 6 años.  No había ni la maquina de rejuvenecimiento, ni el centro de disciplina, ni los distintos uniformes ni nada. Y si te mandaban a detención tenias que sentarte en un asiento como esto. En los últimos 5 o 6 años, cambiaron todo el sistema y se convirtió en lo que es ahora…- Explico Jeannie.
“Hace 6 años? Cuantos años llevara aca… Yo solo llevo 2 dias y me quiero matar” Penso Paulina.
- Entonces llegamos justo en el peor momento!!- Protesto Rocio.
- Cuantos años llevas aca?- Pregunto Ashley. – Yo solo llevo 5.-
- Yo 2,- contesto rocio.
- 10… ni los uniformes eran asi… era solo un pantalón y una remera. –
Juntas llegaron al patio donde las 3, menos paulina, se sentaron.
- Seguro era mucho mejor que ahora- Protesto Rocio.
- Si…. Usabamos nuestros models normales. Pero las clases eran imposibles. No teníamos maestras, mas bien guardias. Pero las guardias solo discutían con todas y era imposible para ellas. Era casi como una prisión escuela, ya que todas eran muy rebeldes. Intentaban mandarnos a dirección, y siempre debían usar guardias para que nos obliguen a cumplir nuestros castigos. Las prisioneras elegian venir aca, por que era mucho mejor que una prisión. Pero sabíamos que la gente estaba muy disconforme. Llegaban muchas noticias de afuera de que iban a hacer una reforma.-
- Parece tan distinto a como es ahora…- Penso Paulina en voz alta. – No las…castigaban?
- Si, pero no funcionaba nunca. Hasta que un dia, llego la directora de ahora. Anuncio durante un mes que el 23 de mayo todo iba a cambiar. Pero bueno, ninguna se lo tomo en serio. Hasta que un dia, me desperté, y todo el lugar había cambiado. Todas habíamos rejuvenecido, y algunas se veian pequeñísimas. Y ya teníamos nuestros uniformes puestos. Despertamos arriba de la cama. Las guardias, y las tutoras, nos hicieron marchar hasta el patio y la Directora nos informo a todas de las nuevas reglas, castigos, y procedimientos. –
- Que… raro…- Dijo Rocio.
- Nadie se quejo?
- Si, pero las mas problemáticas eran sido asignadas a primaria. Yo fui directamente a secundaria. Nos hicieron marchar para recibir la disciplina preventiva, pero las que eran mas propensas a revelarse, tenían edad corporal de 10 años, y se la dieron en el instante,  en manos de alguna guardia. Todo cambio de un dia para el otro y ni tuvimos tiempo para prepararnos. Al segundo dia, todo marchaba igual que marchaba ahora. –
- Debio haber sido muy difícil el cambio…- Penso Paulina en voz alta.
- Al principio si… Pero en verdad ya había demasiado descontrol. Estaba lleno de programas ilegales, y ya era un desastre. Se podían abrir portales para escapar y volver, habían varios clones que funcionaban como bots, y des-sensibilizadores . Algunas vivan siendo azotadas y no sabíamos si estaban anesteciadas o si eran bots. Ademas de que había 3mil e-drugs. Sabia que había mucha inconformidad de la gente y hasta habían protestas.
- En serio?- Pregunto Ashley. – Cuando salimos de excursión, la gente no nos trata mal. Parecen estar muy conformes.
-  De ti… De mi siempre se burlan.- Protesto Rocio. – Con esa estúpida frase de “En E-institute todas reciben lo que merecen”.
- Es raro que no nos traten mal, la verdad. A toda la gente se le hace muy justo.- Contesto Jeannie. – Es mejor que antes, donde vivíamos encerradas-
Paulina se sorprendio ante esto y dijo: Espera!! En verdad hay excursiones????- Dijo muy sorprendida.
Las 3 dijeron “Si” al unisono, con mucha naturalidad. – A veces nos llevan a museos o a parques…- Dijo Ashley. – Según la directora sirve en nuestra educación y re-adaptacion al sistema.-
- “Sirve en nuestra educación”- se burlo Rocio.
- Pero…- Dijo Paulina y pensó en voz alta. – Debe ser muy fácil escaparte asi…-
- Jajajajaja- Se rieron las 3. – Con este uniforme es imposible.- Dijo Jeannie.
- Seria divertido que lo intente, yo quiero verla…- Bromeo Rocio.
- Que tiene el uniforme? Solo tendría que intentar desconectarme… o cambiarme de ropa. Bueno, mi cuerpo si quedo en una unidad de confinamiento. Pero podría intentar.-
- Mira Paulina, quítate esas ideas raras. Ves este logo?- Dijo Ashley señalándose el logo de E-institute en el bolsillo de su blazer.
- Si, que tiene?-
- Todas lo tenemos, mira el jumper de Rocio. Incluso tu lo tienes.- Explico Ashley.
Paulina busco en su uniforme sin éxito. – Esta en tu cuello de marinera, cuando te lo quites te lo muestro.-
- Que tiene que ver un tonto logo. Si, dice que somos de E-institute.-
- Es su segundo dia, seguro nunca lo vio.
- Mira Paulina, cuando si intentas escapar, con solo apretar un botón, el logo va a brillar y vas a aparecer en el centro de disciplina con 3 prendedores rojos.- Bromeo Jeannie.
- Como, no entiendo?-
- Yo le explico.- Dijo Ashley. – Mira, este uniforme es un programa. Recuerda que es E-Worl. Por que crees que nunca ves peleas… en una prisión?
- No se, no era que siempre se enteran?
- A veces, el logo brilla, y nos teletransportan. Tan fácil como eso. Ellas pueden teletransportarnos cuando quieran. Creo que tiene que ver con el uniforme, no se bien que será. Sabes que te van a teletransportar por que el logo brilla.- Explico Jeannie.
- Entonces, si intentamos escapar.-
- Si, sin embargo, a todas las maestras les gusta seguir el protocolo. Por eso, nunca lo hacen. Incluso, todas también pueden teletransportarse. Es un programa, recuérdalo. Todos en E-world pueden utilizar todo tipo de programas. Solo nosotras no podemos. Incluso, en las excursiones te recomiendan no alejarte del grupo por eso. Aunque fueras adulta, no podrias hacer nada contra un civil cualquiera de E-world. –
- Entiendo…- Dijo Paulina, dándose cuenta de que estaba muchísimo mas indefensa de lo que en realidad pensaba.
- Igual hace como 2 meses que no veo nunca a nadie ser teletransportada… - Comento Jeannie.
- Todas prefieren el método tradicional- Bromeo Rocio, señalando su oreja y tirándola levemente.
- Como… podes reírte de esto…- Dijo Paulina molesta. No se había dado cuenta hasta que punto estaba encerrada. Suponia que tarde o temprano, cuando conociera mas se le ocurriría algún tipo de escapatoria. Pero por lo visto, solo descubria mas y mas lo indefensa que estaba.
- Que exagerada ¡!- Se rio Rocio.
- En ves de pensar en ideas raras, deberías hacer tu tarea.
- Ufff, que forma de animarla, luego de que recién descubre lo de la teletransportacion.
“Capaz si me desnudo…” pensó Paulina. “O con mi pijama…” volvió a pensar.
A lo lejos, vio a Maria jugando en el patio. Se veía muy entusiasmada, y hasta ella sintió repentinas ganas de jugar también. Noto que el cuello de marinera, en su espalda, tenia en el lado izquierdo inferior del rectángulo el logo gris de E-institute junto al pequeño pinito gris. Se dio cuenta entonces que ella lo debía tener también. “Si nos van a teletransportar, no nos vamos a dar cuenta por que esta en mi espalda”. Penso Paulina. Eso de que puedan elegir tu posición por que si, y puedan hacerte aparecer donde quieran le daba una sensación muy rara de incomodidad. En verdad, todo era simulado. La hacían ir al centro y esperar, pero con solo apretar un botón la podrían hacer aparecer ahí. Fingian ir a buscarla de la oreja, pero con solo apretar un botón, ya aparecería en las piernas de su tutora. Hasta que punto podrían elegir la posición, localización, o saber en donde estaba también? Por algo Gyz se dio cuenta tan fácilmente que no había cumplido con el castigo que le dieron, y hasta apareció, justo afuera para ponerle el prendedor apenas ella salía de las recamaras.
- Asi que estuviste en secundaria Jeannie?- Dijo Rocio.
- Si, luego pase a primaria… Al final no tuve otra opción, y termine aplicándome hasta terminar en preparatoria de vuelta.
- Son… 10 años… yo solo llevo 2 dias…- Dijo Paulina.
- Se pasan volando…- respondio Jeannie. – Ya ni me acuerdo que se sentía no estar aquí.-
- A veces siento lo mismo. – Respondio Ashley.- Paulina, si no terminas tu tarea-
- Ay, deja de regañarla mama!!- Protesto Rocio.
- Se nota que ya se le deshincho la cola, por que antes no paraba de quejarse. Queres que la castiguen de vuelta?-
- Hey!!- Protesto Paulina, pero se toco y dijo: ay.. .si, ya no esta hinchada…. Aunque si arde mucho… No me hubieras hecho acordar!!
Sintio mucha vergüenza por haber dicho lo que dijo. Pero empezó a darse cuenta que la vergüenza se la generaba el model. Capaz también era un programa. “60% de sensibilidad extra..” pensó Paulina.
- Ahora tenemos que comer y no vas a alcanzar a hacer tu tarea.
- Quiero quedarme recostada boca abajo las 2 horas…. Podre llevarme la comida alla?
- Y cuando vas a hacer tu tarea? Se te va a acumular y…
- De todas formas, lo de hoy no nos lo piden ¡hasta el viernes. Y al ser nueva no tiene tarea para mañana. Asi que hoy puede descansar si quiere.- Dijo Rocio.
Paulina se sintió aliviada y dijo: En verdad!!! La hago mañana, hoy no puedo mas, solo quiero descansar un poco!!
- No le enseñes a portarse mal.
- Enseñarle a portarse mal? Se vera de 10, pero ha de tener como 50 años Ashley, ya sabe portarse mal. Solo no sabe como.- Se rio Rocio.
- Tengo 30, no 50!!- Se quejo Paulina.
-Ah, sos jovencita…- Dijo Ashley.
- Jovencita? Cuantos años tenes?- Pregunto .

- Shhh, vamos a comer.- Dijo ella.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Dibujos Dibujos...


Como siempre, mi falta de talento para dibujar es un problema. Aun asi, capaz lo termine de hacer en paint. Quiero hacer un manual de Introduccion a E-Institute para que Paulina (Y los lectores) lean. Hasta se me ocurrio que seria divertido que tenga un pequeño comic que le enseñe a Paulina las reglas (Despues de todo su model es de una niña). Ummmm, esto esta complicadete y capaz lo termine haciendo en paint. Aun asi, cree una galeria de personajes, mas que nada por que E-Institute tiene muchisimos, y va a tener mas. Y cuando escribis, es normal que te olvides del nombre de la maestra de filosofia (que luego de leer, descubri que no tiene nombre aun). Algunos nombres no me gustan, como rebecca, y me gustaria cambiarlo, pero confundiria demasiado a los lectores.(mis disculpas a las rebeccas). Tambien cree mi sistema de disciplina, y lo pase a texto. Me gustaria entonces tener dos manuales, uno para los visitantes o quienes no pertenescan a E-Institute y solo vengan a visitar a las alumnas y otro directamente orientado para las alumnas. Esto es muchisimo mas facil de decir que de hacer, se vuelve aburrido escribir 2 veces el mismo discurso y mis conocimientos son limitados (Ademas de mi narracion que ultimamente es muy mala debo reconocer). Plus, tambien tengo que pensar el orden de la explicacion. Que es mas importante, explicar primero las reglas, las clases, o el uniforme que las chicas van a usar ?(Y que de seguro ya usan mientras leen el manual) La idea es que E-Institute intente venderse como un sistema agradable de re integracion a la sociedad para el mundo exterior y para las mismas alumnas. Claro, la cola hinchada de paulina no opina lo mismo.
En fin, lo bueno es que algun dia no voy a saber dibujar pero al menos voy a poder vender la ropa que usan las chicas de mis historias .


domingo, 20 de septiembre de 2015

E-Institute 8

Bueno, como se portan bien y comentan mucho, yo me porto bien y subo mucho :D Yay!



E-institute 8

Ashley se encontraba junto a Jeannie y Rocio en el patio. Rocio se mostraba muy agradecida, sin la ayuda de Ashley, ahora estaría escribiendo líneas. Ashley hacia su tarea, hasta que de repente vio la niña castigada mas tierna del mundo. La mayoría de las chicas que habían sido rejuvenecidas, ya tenían costumbre, y por ende, sabían ser disimuladas. Incluso a las que eran asignadas a uniformes de primaria. Pero Paulina no, caminaba lentamente cabisbaja, con sus ojos aun rojos. A veces se le escapaba una lagrima, la cual se quitaba sobándose los ojos. Intentaba dejar de sobarse por la vergüenza, pero cuando lo hacia al instante apretaba los dientes y se sobaba rápidamente con una mano, dejándola ahí mientras las buscaba. Ashley se quedo callada esperando que la encontrara, y viendo la hinchada colita de paulina que podía verse siempre que se sobaba. Finalmente las encontró y Paulina abrazo a Ashley, quien le devolvió el abrazo.
- Tan fuerte fue?- Pregunto Jeannie.
- Puedo ver? – Dijo Rocio.
- No quiero que se burlen déjenme en paz!- Protesto Paulina, con la cara en el pecho (o los pechos) de Ashley.
- Ya ya- Dijo Ashley, acariciándole el pelo. Se había enternecido con la pobre niñita castigada. – Ya va a empezar la clase, y no podes entrar llorando asi.-
- No estoy llorando!!- DijoPaulina y luego exclamo. – Ah….Ayyyy- Y volvió a sobarse la cola con ambas manos.
- Tu también, mira si vas a desobedecer a Gyz… y mas luego de que te castigo.- Dijo JEannie.
- Es… que…-
- Pensar que le daba vergüenza mostrar su cola, y ahora anda sobándose por toda la escuela.- Se rio Rocio.
- BASTA!- Protesto, sin dejar de sobarse paulina.
- Tiene razón.- Dijo Ashley, soltando su abrazo. – Aunque no nos guste, no tenemos otra opción mas que obedecer a Gyz en todo lo que nos diga. Deja que te arregle tu uniforme.- Dijo.
- Yo ya lo arregle.-
- No del todo.- aclaro Ashley, acomodando su cuello de marinerita, que aun había quedado levantado.
- Cuantas fueron? – Insistio Rocio.
- No te importa.- Protesto Paulina.
- Ya, dejen de pelearse. Pau, tenes que ver tu tarea.-
- Ay… ahora no puedo concentrarme en nada.
- Vas a tener que hacerla hoy, o te va a ir peor mañana.- Dijo Ashley. – En 10 minutos va a empezar la clase, asi que vete preparando.
- Si…-
Paulina normalmente se hubiera quejado de como Ashley la trataba. Pero se sentía segura con ella. Y en este momento tan sensible en el que estaba, al verla abrazarla y tomarla de la mano, la sentía como una hermana mayor. La veía también, debido a su altura, y a su model. Su cariño no solo no la incomodaba, sino que la hacia sentir muy bien y eran como caricias a su alma adolorida de tanto castigo. A rocio esto la ponía un poco celosa, y era un poco notorio. Jeannie se burlaba al verla, pero Paulina no se daba cuenta. Sus pompis hinchadas la distraían de cualquier otra cosa.
- Lo mejor es llegar temprano a la clase aunque la maestra a veces se demore. Algunas si llegas tarde te hacen permanecer fuera de la clase con las manos en la cabeza, y si la directora te descubre… -
- Te deja la cola cuadriculada a varazos- Bromeo Rocio. A Paulina comenzó a resultarle molesto como para rocio todo era una broma. No solo había recibido un castigo horrible, estaba asustada por lo que podría pasarle el resto del dia, pero Rocio bromeaba como si no fuera la gran cosa.
- Si…- Dijo Ashley, apoyando una mano en su cola. Parece que ni ella se salvo de eso. – Y de paso te perdes la clase…-
Caminaron hacia el aula, pero Paulina continuo sobándose, sintiendo el ardor. Mientras caminaba, vio un par de chicas en los pasillos escribiendo líneas y sobándose con una mano. Por lo visto ese era uno de los castigos que podían asignarte en el centro de disciplina. Intentaba ser fría y razional como siempre, pero ese estúpido model la manipulaba convirtiéndola en una niña llorona.
Era fácil confundirse, ya que el programa de E-Institute era muy diferente a lo que ella imaginaba de una prisión normal. E incluso, Los distintos programas de re-educacion de E-world (E-institute es solo uno) se incorporaron recién hace 15 años (E-world tiene 50 años). Hasta entonces solo habían prisiones normales, e incluso continuan habiendo.  Pero si bien el lugar, se veía como un instituto… incluso un poco lujoso, ya aprendio por las malas que no tenia nada que envidiarle a una prisión normal. Si no se esforzaba por ser obediente y aprender todo lo que le querían meter en la cabeza, pagaría las consecuencias de una forma que no podía creer que fuera legal.
Al llegar al aula, vio a una chica rubia de lentes, sentada en el pasillo estudiando afuera con un gran gesto de prisa. Entraron al aula y Paulina observo con desconfianza su asiento. “Si me molesta el elástico de la bombachita en mis muslos… sentarse aca…” Penso Paulina. Sus compañeras se sentaron y Ashley le dijo: Si la maestra llega y te ve parada te va a regañar. Paulina apretó los dientes y se subio a la silla, acomodo su fondo y falda, para que la protejan un poco y se sento despacito, sintiendo como todo su peso caia sobre sus hinchados y adoloridos muslitos. Gimio en voz alta cuando termino de sentarse, poniendo sus manos en su cola. Y sus compañeras se rieron al verla hacer esto. Paulina bajo la cabeza avergonzada. Penso que si la maestra le daba un reglazo sentada asi no podría evitar gritar. Ardia igual que ser nalgueada tener que estar sentada asi, y deseo que la maestra no las haga pararse muchas veces. Aprovecho el tiempo para descansar, aunque recordó que aun tenia tarea y que si no la realizaba mañana tendría los mismos problemas. O peor, no sabia cuanto tiempo demoraría su cola en curarse.  Mientras esperaba, noto que de vez en cuando la chica rubia de la entrada, entraba, miraba a ambos lados y luego salía afuera. Se la veía entre nerviosa y avergonzada. Mas avergonzada que nerviosa, como si intentara animarse a hacer algo que no quería hacer.
- Esa es rebecca, ya habrá hecho su tarea?
Mas alumnas ingresaron y se sentaron en sus asientos, hasta que finalmente, la chica rubia entro, se paro unos segundos, intentando juntar valor en el centro de la clase, suspiro, y fue por el bonete del rincón. Se fue a su asiento y se quedo quieta unos segundos. Todas las chicas comenzaron a reírse en voz baja, mientras que rebecca, con la cara roja como un tomate, tomaba aliento y se ponía el bonete, con el piolín de este bajo su mentón. Las chicas comenzaron a reírse, y Rebecca protesto gritando BASTA!.  Hasta que afortunadamente, llego la maestra de filosofía. La chica no podía soportar de vergüenza, y saludo cabisbaja a la maestra, intentando tapar su cara.
La Maestra llego, saludando a todas, y notando que tenia una pequeña burra entre sus alumnas.
- Bueno chicas, quiero que pasen a dejarme sus tareas. Y ya que estoy, revisare sus uniformes. Ustedes saben que asi son las reglas.-
Las chicas hicieron fila, caminando hacia la maestra mientras Paulina pensaba “Genial”. Al pararse, sobo sus muslitos, mientras veía como todas entregaban sus tareas, y la maestra revisaba sus uniformes. Sin embargo, solo regaño a muchas, pero a ninguna las castigo. Aunque si las obligo a arreglar lo que tenían desarreglado. Por lo general era el peinado, los botones, o la altura de las calcetas. Paulina se sonrojo, y suspiro resignada. Seguramente le haría lo mismo que Brighton, obligarla a mostrar su cola frente a la clase, y burlarse de sus pompis hinchadas, haciendo comparaciones con su cabello. Pero para su sorpresa, la maestra solo la felicito por tener el uniforme arreglado. Paulina se sento sorprendida y: AYYY!! Exclamo sin querer, al sentarse. Las chicas se rieron de vuelta, y la maestra las regaño.
- Niñas, no se burlen! Por lo visto recibiste un castigo fuerte no?
Paulina supuso que era de ese tipo de preguntas odiosas que debía responder aunque la respuesta fuera obvia. Apoyando sus manos en su cola respondio: Si maestra…
- Esos asientos son demasiado incomodos para ustedes, y hace que no puedan concentrarse en clase. Yo ya he pedido varias veces que los cambien por unos mas comodos, pero bueno… son reglas. Intentare ser mas paciente contigo.-
- …Gracias maestra.- Respondio Paulina sorprendida. En verdad era muy buena. Sin embargo, toco el turno de rebecca de entregar su tarea. Era muy notorio verla hacer fila con su bonete, y cuando fue su turno, la maestra la regaño.
- Por lo que veo, la burrita aun no termino su tarea!.- Dijo un poco molesta. Las chicas se rieron pero ella las regaño. Rebecca avergonzada dijo: Lo siento!!! Era realmente mucho y tenia un monton acumulada. Pero… como ve hice caso y.
- Haber obedecido tu castigo no es algo que debas presumirme. Si no hacias caso te hubiera dado un castigo peor. Vas al rincón hasta que revise al resto de las alumnas.
- S-Si maestra…- Dijo Suspirando. Camino al rincón, y se paro derechita mirando y la maestra le dijo: No, estas con tu bonete, te tenes que sentar en el banquito. Esperame ahí hasta que revise las otras.
- Si maestra.- Dijo ella, y empezó a preocuparse mucho. Era natural, al lado del rincón, la esperaba la gran paleta con augeros. La Maestra finalmente termino de revisar a todas y dijo: Disculpen chicas, pero voy a tener que robar un poco de tiempo de la clase, para poder encargarme de ella. Las quiero en silencio por favor.- Dijo y se acerco a la niña en penitencia.
- Otra vez tenes que pasar por esto? Acaso no te da vergüenza?
- Si!!!- Protesto la chica, su voz ya se escuchaba llorosa.
- Pues parece que no, andas otra vez castigada, como si nada hubiera pasado. Te parece un chiste acaso?
- Maestra, en serio que…
- Responda solamente a lo que digo. Para decir otra cosa debes levantar la mano y esperar a que te de permiso. Acaso aun no aprendiste eso?
- Lo siento maestra…
- Te parece un chiste?
- No maestra…. Lo odio, es… - Respondio.
- Entonces? Explicame.
 - Intente terminarlo en serio!! Pero era muchísimo y no alcanze…
- No estarías tan atrasada, si hicieras toda tu tarea a tiempo. De pie señorita.
- Si…
La niña se paro y volteo, limpiando las lagrimas de su cara.
- Al menos puedo ver que usas bien tu uniforme. – Dijo ella, llendo al escritorio.
- Trae la paleta.
- P-Pero…- Dijo ella tomando su cola con ambas manos y poniendo gesto de horror.
- Se obediente!-
- S-Si maestra!!!- Respondio llorosamente, tomo la paleta y se la trajo rápidamente.
- A tu posición, sin protestar.
- Va a ser… AYY- Pregunto rebecca, pero la maestra le dio un fuerte tiron de oreja.
- Vas a recibir lo mismo todas tus días, hasta que tengas tu tarea lista.
- Awww… siii…- Dijo la niña, y estiro sus piernas, mostrando su cola a la clase, y recostándose contra el escritorio. El espacio, era amplio como para que pueda estirarse asi, usando su bonete y todo, y debido al piolín de este no se le caia.

La maestra levanto su uniforme para que no estorbe, revelando su bombacha de frutillitas. Su cola se veía apenas rosadita, por lo que supuso que solo había recibido su disciplina anticipada. Rebecca, era una buena chica dentro de todo (bah, comparada con otras delincuentes). No sabia bien acerca de su pasado, pero por momentos, se pasaba de lista. Y venia probándola varios días, asi que debía enseñarle a respetarla por las malas. Apunto con la paleta a su cola y PAF! Los azotes, las cuentas, las gracias, y los gritos de Rebecca comenzaron a sonar por toda el aula. Paulina, de vuelta, sentía su propia cola punzar cuando veía a su compañera saltar con cada sonoro paletazo y contar llorosa y agitada los azotes. Fueron solamente 5 al final, que Rebecca lloro y padecio, hasta que al fin, agradeció su disciplina y fue enviada a sentarse, gimiendo al hacerlo y limpiándose sus lagrimas. Luego se acomodo el bonete ya que le había quedado muy inclinado y no podía ver bien. Y la clase, luego de eso, continuo.

viernes, 18 de septiembre de 2015

E-Institute 7.

 Segui escribiendo Obsecion. Un monton. Pero de repente me re-entusiasme con esta historia. Esta bueno el concepto futuristico. Y al fin tengo word! Ea :D Asi que di un orden a varias cosas. Hize un cuadro de personajes, y de reglas, y de disciplina, y de uniformes. Asi es un poco mas entendible la historia. Aun no los complete, pero ya lo voy a hacer. Ummmm Enjoy!!

E-Institute 7

Brighton llego a la clase, viendo a todas sus alumnas esperar en fila. Todas esperaban con sus uniformes impecables y la cara llena de nerviosismo debido a la fama que se había hecho. Cada vez que veía esto, Brighton recordaba el esfuerzo que tubo que realizar para poder llegar a este punto, y apreciaba su recompensa ante esto. Solia tomarse un tiempo, antes de revisar uniformes para observar a todas sus alumnas y saludarlas. En ese tiempo, observaba si alguna había sido rejuvenecida, si tenia un prendedor rojo o la expresión de dolor de cada una ya que sabia que esos asientos eran muy incomodos. Paulina especialmente no podía disimular la cara, su colita continuaba ardiendo de la mañana y el peso de su cuerpo se apoyaba en sus adoloridos muslitos. Nerviosa, intentaba recordar todo lo de su uniforme, intentando no recibir otro castigo.
- Niñas, de pie.- Dijo y todas las chicas se pararon bien derechitas al lado de su asiento.  Brigton camino lentamente alrededor de todas. Como siempre, para su clase se mostraban impecables. Pero detrás de esas apariencias tiernas e inocentes había asesinas y delincuentes en la vida real. Si ellas se veian asi era por el esfuerzo de sus disciplinadoras. Las medidas disciplinarias por ende nunca sobraban.  Recorrio todos los pupitres observando cuidadosamente, y dio unos cuantos reglazos a algunas por detalles minisculos. Al final se paro en frente y dijo.
- Bueno señorita Redglow, pase en frente.-
Paulina sintió su corazón latir apresuradamente.  Nerviosa, respondio “Si maestra” y camino al frente de la clase. Sintio miedo de que la llamen para castigarla y observo el rincón de reojo.
- Hice algo malo?- Pregunto paulina asustada.
Brighton sonrio y dijo: Eso Vamos a ver. Terminaste tu tarea?-
- Si…
- Dejme verla.-
- Si maestra.- Dijo paulina, fue a buscarla rápidamente y se la entrego.
- Mmmmm….- Dijo Brighton leyéndola. Luego palmeo su cabeza.- Muy bien. Por eso te hice pasar al frente, para que muestres como una alumna ejemplar debe comportarse. Dejame revisar tu uniforme.- Dijo y la paro, mirando a la clase. Paulinase sintió intimidada, de vez en cuando se paraba cabisbaja, sonrojándose. – Bien derechita.- Le ordenaba Brighton, cuando perdia su posición.
- El peinado, la blusa, y tu falda se ven perfectas. Tambien tus soquetitos. Media vuelta. – Dijo la maestra. Paulina asintió con su cabeza y volteo.
- Muy bien, los tirantes en perfecta posición y la raya de las trenzas muy correcta.- Dijo ella. – Levanta tu falda.-
Paulina se quedo estatica, muerta de vergüenza.
 - P-Pero…-
- Perdon? – Dijo Brighton.
- Si, lo siento maestra. – Respondio Paulina, anticipándose. Muy avergonzada, levanto su falda mostrando su ropa interior.
- Muy bien, veo que es la del dia.- Paulina volteo viendo a sus compañeras con la cara como tomate.
- Que tierna, la colita y la cara igual de roja que su pelo. Estan asi por la disciplina anticipada?.-
Paulina bajo su falda, pero Brighton la regaño:  Nena, nadie te dio permiso de hacer eso, levantala de vuelta, estamos observando tu uniforme. Paulina tubo que levantarla nuevamente, observando avergonzada atrás suyo.
- Responde tu pregunta, eso fue solo por la disciplina anticipada?
- No maestra…-
- Por que fue.-
- No levantar la mano para hablar, y no ser respetuosa con… la señora Gyz.- Respondio, pensando sus palabras. Comenzo a sentir miedo sabiendo que Brighton podría usarlo como excusa para castigarla.
- Y el prendedor rojo es parte de tu uniforme también?- Se burlo Brighton, hostigándola. Paulina no respondio y se quedo cabisbaja.
- Responde cuando te hablan nena.- Dijo ella y se paro acercándose. Paulina la escucho y asustada respondio rápidamente.
- No Maestra!-
- Por que lo tenes?-
- Estoy… castigada.-
- Y por que?
- Desobedeci a la señora Gyz…
- Ay, mira usted. Tan tierna que se ve la pequeña redglow, pero si una indaga, descubre cosas no es asi?¡ Que orden te dio?
Paulina sintió su cara roja y dijo: Tenia… que tener mi pijama desabotonado para desayunar y no lo hice.
- Bueno, aquí también me desobedeciste. Cuando te doy una orden la debes cumplir inmediatamente.- Dijo Brighton apoyando una mano en su espalda. – Capaz deba ponerte otro prendedor rojo.
- No maestra por favor!!!- Exclamo Paulina asustada. Volteo y la vio suplicante.
- Eso o preferís que te castigue yo? Por que un castigo necesitas. Paulina empezó  sentirse aterrada, pero pensó que después de todo, si Brighton la castigaba seria seguramente sobre su bombacha y no podría ser tan severo como ir al centro de disciplina con 2 prendedores rojos.
- Castigueme usted maestra… L-Lo siento…- Respondio, mas por miedo que por sinceridad.
- Esta bien Redglow, acomódate tu uniforme.-
Paulina dejo caer su falda y su fondo, acomodándoselo.
- Que castigo preferís? En el tiempo en el que te discipline, debo saber cuales son mas eficientes en ti. Podes elegir entre 5 reglazos, o 50 lineas, o unos 15 minutos en el rincón. La paleta y el bonete solo la uso cuando las chicas se portan muy mal no te preocupes.
Paulina se encontraba muy adolorida para mas azotes asi que dijo: Lineas… O rincón.
- Lineas o rincón?- Pregunto Brighton. – Cual de los 2? Recuerda que aun asi debes prestar atención a la clase. Paulina pensó, hasta ahora nunca había sido puesta a escribir líneas. Solo había sido enviada al rincón, pero lloro tanto que no se lo acordaba bien.
- L-Lineas…- Respondio.
- Muy bien, llenas el pizarrón de “No debo ser desobediente.” –
- Si maestra…- Dijo Paulina, se fue al pizarrón y limpio con el borrador la parte que alcanzaba, luego tomo una tiza y empezó a escribirlas sintiéndose un poco ridícula y “castigada”. Pero se consolo pensando que era normal que las chicas sean castigadas, y mas en la clase de Brighton, por lo cual no debería sentir vergüenza. Recordo la regla de continuar pensando en la clase a pesar de su castigo, asi que volteaba a ver de vez en cuando lo que sucedia, mientras escribia líneas, estirándose lo mas alto que podía. A veces sobaba su cola, pero al recordar  a las chicas que había visto sobarse mientras escribían líneas se sentia tonta y dejaba de hacerlo.
- Chicas, dejen sus tareas.- Dijo Brighton, y las vio a todas marchar, unas mas nerviosas que otras. Las chicas contaban con una carpeta especial, solo para tareas, que debían entregarla tengan hecha su tarea o no. Esta era su parte favorita, ya que ya podía empezar a repartir castigos, y le encantaba tener su clase llena de chicas adoloridas, una en el pizarrón escribiendo líneas y 1 en cada rincón.
- Excepto… tu.- Dijo señalando a una. Paulina volteo a ver, y noto que era una con jumper.
La chica se paro en frente de brigton y ella dijo: Bueno, no solo te castigaron, también te rejuvenecieron. Ahora eres de secundaria no es asi?
La chica se notaba que había llorado bastante. Era comprensible, Paulina había sido rejuvenecida injustamente, y por eso le daban trato especial. La chica esta seguramente recibió un severo castigo además de su rejuvenecimiento. Si a eso le  sumas el incremento de sensibilidad era muy razonable su estado.
 - Si Maestra…
- Cuantos años te asignaron?
- 15 maestra.
- Que bien, que se siente?
- No se…- Dijo ella, sinceramente confundida. Se quedo cabisbaja y Brighton dijo: Voy a revisar tu uniforme, mientras todas entregan sus tareas. Para asegurarme de que lo usas correctamente. Paulina intento apresurarse con sus tediosas líneas, ya que la posición era muy incomoda y la clase pronto comenzaría. Sin embargo, pudo observar como Brighton la revisaba entera, incluyendo su ropa interior.
- Muy bien, espero que hayas aprendido a no faltar el respeto no?
- N-No maestra…- Dijo la chica, con cierto nerviosismo y miedo en su voz.
- Ve por la paleta.-
- Eh?- Respondio ella asustada.
- Veo que aun no has aprendido. Tu respuesta debería ser “Si maestra”. O queres que luego de tu castigo quedarte en el rincón con tu bonete como ayer?
- No maestra, ya se la traigo!- Dijo la niña asustada. Paulina entendio que era la chica que había visto sentada toda la clase en el rincón. La chica al acercarse por la paleta que se encontraba cerca de paulina, mostro su cara llena de miedo y sus ojos ya lagrimeando.
- Muy bien, apoyate en el pupitre. Te dare mas castigo por lo de ayer y luego volveras a tu asiento. Y mas te vale que tu tarea este terminada, o te tocara otro prendedor rojo y volveras al rincón.
- Si maestra.- Dijo ella obedeciendo rápidamente y muerta de miedo. Mientras escribia líneas, paulina podía observar el rostro de la chica, preparándose para el primer paletazo. Se distrajo un poco, y la vio saltar y gritar al recibir el primero, y luego murmurar levemente “1 maestra, gracias”. Paulina decidio concentrarse solamente en sus líneas y apoyo una mano defensiva en su cola, sobándose levemente. Observo su prendedor rojo y supo que si no se portaba bien con Brighton sin lugar a dudas seria la próxima.


- AYYYYYYY, TRES MAESTRA BRIGHTON, GrACIAS!!!- Exclamaba la chica entre lagrimas saltando por cada azote y aferrándose al pupitre. Paulina no podía entender por que estaba tan nerviosa. Sentia como si la azotaran a ella en vez de la chica mientras escribia sus líneas. Tenia ganas de llorar y tirarse al piso pensando que podría ser la siguiente casi sin proponérselo. Incluso, capaz lo seria, ya que no sabia que castigo le habían asignado en su prendedor rojo. Cada vez que escuchaba el ruido de la paleta azotar contra la piel y los llantos de su compañera, saltaba sin querer del susto y se tapaba la cola con una mano defensivamente, sin saber por que. Agradecio que al menos, no se perdería nada de la clase.
- WAAAAAAA NO PUEDO NO PUEDOOOO- Exclamaba la chica, paulina volteo y la vio agarrándose la cola.
- Ahora no podes, pero ayer estaba muy rebelde no? Volve a tu posición ya mismo!!
- LO SIENTO NO PUEDO WAAAAAAAAAA- Exclamo llorando.
- Continuas siendo desobediente!-Protesto.
- Por favor maestra!!- Dijo la chica volteando. – Hago líneas si quiere, o voy al rincón, pero ya no aguanto mas!!- suplico.
Brighton suspiro y dijo: Esta bien, te sentas en el rincón con tu bonete.
- Gracias!!! Gracias!!- Dijo ella y fue al rincón, se sento en la silla alta y se puso su bonete. Paulina se vio espantada ante la idea, someterse a un castigo tan humillante a propósito solo por que no podía soportar el dolor. Observo su pizarrón y conto las líneas “Faltan 10” pensó y se apresuro: “No debo ser desobediente”
- Redglow, cuantas te faltan?
Paulna se asusto y salto en el lugar. – S-Solo 10…- respondio.
- Bueno, voy a asignar ejercicios mientras reviso sus tareas. Quienes no las terminen para cuando termine de revisarlas serán castigadas. Y eso te incluye. –
- Si maestra…
Paulina escribió rápidamente, y pudo ver como a la chica del rincón la maestra le alcanzaba su carpeta para que ella también trabaje. Era lamentable ver como la pobre se lo agradecia y comenzaba a realizar sus ejercicios en su estado.
Termino las líneas y luego de “agradecer su disciplina” se dirigio rápidamente a su asiento y se apresuro en sus ejercicios.
Luego de 20 minutos, Brighton ya había terminado, y afortunadamente paulina también.
- Bueno, ya termine de revisar, y tengo prendedores rojos para varias. Pero primero quiero revisar también si terminaron sus ejercicios.- Mencion y se acerco a la chica del rincón.
- Dejame ver.-
- Si maestra.
La mujer reviso y dijo: Bueno, ves como si queres podes? Sacate tu bonete y volve a tu asiento.
- Si, gracias por mi disciplina maestra!- Respondio angelicalmente y volvió, con su cara roja por las lagrimas de su anterior castigo. Brighton se acerco una por una, revisando sus ejercicios y dando prendedores rojos a quienes no habían hecho sus tareas. Aprovechando los asientos, repartia dolorosos reglazos sin dudar, y puso una que no había alcanzado a completarlos en el rincón. La clase, avanzo sin embargo, sin mas hasta que finalmente termino y todas dejaron el aula. Paulina, Rocio , Jeannie y Ashley, conversaban fuera de la clase, caminando por los pasillos.
- Esa Brighton es brutal… Que suerte que ya no la vemos hasta el viernes.
- Nunca sentí tanta vergüenza en mi vida…- Dijo Paulina. – Y tanto miedo… A esa chica que rejuvenecio...
- Me salve de que me haya hecho algo a mi…- Dijo Rocio.
- Pobre lloro, un monton.- Dijo Jeannie.
- Pues se lo merece.- Afirmo Ashley . – Estaba muy irrespetuosa.
- De que lado estas?- Protesto Rocio.
- No seria injusto también si ella se comportaba asi y no la castigaban de esa forma, pero a nosotras si por responder mal?- Se quejo Ashley.
- Si…- Dijo Jeannie. – Pero debio haber sido horrible, esa Paleta arde horrores…
- No digas eso, que a Paulina aun le falta ir al centro de disciplina.
Paulina se acordó sobresaltándose, luego la vio a Rocio molesta.
- Recordas que por bromear asi te bajaron tu edad no? Vas a terminar en primaria como Paulina.
- No me usen de ejemplo!- Se quejo Paulina. – Es mi segundo dia nomas y esto ya es un infierno.- Dijo asustada, recordando su prendedor rojo.
- En verdad vas a esperar la ultima clase?- Pregunto Jeannie. – Las maestras son… un poco
- Sadicas!- Menciono Rocio y Ashley le tironeo de la oreja. – Ow!!!-
- No la asustes a propósito.
- Solo digo, que cuando tenemos un prendedor rojo siempre dicen cosas y a veces nos castigan sin razón… Y si te ponen otro … una vez me paso.- Dijo Jeannie.
- Creo… que mejor si voy ahora.- Suspiro Paulina.
- Te esperamos en el patio- Dijo Ashley.
Las 3 se fueron y Paulina camino cabisbaja hasta el centro de disciplina. – Ojala pudiera arrancarlo.- Penso.  Llego al pasillo y se sento en fila junto al resto de las alumnas que soportaban la tortura psicológica de escuchar los gritos y ver a sus compañeras salir muertas de dolor y sin siquiera conservar la decencia. Lo peor, ya sabia lo doloroso que era, y sabia que iba a ser un buen castigo. Cabisbaja, sintiendo un vacio en su estomago, sus ojos comenzaron a llenarse de lagrimas a medida que iba llegando su turno. No había ni una sola que saliera normalmente gracias al programa de rejuvenecimiento. Sabian como ajustar la sensibilidad para que cada reclusa odiara con toda su alma los prendedores rojos. Siempre se las podía ver sobando sus colas, ojos, y algunas hasta con la bombacha aun en su mano, mostrando su cola como tomate mientras iban apresuradamente al baño. Finalmente, Paulina esperaba junto a 1 mas adelante su turno, noto que se había formado cola detrás de ella, asi que había muchos testigos de su miedo y desesperación. Penso en irse muchas veces, pero recordó a Brighton y opto por aceptar su castigo y no forzar su suerte. “Como se supone que no iba a dsobedecerla. Caminar por toda la escuela mostrando mi cola, es ridículo.” Protesto Brighton. Entro la que estaba adelante suyo, y se quedo muda. Su panza comenzó a doler mientras pensaba que seria la próxima. En poco tiempo, se abrió la puerta, y vio a su compañera salir llorando, y caminando incómodamente, dirigiéndose al baño.
- La que sigue.- Dijo el señor.
Paulina se paro e ingreso.
Al entrar, se saco su bombacha como la ultima vez poniéndola junto al resto. Era llamativa, tantas bombachas lisas y estampadas y solo una con un gigantesco dibujo y el dia. Se imagino a si misma mostrando su cola por ordenes de Brighton y sintió un poco de vergüenza pero sentía mas miedo que vergüenza en el momento. Se limpio un poco las lagrimas y se acerco al señor quien se mostraba ocupado. Habia solo una chica en l rincón y el estaba asegurando a una de jumper y coletas en una maquina mientras otra, lloraba resignada en la otra. En el medio de ambas maquinas había una libre. Ella se acerco a el, e intento hacer una reverencia respetuosa. El dijo: Tu otra vez aquí?
Paulina no supo que responder y el apretó su prendedor con sus dedos.
- Mmmmm… Desobedeciste un castigo. Esta bien, ven conmigo.- Dijo y se fue a una de las maquinas. Paulina sintió horror y dijo: - No… me va a nalguear sobre sus piernas esta vez?
- No, Has caso, o te aumento el numero. Debes obedecer siempre, en vez de perder tiempo cuestionando.
Paulina se acerco nerviosa, mientras vio a la chica que lloraba resignada mientras los azotes caian en su cola. Pataleaba levemente, lo que la correa le permitia, mientras el brazo mecanico soltaba azotes con una pequeña paleta que parecía de ping pong. La de su derecha, permanecia inmóvil, expectante. Por lo visto, la maqina de ella, tenia cerca algo que parecía contener un cinto. Llego a la maquina y el hombre fácilmente la alzo acostándola sobre el potro de esta. Esta maquina se veía mucho mas rudimentaria que la que usaban para asignar su edad. Parecia que tenia la única función de alivianar el trabajo del hombre, quien no paraba de repartir disciplina a todas las alunas que eran enviadas. Paulina quedo acostada en el potro boca abajo, sintiendo su sangre ir un poco hacia su cabeza. Sus trenzas, colgaron pegándose a su cara y hasta pudo sentir su cuello de marinera correrse un poco. El hombre, rápidamente amarro correas alrededor de sus codos, espalda, caderas y rodilla. Paulina intento patalear levemente, notando que las correas le permitían mover piernas y brazos, pero no protegerse del instrumento. Ya atrapada en esa posición el hombre dijo: Ya vuelvo contigo. Paulina observo como la chica a su izquierda se encontraba con los ojos cerrados, moviendo su cabeza y brazos por cada azote, intentando resistirlos, y llorando mientras estos caian. Esta parecía ser de “preparatoria” (suponiendo que su uniforme era de primaria, el de rocio de secundaria y el de Ashley de preparatoria). Y ponía mucha concentración en aceptar su castigo y no gritar tanto. La chica de su derecha, tenia jumper. Esta se mostraba muy asustada, observando de vez en cuando detrás, mientras el hombre preparaba el instrumento de la maquina. A veces, observaba a Paulina poniendo gesto de molestia. Puso gesto de sorpresa cuando levantaron su jumper y la polea con el cinto, comenzó rápidamente a girar, sonando contra sus nalgas. Ahí rápidamente la chica se desespero, saltando en su lugar, pataleando, moviendo los brazos, gritando: AY AY AY AY AYAYAY y sacudiéndose, pero las correas solo permitían sacudirse lo suficiente. Paulina puso gesto de horror al ver como el hombre se dirigía a su maquina comenzando a prepararla, mientras observaba a sus dos compañeras. La chica de la derecha, comenzó a suplicar pero el hombre dijo- mientras continuaba con su trabajo-: Se va a terminar cuando se termine. Y si escucho algo que no me gusta voy a añadir mas tiempo.
De reojo, Paulina pudo observar como el hombre, colocaba algo parecido a una regla en el brazo mecanico de la maquina. Esta era un poco mas ancha que una regla normal y parecía ser del tamaño de su cola. Luego de asegurarlo bien, levanto su falda y su fondo.
- Ay por favor que no sea tan fuerte…- Dijo Paulina sin querer en voz alta, y sintió la madera apoyarse en el centro de su cola.
- Por lo visto no vas a necesitar calentamiento. – Dijo el hombre, calculando el centro de su cola. Teniendo en cuenta lo que había sucedido con Paulina, asigno la intensidad, velocidad y numero de azotes. La maquina los repartia automáticamente, y al ser una maquina vieja era algo que no podían modificar. Siempre daba 2 arriba, 2 en el medio 2 en los muslos y asi hasta que a veces daba 5. Intento disminuirle la velocidad para darle espacio entre cada azote y la intensidad se la puso baja. Paulina noto recién, que en frente de las 3 habia una pequeña pantalla. La de la izquierda decía 30 y se iba descontando rápidamente, mientras que la de la derecha decía 130. Esta bajaba también muy rápidamente. Al instante se apareció un letrero que decía 100. Sintio mucho nuevo nuevamente y luego, el primer fuerte azote caer en el centro de su cola.
- OW!!- Exclamo sin querer por la sorpresa, y noto que el numero en la pantalla disminuyo a 99.- AYY!!- Exclamo al sentir el próximo. Y asi, los azotes comenzaron. Paulina al principio gemia por cada azote, gritando fuertemente ay, y observando a sus compañeras soportar la maquina. Volvio a culparse por quedar atrapada en esa horrible situacion y supuso que aun asi seria una locura andar por toda la escuela con su pijama desabotonado. Sin embargo, los azotes eran muy dolorosos, y apenas tocaron los 2 de sus muslos, paulina rompió en lagrimas, sacudiéndose y meneándose por cada azote igual que su compañera de la derecha. – Ahhhh AYYY AYYY AHHH AYYY- Gemia intentando soportar el dolor, observo la de su izquierda intentando imitarla, pero el dolor era muy fuerte. Las lagrimas comenzaron a correr por sus mejillas llendose a su boca, y empezó a respirar agitada, intentando frenar sus mocos. Sintio los 2 azotes en sus muslos, y luego otro mas sintiendo que su piel se iba a quebrar. Al recibir el cuarto grito: NO NO!!! y levanto sus piernas, sin excito, debido a las correas. Sintio uno mas y luego los azotes continuaron en el resto de la cola. Paulina, comenzó a convencerse que deberá acostumbrarse a caminar mostrando su cola por toda la escuela si Gyz se lo ordenaba, mientras la maquina la hacia desesperarse del dolor.
Mientras tanto, el señor a cargo, hacia pasar a la próxima alumna.
- Ya veo… Esta bien, son 10 con la paleta, y luego deberas llenar líneas-
- Si señor.- Dijo la chica adoptando su posición.
Paulina lloraba vivamente mientras iba por el numero 50 cuando noto que a su compañera de la izquierda, la liberaban. Escucho agradecer su disciplina llorando, y luego vio que una de primaria como ella era puesta en la maquina. Paulina cerro los ojos, intentando soportar su castigo, aunque la distraía como la chica de su derecha gritaba aun mas que ella, a pesar de tener un model mas grande. Claro esta, su castigo era muchísimo mas doloros. Observo su pantalla, como ella, solo le quedaban 50, pero la polea, daba rapidísimos azotes asi que la cuenta bajaba rápidamente. Paulina comenzó a sentir que no podía soportar ni un azote mas, su piel parecía que se iba a quebrar, y cada azote dolia horriblemente. Lucho contra las correas de vuelta, naturalmente sin excito, y luego por la desesperación, comenzó a gritar.
- AYYYY BASTA POR FAVOR AYYYYYYYYYYYYY-
El hombre le respondio, mientras se encargaba de ponerle las correas a la chica de su izquierda: Silencio, continua gritando asi y te aumento el numero.
- DUELE DUELEEEE AYYYYYYYYY!!!!!!!- Exclamo y vio como de 40, aumento a 50.
- NOOOOOOOOOOOOO
- Puedo continuar haciéndolo. Silencio.- Ordeno el. Paulina lloro desconsolada, y pronto eran 3 haciendolo ya que la de su izquierda comenzó a llorar también. Paulina, vio como la de su derecha, era liberada y agradecia por su disciplina. El hombre, se comportab seriamente. A diferencia de Brighton que se mostraba sadica con las chicas, o Gyz, que a veces era estricta o maternal, el señor trataba a las alumnas con bastante frialdad y lo veía como un trabajo a ejecutar. Se comportaría de la misma forma si tuviera que trabajar con madera, o cortando trozos de metal con un soplete. Su trabajo en este caso consistía en castigar colegialas y dejarlas con la cola hirviendo y prometiendo (tanto a el como a si mismas) no volver a tener que usar un odioso prendedor rojo.
5…. 4….3…..2…..1…..0
Paulina finalmente vio el contador llegar a 0 pero su cola continuaba hirviendo horriblemente y no podía dejar de llorar agitada. Se dio cuenta lo considerados que fueron con ella el primer dia, y ahora si estaba segura de que no quería volver a portar un prendedor rojo nunca. En 1 minuto, el hombre la libero y Paulina se arrodillo tomando con ambas manos su adolorida cola. No solo ardia, le sentía una textura particular ahora, a diferencia de las anteriores veces. Lloro desconsoladamente y escucho el hombre decir: Hasta que no lo digas no te vas a poder ir. 

Limpiandose sus lagrimas que no paraban de fluir dijo: G-G-Gracias por mi discip…Ah…Disciplina..- Y fue por su llamativa bombacha, procurando no cconfundirla con su compañera.  Volteo a  ver su cola, y le pudo ver una textura diferente, solo tocarla dolia, y se veía… efectivamente muy hinchada. Intento ponerse su bombacha, pero el elástico de esta apretaba sus muslitos haciéndola arder. Envolvia su hinchada cola y al hacerlo, la apretaba reviviendo el ardor y haciéndola llorar de vuelta. Paulina abrió la puerta, tomando su hinchada colita con una mano y sobando sus ojos, mientras limpiaba sus interminables lagrimas. Y al salir, vio una fila de alumnas observándola muy asustadas, como si ella fuera su futuro inmediato. Paulina estaba demasiado concentrada en su sufrimiento para sentir vergüenza, quizo estar sola y corrió al baño. Se metio escondiéndose en uno de los pocos lugares libres, aunque claro, los baños no tenían puertas, y ella por lo tanto no pudo tener la soledad que quería. Su cola le daba puntadas mientras los elásticos de su pequeña bombachita infantil le recordaban lo hichada que estaba su cola. Lloro unos 5 minutos mientras veía llegar mas alumnas recién castigadas al baño. La chica del jumper que lloraba histéricamente con el cinturón, también estaba ahí. Paulina tenia ganas de ir y quedarse en su habitación, de todas formas, estar sola era inseguro. Cuando pudo reincorporarse, se arreglo su uniforme y pelo. Acomodo su falda y su fondo, metio la blusa dentro de esta y la arreglo también. Se lavo la cara , viendo como había quedado con los ojos bien rojos y se fue caminando lenta e incómodamente al patio para buscar a sus amigas. Pero esta vez, a pesar de la vergüenza y las miradas, el ardor no le permitio dejar de sobarse.









(si supiera dibujar... haria mucho mas cosas. Pero bueno, una idea de como son las maquinas en el centro de disciplina. Tengo que imaginarle un nombre mas corto.... Soy malo con los apodos. ) 
Ah y ya que estamos, asi serian masomenos tambien las de la disciplina anticipada: