martes, 17 de abril de 2018

Me mudo a wattpad.

Bueno, lo decidi. Estoy mudando mis historias aca: https://www.wattpad.com/user/Viciousotk
Es mucho mas facil de leer, y las estoy subiendo ahi. Subi un par mas de RSI y la continuacion de program start.
En cuanto al blog capaz en algun momento lo actualice pero para actividad catartica :D Aunque capaz y si alguien quiere publico otra cosa aca.

jueves, 29 de marzo de 2018

Little Lily!!


Si les resulta mas comodo wattpad, aqui tambien lo subi:  https://www.wattpad.com/myworks/143412340/write/553992768



“Lo peor de la casa de la abuela es sentarse” pensó Liliana sentada en su sillita en el rincón de la cocina.
La silla, era una silla para niñas, y en su respaldo decía naughty. Así sentada, su vestido amarillo se levantaba por su crinolina, y ella continuaba esperando, apoyando su mentón en sus manos. Se encontraba irritada y de mal humor, el peso de su cuerpo caía en su colita recién castigada, generándole ardor. Sentía como sus bloomers apretaban sus muslos, se sobaba, y las puntillas de estos le picaban. Cuando le picaban, sentía como las puntillas de su vestido, hombros, cuello y calcetas le picaban al mismo tiempo y esto la volvía loca.
Detrás suyo, el resto de las mucamas trabajaban, y dos mucamas esperaban cerca. Una un poco bajita, morochita, de anteojos y con cola de caballo. Parecía estar más ocupada en esconderse y jugar con su celular que en trabajar. La otra activa, de cabello oscuro y muy voluptuosa, tenía su cabello en dos rodetes. No era muy alta tampoco, pero no tan baja como su compañera.
- Ya paso como media hora!!! ¡Yo solo quería helado!!- Protesto, pero fue ignorada. Dio otro suspiro y continúo esperando, mientras las mucamas caminaban de un lado a otro apuradas trabajando.
- ¿No deberíamos dejarla salir ya? Pobrecita... – Dijo la morocha.
- Se robo el helado. Recorda lo que nos dijeron. Es mejor que la vea su abuela o María ahora.
- Si… pero, María y la señora Hudson apenas saben usar un celular. Les mande 3 mensajes ya- Protesto la morochita.
Liliana de reojo, vio a la mucama mostrando el celular. Era viejo, y tenia teclado. “Mi abuela esta atrapada en el siglo 20...” protesto para sus adentros.
- ¿y que tiene, si es su helado? – insistió la chica.
- La jefa la hace seguir una dieta especial. Nos castigaran si descubren que la niña no come bien y a sus horas. ¿Por qué no te fijas si tiene sus colitas bien apretadas?
- Otra vez Vicky? Se las hice 2 veces – Se quejo la morocha.
- Mica, sos re vaga. Solo fue una voz y una la colo. Deja que se la hago yo. – Se quejo. – Lily dio un montón de problemas hoy para arreglarla. Si la señora Hudson la ve desprolija nos mata.
Liliana sintió pasos acercarse a ella, y luego, sus cabellos desatarse.
- Ya te las desajustaste? Es la tercera vez hoy...- insistió la mucama mientras se las hacia bien ajustadas.
- ayyy! - protesto agarrándose la cabeza.
- lo siento princesita, Pero reglas son reglas -. Dijo atando bien firmes sus enormes moños amarillos. Si Liliana ya estaba molesta, ahora lo estaba aún más con las coletas dejándola China.
- Ya está. – Dijo y Liliana escucho los pasos alejándose. Con las coletas así de apretadas, Liliana se sentía más malhumorada todavía.
- Te lo dije.
- ¿Por qué no la castigan ustedes? - Protesto la cocinera, irritada de que molesten en su cocina.
- Yo pegarle ni loca. – Se quejo la morocha.
- Entonces dejen de molestar acá que estamos trabajando. – Contesto.
Ambas se molestaron y se acercaron a ella.
- Ya bastante le pegaste vos con la espátula a la pobrecita. La hiciste llorar y todo. Es mejor que su abuela hable con ella y le enseñe que robar es malo.
- Si, ni loca le pego. No se en que piensa la señora Hudson. Hasta nos dijo que si quisiéramos usáramos su paleta. ¿una paleta para una nena tan chiquitita?
- Si! Es una angelita que solo quiere jugar.
- Es un demonio.
- Sos injusta con ella, mírala ahora en su rincón. – Señalo y….
-Lily!! ¿Dónde estás? – Exclamo y ambas salieron corriendo.
Lily por su parte, estaba escondida en uno los muebles.
"Nota mental... ni volver a acercarme a la cocina" pensó, saliendo de su escondite y corriendo afuera de la cocina.
“sí corro a mi habitación seguro se olvidan en unas horas…” pensó Liliana. Rápidamente, se dirigió hacia allá y se metió.
Lo primero que hizo al entrar fue desajustarse los listones. “mejor…” pensó sobándose la cabeza. Luego se acercó a su ventana, y se asomó por ella parándose en puntas de pie.
“No quiero quedarme encerrada acá hasta que sea mi siesta… pero si vuelvo…” pensó y se sobo un poco la cola. “Esa tonta de bethy sigue pensando igual de fuerte…Al menos conseguí helado! Ahhh…  Debería pedir permiso para salir.” Continuo. “No, no, me van a poner ese tonto delantal, y me van a llevar con un pretal!”
Sin más dudas, busco uno de sus banquitos y lo llevo a la ventana. Se subió a él, y con un poco de dificultad, se subió a la ventana, saliendo por ella y parándose en una pequeña superficie del lado de afuera. “Despacito…” pensó acercándose a la enredadera de la antigua mansión que recubría la mayoría de las paredes. Se trepo a través de ella y bajo hasta una pequeña columna. Piso bien y miro hacia abajo. “ 1….2….3!” se dijo a si misma y dio un largo salto cayendo con todo su peso en sus pies.
“bien!!” se festejó, pero perdió su equilibrio y cayo totalmente de cola.
- OWW…..MPH!- Exclamo pero enseguida se tapo la boca. “Tene cuidado tonta, si nos descubren, volvemos al rincón!” se auto regaño. Se paro incómodamente y se sobo con ambas manos “Eso dolió…. Ay, esa estúpida de bethy me dio re fuerteee!!! ¿Qué le molesta que le saque helado, tiene la heladera llena” se quejó. Al sobarse, las puntillas de sus bloomers, le generaron picazón, y como siempre, sintió las puntillas de las demás partes del vestido picándole también, haciéndola poner de mal humor. “Se notará?”  pensó Liliana, volteando a ver su trasero. “No… casi no se nota... gracias a estos tontos bloomers…” pensó, y sonrojándose estiro su corto vestido lo más que pudo. “No importa lo que mi abuela diga… parecen pañales. Acá afuera hay chicos Liliana, Tenes que ser cuidadosa…”
Camino muy cuidadosamente entre los arboles e intentando evitar mucamas. Pero a medida que su preocupación disminuía sus hábitos volvían. Pocas cosas la divertían tanto a Liliana como trepar o esconderse en lugares. La mayoría de las veces se escondía sencillamente de la nada, y otras se trepaba solo para ver hasta donde llegaba. Obvio su vestido a veces daba problemas, pero no era algo que le preocupe. “Después de todo, para eso tenemos las mucamas, para que lo laven. Nunca entendí por que la abuela se hace tanto problema. Y mas por estos vestidos viejos.”
Trepo un árbol y desde arriba vio varios campesinos trabajando. Además, podía ver sus casas. Vio un par de niñas usando su mismo modelo de vestido, pero sin puntillas. Se subió y espió otra familia.
“Espera…. ¡Esa … la conozco!! ¡Tiene mi edad!! ¡Es injusto, por que a ella si la dejan usar vestido largo!!” protesto Liliana. “Y si la molesto…? Nahhh… estas campesinas son re aburridas, luego me acusan, aunque…” Dijo y vio a lo lejos a marcos. Desde muy niña le fascina molestarlo.
Se acerco gateando a un escondite cerca de donde el trabajaba y lo observo: Habían pasado los años y el había crecido. Era lo primero que le llamo la atención. Pero no le importo, y tomo un par de semillas del arbusto y empezó a arrojárselas. Se rio de sus gestos, hasta que el chico comenzó a intentar preguntarse de dónde venían.
“Mejor corro” pensó Liliana aguantándose la risa y se salio de su escondite.
“Eso fue divertido” pensó Liliana, pero de repente, sintió un jalón de su cintura, hasta terminar suspendida en el aire, y una sonora nalgada. Pataleo tomándose la cola y luego se jalo el vestido, intentando ver quien la alzaba.
- AY!! ¡Acá no!! ¡Se me ve todo!!- Protesto la niña sonrojada.
- ¿me queres decir que haces acá mocosa? ¡Estas toda sucia!!! ¿Por qué no nos dijiste que te llevemos a pasear si querías? Deci que te vi, si tu abuela nos ve así nos mata! ¡Te estábamos buscando por toda la casa!
- Bajame!! ¡Si les digo me van a llevar como un perro y con ese tonto delantal!!
- Lilianita!! – Exclamo la mujer.
- No me pongan nombres, no soy mocosa, ni “Lilianita” soy… AY SOLTAME!- Protesto, mientras la chica la levantaba con facilidad, la ponía en su hombro y le daba otra nalgada.
- Bueno señora “Ay soltame”, ya casi es hora de tu siesta, estas toda sucia, y jugando acá afuera. ¿ya comiste?
- No... – contesto sonrojada, intentando jalar su vestido en su nueva posición.
- Sos terrible mocosa! - Dijo la chica llevándola rápidamente. Una vez dentro de la mansión, Liliana dejo de taparse y colgó resignada. Liliana conocía sus limitaciones. La mucama era alta, y flaca, pelirroja y de pelo muy cortito. En cambio, lo que tenía en agilidad, no lo tenía en fuerza. Hasta le costaba abrir la puerta de la mansión.
Ya adentro, Micaela y Victoria se acercaron alarmadas. La pelirroja la bajo, y Liliana se cruzó de brazos molesta, por haber sido cargada como una muñeca.
- Pequeña Lily!!- Exclamaron las dos.
- Donde estaba!!
- La nena se fue a jugar sola afuera! ¡Y ni siquiera comió aun!!!
- No comió??
- Si la ve la patrona nos echa.
- Que me pague la indemnización… - dijo la morochita.
- Dale Micaela en serio!!- Protesto la chica voluptuosa.
- Nosotras la cambiamos, vos anda y cocina. – decidió la pelirroja.
- Si! - decidieron todas al unísono y rápidamente se la llevaron de la mano a Liliana.
- No necesito que me cambien puedo cambiarme sola…- Protesto Liliana, pero la ignoraron.
Ya, en el pasillo cercano a su habitación, se cruzaron a una delgada mujer, de falda en tuvo, y entrada en sus 50.
- Hola chicas, ah, veo que aquí esta.
- Usted es la nueva institutriz no?
- Vos también sos nueva…- contesto Liliana.
- Así es, Pequeña Hudson. ¿Dónde ha estado? La he esperado para sus clases toda la mañana.
- Yo…
- Jugando afuera, donde va a estar.
- Valla valla, eso amerita una medida disciplinaria. – Dijo la mujer, sacando su fina vara. Liliana al verla trago saliva. Y la pelirroja insistió: Es verdad. Encima se escapó del rincón hoy y estuvo robando helado. Tomo sus manos y la obligo a inclinarla.
- Hey! No!- Protesto Liliana intentando forcejear un poco, pero con la más absoluta facilidad, la inclino para su castigo. La morochita, dio la espalda a la situación, saco su celular y se puso a jugar con él.
- Esto te enseñara mucho, - Dijo la mujer, levantando su vestido y apoyando la vara en su cola. La vara corto el viento y PAF!
Sorprendida, Liliana pensó: “Eso…. Eso casi ni dolió. En verdad es nueva”. Paf! Sintió otro azote y se regañó a si misma: “¿Qué haces tonta? Llora o se van a dar cuenta que no te duele!!”
- WAAAAA- Sollozo Liliana, con su cara roja y lagrimeando, mientras los azotes caían. Estando acorralada, Liliana uso su arma secreta, su ternura. Liliana era una chica preciosa, de grandes ojos azules, dorados rizos de ángel, pecas y mejillas rosadas. Su rostro aniñado le molestaba ahora que ya había crecido, pero aun así continuaba sacándole provecho. Ver a la pequeña Lily llorar, le rompió el corazón a las 3.
- Ya pobrecita déjenla!! ¿Tanto le van a pegar por solo jugar?  – protesto la morochita.
Ambas se sintieron un poco culpables, y cuando la soltaron, Liliana se sobo los ojos llorando. La morochita la abrazo, y ella le devolvió el abrazo muy cariñosamente.
- ¿Ya risitos de oro, cuando quieras salir a jugar me avisas sí? - Dijo revolviéndole el cabello.
“Risitos de oro…”
- Si!- Exclamo lili y la abrazo.
- Bueno pequeña Lily, veo que ya aprendiste tu lección, te espero luego de tu siesta.- dijo apretándole un cachete.
- Si… waaa…- Respondió sobándose los ojos. Mientras se despedían, la pelirroja observo de reojo como se estiraba el vestido, y tenía un pequeño berrinche, seguramente frustrada por lo corto que era. Hacia poses, viendo que tanto se levantaba al moverse, y se revisaba la cola por si quedaron marcas. Luego se sobaba el cachete.
Entraron, y la morochita se dirigió rápidamente a su cabello.
- Es hora de tu siesta “risitos de oro”. - Cruzada de brazos, Liliana suspiro fuerte levantando su flequillo y mostrando disgusto.
La morochita comenzó a desarmarle sus moños, mientras ella malhumorada se sentaba y apoyaba la cara en una muñeca.
“Recién lloraba y ahora…?” pensó la colorada.
- Colo! ¡Ándale quitando el vestido! – Dijo la morochita.
- Si…- respondió, y empezó a desabotonárselo por la espalda.
-Chicas…. Yo ya se vestirme sola…- Se quejo Liliana. Ambas la ignoraron, y la pelirroja intento sacarle su vestido por los hombros.  Lo doblo, y luego le saco sus zapatos y calcetas.
Con Liliana en ropa interior la morochita se acercó y dijo: Hoy usaras…. Este.
- Ay no… ni loca uso ese, ya soy muy grande para…. –
- Llego la comidita!!!- exclamo la chica voluptuosa. - ¿Por qué todavía no está en pijama?
- Porque la nenita cree que es muy grande para usar pijama.
- Ay pequitas…- Dijo la otra chica.
Sintiéndose ignorada, Liliana protesto: ¡No cualquier pijama!! Es ESE pijama. ¡Es de cuando era chiquita!! Hasta tiene dibujitos en el cu…
- Uy cierto, ahora sos tan grande… Usarías el otro si no lo hubieras ensuciado con pasto, “pequeña mocosa”
- Le voy a contar a mi abuela que me hablas así!! –
- Se nota que no sabes tratar con chicos patricia. – dijo la chica voluptuosa.
- A ver VICTORIA, enséñame-
Victoria se agacho, apoyando las manos en sus rodillas y poniéndose a la altura de Liliana. Al hacerlo, sus enormes senos se marcaron, provocando la envidia de Liliana.
- Cachetitos, todas usamos pijama…
- ¡NO SOY CACHETITOS, SOY LILIANA!!- Exclamo emberrinchada.
- …Y si dejamos que coma y se vista sola…? - Protesto la morocha, con el mameluco en una mano y revisando su celular con el otro.
- Son las DOS y media Melina…, y la nenita aun no comió ni está tomando su siesta. –
- Dos y media ya??- Se pregunto y vio la hora en su celular. - …Nos van a matar. –
- A ver ternurita… ¿Queres que la tía Vicky te ayude mejor? Pobrecita, no tenes la culpa de que esa colorada mala no sepa vestir a una nena en como media hora.
- ¿QUE? Si no fuera por mi ella seguiría jugando afuera. A VOS se te escapo una mocosita del rincón!!!
- SI ESTUBIERAS AHÍ PARA AYUDARNOS Y NO VIVIERAS EN TU MUNDO, NO SE HABRIA ESCAPADO.
Las dos explotaron en una conversación, mientras Liliana las miraba muerta de la risa, y Micaela  atrás. De su delantal, saco un paquete de papitas.
- ¿queres?
- …Si. – Contesto Liliana, viendo asombrada como Micaela las observaba muy relajada, sin desesperarse por que ella se cambie.
- Si aprovechas ahora y te cambias?... Claro, salvo que quieras que Vicky te diga “Ahí viene el avión…” –
Las otras dos por su parte.
- Aparte, YO SI SE hablar con ella y ella a MI me entiende. NO COMO VOS QUE SOLO GRITAS TODO EL TIEMP…-
- Chicas, ya está.
- ¿Cómo ya está? Ayuda con algo y…
Cuando voltearon, no solo la comida ya estaba lista, Liliana dormía angelicalmente en su cama abrazando un peluche.
- Luego les enseño. -  Dijeron yéndose, con Micaela orgullosa y satisfecha.
 “seguro ya se fueron…” pensó Liliana abriendo los ojos. “Si prendo la luz, van a darse cuenta de que estoy despierta y van a volver a molestar. Mejor espero a que mis ojos se acostumbren.”
Miro de reojo y vio que la ventana estaba trabada, para que no entre la luz.
“Odio la siesta…” Se quejo. Cuando sus ojos se acostumbraron, salió de su cama y se dirigió a la puerta. “Y si me escapo… aunque… no quiero que los chicos me vean así…” Pensó viéndose su mameluco. “Me lo hicieron usar al final… es de cuando era chiquita! Parezco una beba con él y encima…. ¡Cierto! “pensó, y volteo. “Que suerte que nadie me vio” dijo abotonando uno de los 3 que tapan la parte trasera y que tiene el ojal agrandado. Por más que lo cosían, se descosía siempre. “Mi abuela lo debió haber hecho mal…” pensó, ya que este era uno de los que su abuela le hizo. “Espera… será exactamente el mismo??” Pensó preocupada. Lo agarro de varios lados, en especial de su pecho y caderas y protesto deprimida: “No puede ser que sea exactamente el mismo y me quede tan bien…”
“Ya se, mi abuela lo debió haber agrandado… De todas formas, me viaje 6 horas hasta acá solo para estar castigada… No sé qué voy a hacer 3 meses sin internet…” suspiro.
“Cuando mi abuela supo que vendría de vacaciones 3 meses cuando era una niña, se entusiasmó tanto que me compro todo un guardarropa, hizo esta habitación, y hasta me coció a mano este pijama, el delantal, y las puntillas de mis vestidos. Hasta les coció crinolinas a mis camisetas”.
Ella usaba el típico vestido que usan las niñas en el pueblo, pero la infantil Liliana de 10 años, protestaba con que era demasiado simple y ella era una princesa, por eso su abuela se los coció.
Se arrodillo en la alfombra, y gateo hacia donde aún estaban sus juguetes. Ella se quejaba de tener que usarlos, pero nunca se animaría a hacerlo frente a su abuela. Recuerda muy bien lo feliz que se puso cuando era una niña y vio todo lo que su abuela le compro. Ese recuerdo lo atesoraba.
Revisando entre sus juguetes viejos, encontró a su muñeca, “Dolly”.
- DOLLY!!-  exclamo abrazándola. – Y mira!!! ¡También traes tu pijama!! –
Dolly era su muñeca, y la única compañía de la pobre niña rica. Su abuela era muy respetada y todos los del lugar le tenían un enorme respeto. Por eso, la pequeña Lily se movía en una burbuja de cristal, y los pueblerinos temían que la sobreprotegida mocosa los pueda meter en problemas. Además, La preciosa niña inspiraba la ternura de todos, y aunque eso podía ser bueno también la hacía sentir excluida. Y también la volvía un poco creída.
- ¿Acá debe estar el resto de tu ropa no Dolly? - Le comento a su muñeca, y dejando ser libre al lado de ella que aún era una niña, jugo tranquilamente con su muñeca. Después de todo, a pesar de estar castigada, sin celular, sin notebook, y teniendo que cumplir los horarios de una niña….  Seguía siendo una niña consentida, y tenía su habitación llena de juguetes.
Aun así, intento dormir su siesta un par de veces, pero sencillamente no podía.
- Hora de despertarse Liliana Hudson. – Dijo María abriendo la puerta. Al entrar, vio a la pequeña Lily, jugando en 4 patas en la alfombra, en su mameluco rosa.
“…Esa cola ni siquiera esta rosa y no durmió su siesta...” pensó viéndola a través del botón que otra vez se le había salido. “Las chicas dicen que la habían castigado. Se nota que no la conocen... Si hubiera dormido tendría el pelo todo inflado, y ahora hasta tiene la forma de sus colitas...” Lily volteo, y notando la presencia de María, corrió a ella, dando un salto y colgándose de ella de un abrazo cariñoso, como lo hacía siempre.
- María!! ¡Ahora estas ocupada siempre y ya no me prestas atención!!  – protesto apoyando la cara contra su panza.
María, era una mujer mayor, que acompaña desde siempre a la Familia Hudson. Su uniforme, presentaba un par de características distintas que mostraban su rango como ama de llaves. En vez de cofia, usaba una elegante boina blanca, y en vez de un listón en el cuello, llevaba una gema de adorno. Fue quien se encargó de cuidarla durante todo aquel verano, y conoce a Liliana desde que era una beba. Además de aparecer siempre en las reuniones familiares.
María, revolvió los dorados rizos de la cariñosa muchacha y recordó cuando llego a la casa hace algunos días……

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- Me engañaron!! Devolveme a mi casa!!
Fue un viaje largo y tedioso de 6 horas. Y mientras el chofer, soportaba el intenso recorrido a través del camino sinuoso y a Liliana, Liliana veía su viaje a Brasil alejarse por cada metro que viajaban. A través del intenso calor, pasaron por la ciudad, entraron a la ruta por varias horas, y luego, a un pequeño pueblo de calles empedradas. “Esto es lo más parecido a una ciudad en 100 kilómetros…” protestaba Liliana. Luego, media hora más por ruta hasta llegar a las hectáreas de su abuela. Vio un par de casas chiquitas en el camino y luego de eso, la mansión de su abuela.
Se bajo a los gritos:
- AHORA YA PERDI EL VIAJE!!! – Exclamo, y batallo contra su pesada y gigante valija, intentándola bajar. Hasta que sintió que alguien alzaba su valija como si nada y la colocaba en su hombro.
- María!!- Exclamo saltando y abrazándola.
“No cambio nada…” Pensó María, quien estaba preocupada porque su niña este totalmente diferente. Luego de todo lo que había pasado.
Cuando se bajó, luego de darle un buen vistazo, se dio cuenta que obviamente ella ya había llegado a la pubertad. La mocosita llevaba el cabello alisado con mucho gel, tenía toneladas de maquillaje, llevaba una mini falda, una sugestiva blusa con escote, y un corpiño con mucho aro que intentaba rellenar su escote. Además, llevaba una carterita, aritos y zapatos de plataforma.
- María! ¡Estas exactamente igual!! Hey!! Quiero hablar con mi abuela. Acá no tengo señal ni wifi, y no me responde los mensajes.
María no entendió nada de lo que dijo, pero aun así intento responder: Pequeña Lily, sabe cómo es su abuela. Ella no utiliza celulares, apenas ha comenzado a usar su notebook.
- Si, si, es igual que siempre…- Dijo caminando rápido hacia la casa.  – Donde esta? Quiero hablar con ella. ¡Este estúpido chofer me trajo hasta, debería estar en Brasil ahora! Y todo porque el idiota solo sigue ordenes de ella. Voy a hacer que lo eche.
- Su abuela, pequeña Lily, se encuentra muy ocupada, me encargo recibirla.
- Jaja…. Pequeña Lily. Ya soy grande María, ahora tenes que llamarme Liliana. Supongo que tendré que pasarme unos días acá… hasta que me den unos pasajes nuevos. Aunque pasar unos días acá con ella seguro va a ser un dolor de…. cabeza. – dijo, viendo su cola de reojo y apoyando una mano. – YA DEBERIA ESTAR EN BRASIL AHORA!!- Exclamo enfadada.
- Liliana Hudson! – Exclamo María. – En verdad cree que merece unas vacaciones luego de haber repetido de año?? – protesto.
- Hasta vos te enteraste? - Se sorprendió Liliana. – Esa escuela igual era una mierda. Mi papa decidió dejar de invertir de ella y cambiarme. Con unos arreglos, entro a otra donde me traten mejor y paso de año. – Contesto la niña cruzada de brazos.  Entraron a su habitación y giro un poco observando alrededor.
- Wow…. No cambio en nada. – Pensó viendo las mismas paredes rosas. Hasta que vio la pequeña sillita en el rincón que decía “Naughty” en el respaldo, junto a la paletita. - ….En… Nada…- Pensó Liliana. – Necesito hablar con mi abuela cuanto antes.
- Liliana, si queres hablar con tu abuela quítate esos aritos. Ya sabes cómo es ella.
- Si… cierto, ella es tan anticuada… Bueno, al menos traje mi bolso, mi note…-  contesto Liliana sacándoselos. Pero apenas se los saco, María la tomo muy fuerte de la oreja.
- AY!!!- Exclamo, aunque Liliana, sabía que tarde o temprano iba a pasar. – Ya estoy grande María!! –
- ¿Me queres decir que haces vestida así? - Exclamo tomándola de la cintura y dándole unas sonoras nalgadas. Liliana pataleo e intento safarse.
- No!! ¡Chas chas no! Soltame!! –
- Esto recién empieza mocosa! - Dijo la mujer levantando su falda.
- No María!!- Protesto.
- No usas bombacha??- Exclamo sorprendida.
- Claro que si uso…- Contesto la jovencita.
- ESTAS USANDO UNA TANGA?-
- Ay María… sos una vieja, todas usan esto…- Se quejo Liliana, y al instante la mujer la hizo patalear con dolorosas nalgadas. – Ayyyy, perdón perdón!! ¡Basta María!!! ¡Yo que sabía que iba a venir acá! ¡Yo creía que íbamos a Brasil!!- suplico.
La mujer la soltó, devolviéndola al suelo y la chica se sobo con ambas manos haciendo un evidente gesto de dolor.
- Tu abuela esta muy decepcionada de ti. Según ella solo repetiste de año por floja. –
Liliana trago saliva.
- Bueno… pero a ella que le importa…
- Mocosita inocente. Ella me dijo que cuando llegues te lleve con ella preparada para hablar seriamente. –
Los ojos de Liliana, quien aun se sobaba, se dilataron al escuchar eso.
- H-Hablar…? ¿¡Ay… viaje 6 horas solo para una nalgueada!? – Se quejo.
- Y no creas que te vaya a ir muy bien si te ve vestida así. –
- Bueno, si sabía me traía algo mas …- Protesto Liliana, pero la mujer dijo: sabes que no puedo presentarte a ella en esa apariencia. Seria capaz de echarme. Ven. – Dijo tomándola de la muñeca. La chica se dejo llevar, y fueron al baño.
- Te daré una buena ducha.
- María no! No soy una beba. ¡Y me bañe antes de venir!
- Tengo que sacarte todo lo que te metiste encima. – Dijo entrándola al baño, llenando la bañera y comenzándola a desvestir. El saber que iba a ser nalgueada, la tenia muy frustrada. Pero Liliana estaba acostumbrada a que María la cambie por eso no protesto. Le tenia un profundo respeto y cariño.
- Puedo bañarme sola sabes?
- Si, y vestirte sola también por lo visto. – Se quejo la mujer, quitándole la blusa y la falda. Luego la ropa interior, hasta quedar desnuda. La alzo desnuda y la metió en la bañera. Luego con cuidado, le lavo el cabello. Sus rulos, comenzaron a aparecer a medida que el gel desaparecía. Luego, con mucho cuidado, le quito el espeso maquillaje. Las pequitas y sus mejillas rosadas, que eran tapadas por el maquillaje, volvieron a mostrarse. La mujer no titubeo en darle un profundo baño a Liliana. Liliana vio que María, tenía un viejo celular con teclado. Con mucha dificultad apretó un par de botones y luego tomo un toallon, ayudándola a salir, secándola y envolviéndola en él. Liliana, sonrojada y malhumorada, se dejó llevar por María. En el fondo, disfrutaba mucho lo cuidadosa que era María. No mostraba estar perdiendo el tiempo. Cada vez que la lavaba lo hacia con mucha paciencia, dedicación y cuidado. Hacia el final, estaba impecable, olía a frutillas del shampoo y hasta le habían puesto un poco de crema. Envuelta en el toallon fue llevada a su habitación. Al bajar, Liliana se quedo sentada en su cama mirando alrededor.
- Ya está, ya me bañaste. ¿Y mi bolso? Creo que ahí tengo un vestido o algo elegante. – dijo Liliana. Sin embargo, lo que sospechaba se confirmó. La mujer, tomo de su armario un vestido celeste clarito, calcetas, bloomers y una camiseta que tenia cocida a ella una crinolina blanca.
- E-Eso es de cuando era chiquita…- Protesto Liliana, pero la mujer la ignoro, y se acerco para ponerle sus bloomers.
- Parecen pañales…- Protesto.
- Liliana…- Se quejo María, haciéndole el gesto de que meta sus piernas.
- Si queres los uso… si te hace tan feliz. Pero ya no me van a quedar. Es de cuando era chiquita.
Sin embargo, le quedaron a la perfección. Liliana hizo puchero frustrada, y termino usando además sus calcetas, y su camiseta.  Estirándose la camiseta del pecho pensó “Estaba segura de que al menos esto me quedaría apretado…”
Entonces fue cuando María, saco del armario un tierno vestido celeste clarito. Liliana se rasco la cabeza recodándolo. Sus calcetas, bloomers y crinolina tenían puntillas, y esta tenía un gigantesco cuello redondo con puntillas, y mangas aglobadas también con puntillas. Dando un largo suspiro se quejó.
 - En verdad queres que use eso? Es de cuando era …- Dijo, pero la mujer se lo acerco, y ya se lo estaba poniendo.
Mientras se lo abotonaba, Liliana recordaba el anterior verano e insistió: ¿Por qué tengo que usar ropa vieja?
- Lo usaste solo 3 meses Liliana. Tu abuela dice que si te compran ropa nueva a cada rato no aprendes a valorar el precio de las cosas.
- Lo use 3 meses, ¡pero hace como 30 años!!- Continúo quejándose hasta que la mujer, luego de abotonarle los botones de su espalda, ato el lazo de su cintura en un gran moño amarillo detrás, y luego, lo almidono con un aerosol.
“De donde saco ese aerosol…” pensó. Y luego se dio cuenta que, para haber llegado engañada, tenía su habitación y ropa completamente preparada para ser usada.
- Genial!!- Protesto, mientras la mujer almidonaba su moño para que quede firmemente parado. Tomo sus guillerminas, y con mucha suavidad se las puso. Y finalmente, ato su cabello en dos ajustadas coletas. Liliana ni protesto, sabía que si María se las peinaba se las haría muy fuerte. Pero, sin embargo, disfrutaba el tiempo que ella dedicaba a cepillarle cariñosamente el cabello, haciendo que el tirón valga la pena. Con mucha paciencia, ato dos moños enormes del mismo color que su vestido a sus coletas, y los almidono.
Luego de eso, la puso de pie. Liliana revivió viejos recuerdos al sentir su crinolina balancearse al ponerse de pie. Cruzada de brazos, sintió las puntillas de sus hombros y cuello picarle y dijo: ¿ya está contenta? ¿ya puedo hablar con mi abuela?
María vio a la chica ruda de la calle desaparecer y ser remplazada por una adorable niñita rubia de ojos azules: La pequeña Lily.

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Con Lily ahora en pijama, el proceso no cambio demasiado. Lily ahora ya estaba comenzando a acostumbrarse a sus nuevas reglas y se dejo cambiar sin protestar. No solo eso, le encantaba lo especial que María la hacía sentirse cuando la vestía. La única diferencia es que el vestido que en esta ocasión uso era verde clarito. Ella poseía varios del mismo modelo, pero en distintos colores, que eran muy comunes entre las niñas del lugar. Solo había un detalle distinto que hizo que cuando Liliana lo vea se cruce de brazos y haga un gran puchero.
- NO! –
- Liliana… mi señora quiere hablar con vos cuando estés lista. No des problemas.
- H-Hablar…? – Pregunto Lily, e inmediatamente dejo de cruzarse de brazos. La mujer se acerco y le puso su delantal. Este se abotonaba por detrás, tenia volados en hombros y debajo del pecho. Era largo como su vestido y la envolvía dejando solamente las mangas libres. Este Liliana debía usarlo cada vez que era llevada a un lugar donde pudiera ensuciarse. Y por eso traía cicatrices de sus distintas travesuras, parches de las veces que se rasgó, alguna mancha que descoloro la tela y que no pudo quitarse del todo, dos enormes bolsillos llenos de sus chucherías, etc. Una vez con el puesto, Liliana se cruzó de brazos, haciendo puchero y emberrinchada.
- ¿y por que no te gusta ahora? Tu abuela lo coció y bordo con mucho cariño.
Liliana señalo su pecho aun emberrinchada. Su abuela le había bordado dos tulipanes rosas y L i l y en rosa, en su pecho, arriba de los olanes.



- ¿Qué tiene?
- Soy Liliana no Lily!! ¡Por culpa de este delantal todas me llaman así!
- Ay…- Suspiro la mujer. Se sentó y tomándola de la cadera la hizo acercarse. Apenas sintió eso, Liliana intento alejarse. María sabía perfectamente por qué. Recordó que la primera vez, hasta intento escapar por la puerta, sin saber que María precavidamente la había cerrado. Aun así, no pudo resistirse mucho, y una vez al lado, la recostó en sus rodillas, poniéndola boca abajo, y sosteniéndola muy firme. Liliana, al igual que la anterior vez, comenzó a lagrimear apenas termino en esa posición. María sabía perfectamente que Liliana sabia fingir muy bien su llanto. Y sabia que con ella no lo hacía. Hasta podía escuchar su corazón latir a toda velocidad, y por eso sabía que no había aprendido la lección con el castigo que supuestamente le habían dado. Liliana si algo temía eran las nalgueadas que María daba. Y había una buena razón tras de eso. María no era una mucama cualquiera. Era en extremo trabajadora. Limpiaba la casa, hacia arreglos, coordinaba las demás sirvientas, ayudaba y trabajaba en el campo. No tenia las manos delicadas de una dama, tenia manos trabajadas por el campo, con callos y cicatrices. Las mucamas no tenían permitido bajar los bloomers de la pequeña, pero no era necesario. María sabia dar buenas y dolorosas palizas.
Liliana quedo atrapada en las piernas de María, y no tardó mucho en empezar a sollozar bajo los dolorosos azotes. Una costumbre que tenia la señora Hudson, y que las victimas odiaban es que ella solo tenia charlas luego de que las culpables hallan sido castigadas primero.
Liliana, siempre sentía que podía controlar la duración de sus nalgueadas. Ella era muy tierna y tarde o temprano les rompía el corazón a sus ejecutoras y la nalgueada terminaba. Con María esto era inútil. Incluso, se ha ganado nalgueadas mas fuertes por intentar manipularla. Desde pequeña que ella lo hace, y la desesperación que le da no saber cuando terminara la vuelve loca. Sumado a eso, María la traba con tanta facilidad, que no importa la fuerza que haga no puede salir de la posición en que la trabo. Casi siempre termina agotada luego de cada castigo luego de todo el forcejeo inútil que hacia sin poder controlarse. Cuando la nalgueada termino, María la puso de pie. Apenas lo hizo, Liliana salto desesperada y tomo su cola sollozando y dando saltos.


María pensó: “Solo aprende su lección cuando hace ese gesto, yo creo que ni ella sabe que lo hace, no haría algo tan vergonzoso a propósito”. María tomo a la pequeña en el aire, y la sentó en sus piernas, quien se hundió en un fuerte abrazo. La tuvo abrazada varios minutos, mientras Liliana decía algo inentendible con la cara apoyada contra su pecho. María recordó que cuando la trajo antes, fue exactamente igual. Cuando dejo el llanto fuerte, respiro agitada y se quedo en sus piernas varios minutos más, con María mimándola. Hasta que finalmente la puso de pie, hizo los arreglos necesarios luego de la nalgueada, y tomando su pretal se acercó a ella.
Liliana tomaba su cola con ambas manos, y al ver el pretal puso gesto de disgusto, ya que odiaba tener que usarlo, pero se lo dejo poner sin chistar. Este era rosa, se ponía a través de los hombros y se ajustaba en el pecho.
- Vamos que tu abuela quiere hablar contigo.
- S-Si…-
Para desgracia de Liliana, su abuela quiere tener sus charlas con su cola recién nalgueada. Mientras caminaba pensaba en lo fuerte que nalgueaba María, y en la ultima vez que paso por algo así, el primer día….

“…. No puedo encontrar una posición cómoda…- Pensé apoyándome en una nalga y la otra.
- Lily, ¿escuchaste lo que te dije?
- N-No… Digo si... Digo no…- Respondí, mirando la paletita de reojo, que estaba colgada en la pared.
Odio este ritual que le encanta a mi abuela. Y odio esa estúpida paleta. El ultimo verano, la primera vez que me escape, compro la paleta y la sillita en conjunto en el pueblo. ¡No puedo creer que las vendan en conjunto! Y desde entonces, solo me nalguea con ella. Duele como el demonio y ahora que repetí…  Estábamos las 2, sentadas a la mesa. Yo recién nalgueada, ella frente a mí, y su nueva dama de compañía, sirviéndole te. Ella era muy bonita, de dos trencitas cocidas, y su uniforme era distinto que la de las demás, como mas bonito. Era muy jovial y alegre, y se movía con cierta gracia. Yo continuaba preocupada, y apoyándome en una nalga y la otra. Veía la paleta y recordaba la horrible sensación.
- Niña de las mejillas rosadas, ¿se le ofrece más chocolatada?
- No gracias…- Respondí sonrojándome un poco. Ella apretó un cachete mío y se fue al lado de su señora.
- Bueno Pequeña Hudson, cuéntame como te fue en el cole.
Me sonroje más aún. A mi abuela le encantan este tipo de torturas.
- Ya sabes… no se para que me preguntas. – Conteste molesta.
- Vaya... Encima siendo maleducada. ¿ya sabes por qué viniste aquí no?
- No! Yo estaba por irme a Brasil…- conteste cruzándome de brazos.
- Sabes bien que no mereces…
- Si, lo sé bien…- Conteste molesta. – Solo que hice 6 horas de viaje solo para ser nalgueada.
- Y los chas chas son solo el principio.
La sirvienta se tapo la boca disimulando una risita, y murmuro: “Niña de las mejillas rosadas” Yo comencé a molestarme.
- Vas a estar todo el verano acá.
- ¿todo el verano? ¡Pero mis papas!!
- Tus papas son unos cobardes que no se animan a decirte no. Yo fui quien los convenció de que pases el verano acá. Y cuida tus modales o te quedaras todo el año. Después de todo ahora no tienes más colegio.
Me quede callada.
- Vas a estar castigada, sin Celular, sin notebook, y sin ese bolso con toda esa ropa grotesca que tus papas te permiten usar.
Deje caer mi cabeza contra la mesa y ella continuo.
- Y le dije a las mucamas que no te dejen tener tu bolso, tienes ropa de sobra acá.
- Es vieja y de bebe…- Murmure con la cara contra la mesa.
- No es vieja, solo la usaste 3 meses.
¿Como me escucho??
- Cumplirás tus horarios y reglas exactamente igual que la ultima vez. Ya le dije a María que se sirva de todas las sirvientas que sean necesarias para asegurarse de que lo hagas. Además, el lunes comenzaras con una institutriz. Ella además de prepararte para el colegio, te enseñara etiqueta, danza y esgrima. 3 habilidades básicas para definir el carácter y la gracia de toda señorita.
- Ahora vos sabes danza y esgrima? - Pregunte asombrada, levantando un poco la cara.
- Si, y siéntate bien por favor, ¡eres una señorita!
Me senté bien al instante, y sentí toda mi cola apoyarse en el banco de madera.
- Ow…- Murmure, apoyándome de nuevo en una nalga y la otra.
Lo peor de la casa de la abuela es sentarse…
- María, se perfectamente lo importante que es tu roll aquí y lo mucho que te esfuerzas. Pero debemos asegurarnos de que nuestra princesita no se siga olvidando sus obligaciones. ¿Recuerdas que te dije que te sirvas de las mucamas para esta tarea? Quizá conveniente que asignes un par con la única función de hacer que la pequeña Lily cumpla con sus reglas. -
Hice puchero y volteé los ojos. Mi abuela exagera como siempre. Ya se que me porto un poco mal… ¿Pero ponerme vigilantes??
- Si, creo saber bien de quienes podre servirme. Espere un segundo. – Dijo la mujer con una reverencia.
Las 2 esperaron y luego volvió con 3 chicas. Una morochita llamada Micaela, otra voluptuosa llamada Victoria y finalmente una colorada llamada Patricia. La primera se veía se veía un poco asustada, la segunda entusiasmada y la tercera, nerviosa.
Mientras María explicaba toda la larga lista de reglas y horarios que debía cumplir a las 3, yo me agarraba la cabeza. Esto iba a ser una pesadilla
Victoria, parecía tomar nota entusiasmada. Las otras dos solo seguían la corriente. Micaela, se veía preocupada, y arreglaba su uniforme cada tanto. Las tres se sentían muy intimidadas y de vez en cuando veían de reojo a mi abuela...
- Liliana. Ven y párate al lado mío por favor.
- Si María! - Respondí, y me puse de pie. Intente no sobarme, aunque siempre duele pararse luego de estar sentada, me estire un poco mi vestido y me acerque.
Alguna cara debí haber hecho, ya que las 3 pusieron una sonrisa rara cuando me vieron pararme. Sin embargo, más cerca de ellas, me di cuenta de que las 3 habían caído perfectamente en mi hechizo. Esto iba a ser pan comido. Mas cerca de ellas, también me di cuenta….. que a la mas chiquita no le llegaba ni al hombro. Estoy frustrada, me pregunto si algún día iré a crecer.
- Así de impecable, la niña debe verse siempre. ¿ven? Luego les enseñare a almidonar moños y a prepararla. Vean su peinado, debe quedar así de perfecto. – Explico María señalándome. Las 3 prestaron atención. Yo di un suspiro, esto iba a ser igual que la ultima vez que vine. Solo que ahora no tengo 10 años.
Tomándome de los hombros, me hizo voltear, frente a lo cual di un pisotón. Odio que me traten como una muñeca. Sentí que apoyaban el dedo en mi cabeza.
- ASI deben quedar siempre. ¿Ven como se le marca un zigzag? Si no saben hacerlo luego les enseñare. Y miren sus moños… - Continúo explicando María un largo rato.
- … Y eso es todo, luego les enseñare a tomar medidas disciplinarias con ella. Recuerden que, si no cumplen todo al pie de la letra, también las tomare con ustedes. Pueden retirarse. Liliana, vuelve a tu asiento.
-Si. - conteste y fui a sentarme.
…Lo peor de la casa de la abuela es sentarse…
 
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- Odio ser llevada con pretal… - Se quejo Liliana, pero María la observo. Caminaba incómodamente y pensaba para adentro: “Ay… me duele hasta caminar…. Al menos esa vez no me dio con la paletita… Ojalá no lo haga ahora”
Salieron y caminaron un poco hasta una gran sombrilla, con una mesa, y varias sillas. Su abuela y dama de compañía se encontraban muy entretenidas. La mujercita tocaba una alegre melodía mientras bailaba, y la señora, con su notebook enfrente y anteojos, se movía ligeramente al compás de la música. María se presentó, con la inquieta niña que no dejaba de mostrar signos de su incomodidad.
- Señora Hudson, su nieta.
- Lily, siéntate a la mesa con nosotras. Alice, sírvele una chocolatada. – ordeno la señora.
- Niña de las mejillas rosadas! – Saludo Alice, la dama de compañía de la señora Hudson.
“Aun me va a llamar así…?” pensó Liliana. María le quito su pretal y la llevo a sentarse. Liliana titubeo al hacerlo, pero se animó. Despacito intento sentarse, y al hacerlo, sintió su adolorida cola arder. Hizo un notable gesto de dolor, y protesto para sus adentros: “Tontos bloomers, tonto vestido, tonta crinolina”.  
“Pica…” pensó, apoyándose en una nalga y la otra, hasta encontrar una posición cómoda. María la vio satisfecha y se intentó retirar, pero…
- María, no te retires, espera un poco por favor.
A su abuela, le gustaba tomarse un tiempo, antes de comenzar su discurso, para ver a su nieta. Sentada, apoyaba su cabeza en una mano. Como siempre, apenas llegaba a la mesa y sus piernas colgaban. Estaba molesta, y de vez en cuando, su mano libre se dirigía a su cola.
- Su chocolatada, niña de las mejillas rosadas. – le dijo Alice, y le hizo una pequeña caricia a su mejilla.
- Gracias…- Respondió Liliana sonrojándose.
- Ay, sos tan linda, ¡te pusiste roja! - Exclamo agarrándole los cachetes, y Liliana puso la mayor cara de culo que tenía.
- Alice, mejor déjala tranquila, acaba de ser castigada y esta de mal humor. – Advirtió María.
Liliana, mas emberrinchada aun, se cruzo de brazos. Y luego se rasco un poco el hombro con su mano.
Alice la miro enojada a María, pero luego miro a su patrona, y se dirigió a su lado.
Comieron unos minutos mas en silencios, acompañadas por una suave melodía en violín por parte de Alice, hasta que las preguntas comenzaron.
- Como te fue en tus primeras clases con tu institutriz Alice?
Alice se sonrojo y se quedó callada. Luego se sentó en una nalga y la otra.
- Espero su respuesta jovencita…
- Abue… ya sabes…- Contesto Liliana molesta.
- ¿También sé que no estas cumpliendo ninguno de tus horarios como te encomendé, y que das muchos problemas a las mucamas no es así? –
- Es que me olvido…- Contesto Liliana. – Lo siento mucho abue… - contesto comenzando a lagrimear. La señora Hudson puso gesto de sospecha. Conoce perfectamente las lagrimas de cocodrilo de su nieta y sabe cuando ella llora de verdad. 
- Le pido mil disculpas mi señora. – Interrumpió María.
- De eso no te preocupes. Solo toma las medidas disciplinarias adecuadas con sus cuidadoras.
- Si mi señora.
- Además, has que ella lave su ropa cuando se escapa a jugar. Así aprende a cuidarla más. Y pídele a la institutriz helena que le dé un buen escarmiento por faltar a sus clases.
- Si mi señora.
Liliana dio un largo suspiro, y poniendo gesto de horror, apoyo la cabeza contra la mesa.
“Lo del escarmiento… esa tipa ni pega fuerte. ¿Pero Ponerme a lavar ropa?? ¿Para que tenemos mucamas?”
- Liliana siéntate bien a la mesa por favor.
- Si! – Obedeció, un poco asustada por el tono de su abuela. Al hacerlo se sentó en una nalga y la otra y rasco un poco su hombro.
- Pequeña Lily. Estas empezando la semana, con el pie izquierdo. Espero ver mejoras en tu comportamiento… ¿sabes que pasara si no, ¿no?
- Si… abue…- Contesto Liliana, y trago saliva.
“Lo peor de la casa de la abuela… es estar sentada…” protesto Liliana para sus adentros. “Al menos creo que esta vez me salve”



Pd: Escribir esta historia fue una pesadilla. A tal punto que pienso hacerme un monologo al respecto en el proximo post.

lunes, 12 de marzo de 2018

Starting program!


Ella protestaba mientras era arrastrada a la maquina, sin embargo terminó siendo amarrada a la fuerza a la línea.
Espantada grito, pero inmediatamente se le coloco un extraño chupon rosa. Amarrada y con el chupon puesto fue arrastrada por la línea. Al ser llevada, unas manos mecanicas salieron de las paredes. Desde su lugar vio paredes rosas y comenzó a sentirse un poco sedada. Rapidamente descubrió un sabor extraño al succionar el chupon, era dulce y la hacia sentirse muy rara. Su cuerpo comenzó a sentirse débil y en extremo relajado. Toda la furia que sentia por haber sido capturada desaparecio por completo. Unas manos mecanicas salieron de la pared, sin provocar ningún tipo de reacción por parte de la captiva. Guiadas por unos tentáculos de acero, le colocaron escarpines y guantes rosas. Una vez colocadas, las amarraduras fueron liberadas y la chica sintió los escarpines y guantes ajustarse.  Con ellos puestos, y atontada por el sedante, intento moverse. Se sentia un poco pesados, y se sentia torpe. Sus brazos calleron torpemente a sus costados, y sus piernas se estiraron. Costaba mantener el equilibro estando sentada. Sintio sus manos de repente obligarla a recostarse boca arriba. Estas fueron guiadas por el peso de sus guantes. Sus escarpines la elevaron y ella quedo con solo la mitad de su espalda apoyada en la mesa. Desde ahí, observo como dos manos se acercaban volando a ella con un inmenso pañal blanco. Una vez este puesto, la mujer fue soltada. Se arrodillo confusamente y preguntándose que pasaba. Pero estaba demasiado sedada para sentir temor.
Arrodillandose confundida, intento ver a sus alrededores. A ella se acercaban varias manos mecanicas, ahora con distintas prendas de bebe.



 Sintio su cuerpo moverse solo otra vez, hasta que sintió que primero se le ponía una enorme bombacha blanca de plástico. Una vez esta puesta, sus manos se levantaron en alto, al hacerlo se le coloco un infantil vestido de bebe. Luego, mientras unas manos le ponían calzado y medias, otras manos con unas extrañas tijeras se acercaban peligrosamente a su cabeza. En cualquier otra situación ella habría sentido pánico, pero ahora se encontraba totalmente relajada. Vio junto a las tijeras otra mano con un peine, y sintió su cabello separarse en voz y tensarse muy fuerte. Luego ajustarse arriba de sus orejas, y luego ajustarse nuevamente. Desde ese momento, la imagen de dos enormes listones rosas colgando a sus costados apareció siempre en su campo de visión. Puesta de pie, la chica no pudo mantener mucho el equilibro y cayo sentada. Al hacerlo, vio que su vestido tenia en el pecho 3 daditos de colores con números. 324
Los enormes listones tapaban sus orejas, y la chica comenzó a sentir un dulce aroma a rosas. Repentinamente desde sus listones escucho una voz robotica.
New Subject.
Name: Victoria Dolvan.
Age: 25
Status: Human Soldier
Height: 1.60.
Weight: 55 Kilos.
Hair: Brown
Eyes : Brown.
Race: Sud-american.
Codename Assigned: 3 2 4
Program Regression: Started!
Desde entonces, una delicada melodía de cuna comenzó a escucharse constantemente. La chica noto que la melodia venia de los listones. El aroma, la melodía, y la sensación sedante de ladroga la sumergían en una sensación armoniosa de tranquilidad. Las manos la llevaron a la siguiente habitacion: Un inmenso Corral.
Pero a nuestra protagonista a quien a partir de ahora llamaremos por su código, parecía no importarle. A pesar de lo extraño de la situación, se sentia totalmente feliz y relajada. Intento caminar pero se tropezó. Al caerse noto que todo el lugar tenia una hermosa y esponjosa alfombra. 324 salto de alegría arrojándose al suelo muchas veces. Noto que era mucho mas fácil gatear que caminar y sin mas pre-ambulos empezó a recorrer. El lugar estaba lleno de peluches, y 324 agarro uno. Vio a muchas otras bebes como ella, jugando con juguetes de bebes. Noto que tanto como el pecho como la cola de la bombacha, tenía el mismo numero. No le importo, mas bien, sintió deseos de jugar!
Sin embargo pronto sintió un empujon que la hizo lastimarse y caer al suelo. Otra chica la habia empujado, su numero era 133 y era de piel oscura. Una mano rápidamente vino y le dio un jalon de oreja. Luego sus escarpines y botitas brillaron y se levanto en el aire. 324 decidio que era serio, y corriendo como podia vio como flotaba hacia el rincón. Vio asombrada un oso GIGANTE de peluche y al lado de el un rincón, con una inmensa paleta que decia Naughty Baby.
Empenzo a escuchar de sus listones decir : “Naughty Baby Gets Spankings!”
Las bebas comenzaron a reírse, y ella también sintió deseos de hacerlo. 133 fue llevada al inmenso oso, y acostada en sus piernas. Un brazo mecanico tomo la paleta y azoto el trasero de 133 quien chillaba de dolor mientras las demás reian.  Luego de eso, fue sentada en el banquito del rincón con las muñecas arriba de su cola. Ella gateo acercándose. Lo mas que pudo. Vio que unas manos la vigilaban en el rincón. Sintio un fuerte pánico que ni la anestecia podia controlar. La escucho llorar y el resto de las chicas se concentraron en sus cosas de nuevo. 324 gateo hacia ella, hasta que una de las manos se acerco y se puso enfrente de 324.
La mano levanto un dedo y le hico “No No”.
324 se quedo en su lugar espantada. Y observo a esta chica. Sus escarpines y guantes brillaban como si la estuvieran obligando a mantener esa posición. Finalmente cuando se libero se puso de pie, observo de su lado izquierdo un pizarrón que decia “Naughty Babys Get Spankings”. Tomo una tiza y comenzo a escribirlos resignadamente, sobándose la cola cuando lo hacia de vez en cuando.  De a poco, las manos dejaron de vigilarla hasta que 133 volteo. Miro fijamente a 324 y luego escribió en el pizarrón.
Si no escapamos pronto, quedaremos igual que ellas

Luego señalo al oso gigante. Cerca a el habia una rubia, 22. Dormia boca arriba y babeaba notoriamente. Ella a diferencia de las demás llevaba babero. Otra, lloraba abrazando su pierna. Tambien traía babero, y lloraba con mucha fuerza. Su numero era 23. Por ultimo habia una pelirroja que frotaba uno de los dedos del oso gigante con su cadera constantemente hasta que una de las manos mecanicas la separo jalándola de la oreja y dándole un azote. Finalmente, sus guantes la llevaron a otro lado.
133 lo borro y escribio rápidamente sus líneas. 324 se pregunto como hizo, debía ser muy difícil escribir con estos guantes. No tienen ni el dedo libre suelto. Finalmente se sento en el banquito, y del pizarrón surgio un reloj con un conejito que marcaba los segundos con el dedo haciendo “no no”. Abajo habia un reloj que marcaba una hora y descendia de a poco. Apoyada con el mentón en sus manos, 133 la miro fijamente. 324 suspiro. No se sentia asustada ni triste, pero sabia que debía escapar.



pd: cierta lectora me tiro la posta. Historia autoconclusiva, capaz algun dia la siga capaz no.

Edit: corregí errores por que no se entendía nada.

viernes, 9 de marzo de 2018

Y ahora que escribo...

Tengo ganas de escribir algo y no se me ocurre nada. Sigo viendo videos de RSI y.... estan geniales. Podria subir fotos todo el dia.

Me encantan. Y capaz algun dia hasta me pague el acceso (que son 20 dolares al mes, asi que de seguro va a ser un dia muy lejano)
Por otra parte.... Bueno hay un juego de fan service llamado Dead or alive. Y son todas minas ultra tetonas peleando mientras se les sacude las tetas. Y obvio, un amigo se lo bajo y yo decia que era una mierda y una boludez.... hasta que la vi a ella.


Y bue, soy muy hipocrita.... En fin, el tema es que pelea, y si elegis modo survival podes elegirla a ella y a su compañera en el mismo uniforme (compañera que es fea), peleando de a dosen un ring junto a TODA LA VILLA QUE SE TE VIENE ENCIMA. Entonces las elijo y flasheo que se escaparon del internado y hacen plata en un battle royale en una pelea callejera. 



Y... yo que se, esta buena para flashear!!! Aparte Marie rose es la tipica loli manipuladora, cuando ganas se tira al piso, llora emberrinchada, pero a veces para y espia que haces. Hace todaaaaaas las poses de provocacion loli con sus burlas y caminatas y eso. Y pense que estubiera bueno que mientras escapan halla dos que las persigan para devolverlas, ¿y obviamente que van a hacer cuando las capturan? Pero.... apenas pense que tendria que escribir OTRA historia sobre un internado.... sumado a que a mi no me da la cabeza para empezar una historia de la nada. Blehh...
Y ademas....


Otra vez, la imagen esta buena, la idea que ya repeti unas 750 ochenta mil veces esta buena. Tiene toda esa cosa de institucion total, forzada y fetiche y el que se yo. Pero tiene abdl, y luego se quejan. Bah, los que no les gusta el abdl, los que les gusta me hacen propaganda :D Y luego piensan que solo escribo sobre abdl <.< En esta idea, y en la anterior, pense en reciclar personajes. PEro la ultima vez que recicle un personaje que fue la pobre de neva Y....



Convengamos que la de la izquierda parece una version fusionada entre etna y mina (de aotk) pero igual. Pobre neva T:T Alguna vez fue cool. Y desde entonces como que no pude avanzar, tengo la historia fragmentada en mil y no se me ocurre nada. Bah, si se me ocurre, pero no quiero estirar tanto esta escena en donde ella es bebe. Por que la idea es que escape en algun momento. 

Y eso.... me voy a jugar al lol mientras arreglan el auto.

viernes, 2 de marzo de 2018

Reflexiones varias al dope.

Di mi primer final y me fue bien!!! yay!! Ya me puedo considerar un especialista en niñez :O
Hay una cancion de intoxicados que dice.... Tengo ganas de escribir una cancion, pero no se me ocurre nada...
Y eso me pasa un poco ahora.... Quiero escribir o sobre RSI, o sobre Neva y la harlequina, o sobre Marie Rose, o sobre mi adorable spankee. Pero antes de hablar de escritura quiero mencionar algo.
Me han escrito muchos comentarios, acerca de que extrañan mis historias tiernas de antes tipo 4 pesonas, 7 años, hija putativa mmmmm etc!
Y es algo que cada tanto mi spankee tambieeeen me reprocha. Y en compensacion, le voy a hacer una historia llena de miel rosa acaramelada con chispas de chocolate. Y seguramente me sobresature de ternura y me vuelva completamente arisco por 1 año.
Pero entre todas mis necesidads innecesarias de explicaciones, tambien debo explicar que hace que ya no escriba ese tipo de historias. Bueno, esto implica un cambio personal.
Antes mis historias tenian como tematica: "Nena tierna que debe comprenderse y aceptarse a si misma en el seno de una familia spankosa que la quiere mucho" Si leen 7 años, veran que el momento en el que se le explica a Ani/vanesa que debe quererse a si misma es muy comun.
Y es que en esa epoca... A) yo era spankee infantilista. ... Ojo, sigo siendolo, pero ya tengo como 10 años mas de experiencia y una adorable spankee. Asi que soy mucho mas spanker que spankee. B ) yo estaba en la etapa de la construccion de identidad. Corria por la vida cantando "Yo soy lo que soy, no tengo que dar excusas por eso". Hasta 4 personas que tiene un comienzo mas turbio que obsecion (despues de todo, en obsecion Tatiana opta por ir a vivir con ella, en 4 personas es literalmente secuestrada y obligada a ser una niña) es considerado mucho mas tierna por lo dulces que son al tratarla.
Hoy en dia, ya no necesito ese tipo de cosas. Ya tube mucha (quiza demasiada) experiencia en el mundo spanko, ya se como es ser spankee, como es ser spanker, como son los spankos, como es la escena bdsmera y que la fantasia de "No poderse sentar" es mas bien... una fantasia. Un masoquista nunca llega al punto de "no poderse sentar". Salvo que te internen... no se.
Hoy por hoy, ya no hago historias de cariño y auto aceptacion. Hoy por hoy hago historias de sadismo y masoquismo que podrian resumirse en: "Chica intenta sobrevivir a condicionamientos impuestos dentro de instituciones totales". En otras palabras... internados... mansiones... spankees obsesivas.... prisiones bizarras.... hechizos en algun reino raro.... etcetera. Ando estudiando mucho psico de paso y me es FASCINANTE inventar sistemas complejos de disciplina, e imaginar mis personajes viviendo ahi, y luego modificar los mismos sistemas para hacerlos MAS complejos y que mis lectores me odien mas por sacar cada vez nuevas versiones de Saint Francis. Aparte no se, me gusta experimentar cosas nuevas.... muchas de las cosas que escribo no las haria en persona. Y muchas ya las hice. Y muchas... bueno, capaz me gustaria. Pero tambien hay otra cosa.... cuando escribi 7 años, en el unico lugar que podia expresarme y "comportarme" como vane y ani, infantiloidemente, traviesamente e infumablemente, diciendo todo lo que se me cruze por la cabeza, corriendo y saltando taradamente era en mis historias. Y por eso las disfrutaba tanto. Hoy por hoy, ya no siento esa necesidad... y eso me complica a la hora de escribir sobre spankees. Por sobre todo spankees en primera persona. A cada rato pregunto a spankees que conozco "si fueran harle que harian".... por que se supone que el traje deberia volver loca a Harle, y hacer que saque todaaaaaaaaaas sus ganas de romper las bolas, ya que de paso, siente resentimiento por los castigos horribles que le tocan cada vez que le desabotonen su mameluco. Y a mi... no se me ocurre nada. Que se yo, ando muy spanker quiza. Pienso mas en torturar lolis ficticias  ( o reales... si, a vos me refiero) que en hacer tonterias.
Pero bueno,  Ahora les dejo una imagen controversial para que se diviertan.


sábado, 24 de febrero de 2018

RSI parte 2

Finalmente “equipada” Bailey intento tranquilizarse. Se sento, y leyó espantada sus nuevas reglas, mientras el tic tac de su único reloj, sonaba lentamente. Habia quedado un poco adolorida desde su nalgueada, no recibia una hace mucho tiempo y sabia que no seria la ultima. La ultima vez que fue nalgueada solo con la mano era una niña tonta con colitas. Y ahora… ¿lo era otra vez? Le habían advertido que no se quite nada de su uniforme ni su peinado y la verdad estaba muy asustada para desobedecer.  Asustada, leyó nuevamente su handbook. “No puedo ni respirar sin pedir permiso!!” protesto para sus adentros. Pronto entro su dorm mom.
- H-Hola madam. –
La mujer sonrio internamente al ver el gesto de dolor de la niña al ponerse de pie. Obviamente, se sabia de memoria ese tipo de reacciones. Seguramente Kailey la habia disciplinado.
- En poco comenzara tu primera clase asi que prepara tus utiles. Te esperaran en la sala de estudio y no querras llegar tarde.
- Si madam.- respondio Bailey, tomo sus utiles, su mochila y… tomando un poco de aire, se retiro de su habitacion, ahora si como una pupila de RSI.
Nuevamente en los pasillos Bailey confirmo la tranquilidad que habia presenciado antes. Las chicas, ahora con sus mochilas, conversaban tranquilamente. Daban una verdadera impresión de damitas educadas, pero muchas tenían la camisa manga corta y el jumper corto, a diferencia de ellas. Bailey noto, que el uniforme se veía notablemente menos aniñado cuando usaban chaleco. Otras sin embargo usaban el mismo que ella. Y definitivamente era la única con dos colitas lo cual era un poco vergonzoso. Pero nuevamente no se animaba a desafiar a su dorm mom, la razon era obvia, entre toda la tranquilidad, se escuchaban gritos y llantos. Los profesores no dudaban en usar alguna de ejemplo y exhibirla en posición de castigo, junto a sus traseros castigados. Esto podia verse en los pasillos o a la salida de dirección o alguna habitacion. Las restantes, conversaban lo mas tranquilas posibles. Sin embargo, las apariencias no duraban mucho, Bailey podia observar, en la apariencia angelical de ellas, algunos tatuajes como simbolos de su vida pasada. Casi siempre en cadera, piernas, brazos. Bailey llego a la sala de estar, las alumnas se reunian alrededor de un televisor viejo que habia ahí, normalmente puesto en el canal de noticias, para que su aislamiento no sea tan severo. Contaban con un pequeño radio también que producia una leve música. Los animos eran un poco mas alegres ahí y las chicas se mostraban mas relajadas.
“¿Por qué soy la única con colitas? Me siento estupida…” pensó Bailey. Pero continuaba asustada y con miedo a sacárselas. Bailey fue temprano, asustada y predispuesta a la sala de estudia. El incomodo banco de madera unido a la mesa, dio directamente con su cola aun calentita de la ultima nalgueada. Motivo de sobra para que bailley sea un angel. Y su maestra, rápidamente descubrió que Bailey estabal nivel de las otras. Fue asi como Bailey termino asistiendo a la clase normal como las otras, y cediendo la sala de estudio a las mas resagadas. Ahí vio al resto de sus compañeras. Ellas se mostraban mucho mas relajadas que ella. Entre forzadas horas de estudio habia uno que otros recreos en donde tenían permitido recorrer el establecimiento, incluso el jardín afuera. Pero Bailley observo aterrada las consecuencias de una llegada tarde… una compañera suya, alta, peliroja y de pelo cortito llamada Heather, fue castigada frente a todas por llegar tarde. Lloro sin cesar frente a la palmeta de cuero, y termino el resto de la clase, arrodillada en un banco y poniendo la nariz contra el pizarrón.


Bailey simplemente imito aquellas que podían sobrevivir el régimen… Heather, en las próximas clases se mostro en extremo adolorida, y algunas chicas fueron castigadas también por reírse de ella y sus gestos al sentarse y pararse.
Sobrevivio el resto del dia sin problemas, y a las 20 hs, todas fueron enviadas a sus habitaciones. Al entrar, su Dorm mom la visito. Se puso las manos en su cintura y pregunto:
- ¿Por qué no tiene su pijama puesto?
Bailey asustada respondio:
- P-pensaba estudiar….
- Mira pequeña, las reglas son claras. La hora de dormir es a las 8. Pero por sobre todo, la hora de despertarse es a las 4 am. Desde las 20 hs hasta las 4 tienes las 8 horas de sueño que necesitas. Si quieres quedarte a estudiar mientras no distraigas a tus compañeras puedes hacerlo. Pero a las 4am te quiero despierta. Vendre a verte y en caso de no estar preparada, te despertare yo y lo de Kailley se te hara muy poco.
Bailey se sonrojo vivamente. Killey le conto de su pequeño incidente. La dorm mom abandono el lugar. “Son apenas… las 8… “ pensó Bailley. Tubo un dia muy difícil e intenso…  Se recostó en su cama viendo hacia el cielo. Y vio su paleta amenazante de reojo. Estaba muy asustada para revelarse pero definitivamente no podría dormir. Busco en su closet y saco de ahí su mameluco. “Tengo que usar esto? Parece de bebe…” pensó Bailley. Titubeo, y lo puso en un costado. Prolijamente se quito su uniforme y doblo todo. En camiseta y ropa interior vio el mameluco y titubeo. “No, se ve muy estúpido…” protesto. “pero…” continuo. Finalmente, asustada se quito su ropa interior, se puso el infantil mameluco y apagando las luces, bailley se metio rápidamente a la cama. Bailley paso toda la noche intentándose dormir abrazada a su almohada. Hasta que escucho el despertador de su reloj sonar. Dormidisima, se movio tomando su cabeza que dolia por el sueño. Las lagrimas, el miedo , la preocupación, todo la atormento volviendo el descanso imposible. Ahí fue cuando entro Killey. Killey se murió de amor al ver a la pequeña jovencita en mameluco. Bailley noto su expresión, expresión que odiaba, y se tapo con las sabanas.
Killey sintió un intenso flujo de excitación en su vagina al verla asi. Hace varios días que estaba muy excitada, y con su cinturón de castidad puesto lo único que aliviaba este tormento eran orgasmos involuntarios o sueños mojados. Esto saco lo peor de si.
- Bailley… ya son las 4 am. Deberia estar minimamente poniéndose el uniforme , salga de la cama ya mismo. – ordeno. La jovencita se quito la sabana, y se sonrojo mostrándose el aniñado pijama.
Sobandose los ojos, se puso de pie.
- Dormida bailley?
- Si… fue una noche horrible.
Killey intento contenerse y ser comprensiva. La primer noche es la peor definitivamente.
- Sabes, debo informar quienes no están despiertas a su hora…- Dijo mostrándole la carpeta. – Mi tarea es esa, informar quienes están dormidas, y quienes no tienen ordenada su habitacion
Bailley trago saliva y Killey puso una mano en su hombro.
- Sabes, he estado en tu lugar. Pero no puedo dejarte pasar esto. No lo informare, pero aun asi te dare una lección. – Dijo llevándola de la mano.
- Hey!!- Protesto ella.
- Acaso prefieres que lo informe? Te espera un informe semanal y no la pasaras bien si empiezas con el pie derecho. Aparte esto te despertara.
Arrinconada nuevamente, Bailley obedecio y su compañera disfruto de sus adorables y blancas nalguitas. Bailley no tardo en llorar, pero claramente no lloraba por el dolor. Se puso de pie y dijo: La próxima lo informare y tendrás problemas. Y recuerda, ahí esta tu paddle.

La mujer se retiro y bailley se recoto y lloro un poco. Luego se cambio a su uniforme. Pero esta vez, no uso el anterior, opto claramente por la versión  corta, y se dejo el pelo suelto con una pequeña coleta. A pesar de ahora estar en minifalda, su jumper le daba una apariencia infantil que ella detestaba. Bailley se puso el chaleco rojo, y ahora se veía como una colegiala normal, en minifalda cuadrille. “Genial!” pensó, en comparación a la apariencia de antes era mucho mejor. Sin embargo las habitaciones no tenían aire acondicionado, hacia calor para un chaleco. La vanidad de Bailley la obligo a conservarlo, sintiéndose mas segura consigo misma. Sus primeros días comenzaron asi. Estudiando en silencio, con clases forzadas en asientos incomodos, y siguiendo reglas a raja tabla. Los pocos recreos que tenia, eran pasados en el jardín, la sala general o sencillamente, en su habitacion. En las clases de gimnasia, las hacían correr y ejercitarse hasta quedar sin aliento. El lugar no tenia personal de limpieza, asi que algunos recreos bailley los paso planchando y lavando uniformes de otras, ya que estas tareas se repartían aleatoriamente. Sobrevivio los primeros informes semanales, y su comportamiento continuo intachable…. Hasta que de a poco, el miedo se disipo, ver a sus compañeras siendo castigadas se volvió algo rutinario y los malos habitos volvieron a acosarla. Abandonar drogas no es tarea fácil, y su clítoris de moria de ganas de un contacto. Una vez fue azotada en su informe semanal, por lavarse con “demasiado entusiasmo” durante la higienización antes de colocarse su cinturón de castidad. Y aquí fue cuando la estadia en RSI de Bailley tomo una nueva faceta. 










pd: debo estudiar y no escribir sobre colegialas, debo estudiar y no escribir sobre colegialas, debo estudiar y no escribir sobre colegialas....

domingo, 14 de enero de 2018

Homenaje a RSI INSTITUTE...... parte 1 :3

En el 2001 muchos estados comenzaron a buscar formas de reducir la sobrepoblación en las prisiones.  Ademas de este problema, este parecían no ayudar en lo absoluto a la reincorporación al sistema. Un proyecto experimental se le presento al estado de abrir un colegio con el propósito de rehabilitar y educar apropiadamente jovencitas de 18 a 21 años. Muchas jovencitas, sentenciadas por crímenes pequeños, recibieron la oportunidad de internarse voluntariamente a este instituto privado durante un año.

El Instituto RSI de enseñanza, fue fundado con los principios de la educación y la disciplina estricta. Las Jovenes que entran a través de la puerta del instituto quedan impactadas por el código de conducta al cual deben adherirse y los resultados ante cualquier desviación de este código. El castigo corporal es la principal medio de disciplina y es administrado seguido y severamente. La educación es el objetivo principal del Instituto, y las jovencitas terminan encontrándose en 8 horas de estudio por dia.

Desde el momento que llega, las mujeres realizan que están en un ambiente muy distinto al que están acostumbradas. Se les dice inmediatamente que se quiten todas sus prendas y presenten sus cuerpos desnudos a su dorm mom. LA dorm mom supervisa todos los aspectos de la disciplina, educación y el dia a dia de las jovencitas. Ella es una disciplinaria muy estricta y lógica, que inmediatamente pone a cualquier mocosa en su lugar. Todas sus posesiones personales son confiscadas y sus cuerpos son revisados de cualquier tipo de joyería. Todo lo que no sea de su cuerpo es removido. Este método de introducción ayuda a esas jovencitas a darse cuenta que deberán renuciar a muchas cosas al ingresar al Instituto, incluyendo su modestia. Cualquier chica que protesta, intenta taparse, o crea cualquier tipo de problemas, es sonoramente azotada.


Todas las chicas son cambiadas al uniforme del instituto. Muy rápidamente, estas chicas endurecidas por las calles, se sienten casi como niñas pequeñas. Con excepción de los pijamas que se les entregaron, el uniforme será todo lo que tendrán permitido usar durante todo el año en el instituto. La dorm mom luego dedica unos minutos a hablar de las reglas básicas del Instituto. Se les informa que, a diferencia de la prisión que lograron evitar, ellas deberán comportarse como Señoritas durante su estadia. Los malos habitos desarrollados en ambientes como la prisión como fumar, insultar y las relaciones sexuales no serán tolerados en lo absoluto en el instituto. Su rehabilitación en el instituto, será similar a ser una niña otra vez. Se les enseñara a comportarse apropiadamente como señoritas a toda hora. Si fallan en seguir las instrucciones, reglas, o código de conducta, sus traseros serán desnudados y dolorosamente azotados.

El siguiente paso en la inscripción es su introducción al Dean.
El dean supervisa todos los aspectos del instituto y maneja la disciplina de las jovencitas que no pueden seguir el programa. El dean entra en detalles acerca de lo que se espera de cada chica durante su estadia en el instituto. Luego entrega a cada chica su Handbook personal que detalla las reglas del instituto y el código de conducta el cual la chica debe seguir. Las paredes del Instituto ayudan a ilustar este punto.


Despues de ser instroducidas al Dean, cada chica es llevada a su habitacion. Mientras que es muchísimo mejor que una celda en la prisión, los cuartos son muy básicos, y las chicas solo poseen una cama y un closet. Ya que su concentración deberá enfocarse en sus estudios todo un año , no existen las radios o televisiones en el instituto. Todo el tiempo fuera de clase debe dedicarse a estudiar, comer o dormir. Una vez que se han instalado en sus habitaciones son llevadas a clase.
Como en el resto del instituto, la disciplina en el aula es mantenida a través de constantes castigos corporales. A cada chica se le exige su absoluta concentración en los estudios. Cualquier desviación de las reglas del aula, malas notas, o sencillamente no prestar atención resultara en un trasero muy hinchado y adolorido. La vara, la paleta, el tawse, y la regla son usados libremente para asegurarse de que todas y cada una de las chicas reciba la educación para la cual fueron enviadas.


La disciplina y el orden son mantenidas en el instituto de varias maneras. La situación mas común de castigos suelen ser al acto. En cualquier momento en el que una chica se comporte        de una forma opuesta a lo especificado en el código de conducta, ella es castigada inmediatamente. Esto casi siempre ocurre a las manos de su dorm mom o una maestra. Es muy raro que una jovencita sea nalgueada por du dorm mom sin tener el trasero desnudo. Ademas de los castigos en el momento, la dorm mom hace reportes semanales e informes de progresos. Si la Dorm mom encuentra cualquier aspecto del comportamiento de la jovencita, de su actitud o del orden de la habitacion que le disguste, ella rápidamente se encontrara con un trasero muy adolorido.


La dorm mom descubrió que desnudar completamente a una chica , antes de sus castigos, añade gran humillación y es una herramienta poderosa. Ademas, ella no tiene problemas en castigar a una señorita completamente desnuda en presencia de otras, para marcar un ejemplo. Chicas que se meten en problemas juntas son castigadas juntas. No es tan raro que ella saque 5 chicas del aula, las haga marchar a la sala, las desnuda y castigue sus traseros hasta que queden azul y negro. Las chicas aprenden rápidamente que cualquier cosa que no sea su mejor comportamiento, las hara sentarse incómodamente por varios días.




Para aquellas jovencitas a las cuales la disciplina administrada diariamente por la dorm mom y las maestras no es suficiente, se les ordena una visita a la oficina del Dean. Castigos dados por el Dean son los mas severos que una pupila puede recibir. Mientras que el si puede usar su mano, la vara, o el cinto, las grandes y pesadas paletas son su preferencia. Nada deja una impresión tan duradera como una paleta de madera. Cualquier chica desafortunada que visite al Dean, rápidamente comprende el error en sus decisiones.




Ok, esa es la introduccion y la historia de esta pagina: http://www.realspankingsinstitute.com/history.php 
¿Que es? Una pagina de spank. Esta pagina es del 2002 y practicamente fue quien me educo en spank. Y... hace poco consegui los archivos. LO SIENTO. Bueno, si tubiera 30 dolares al mes lo haria... Pero al menos le estoy haciendo propaganda en latinoamerica. Es genial, demasiado, demasiado genial. Y encima tiene a ella:


Ella es de las mejores actrices de RSI, junto a Jessica y Brandi. Ademas de seguir muy bien el guion de las escenas, ha logrado llegar a un realismo tal al punto de ponerse a llorar antes del castigo, cosa que muy pocas modelos logran. Ya de por si, es raro que una spankee en general llore durante una nalgueada. Sumado a eso, los azotes en la pagina no son actuados, son fuertes y completamente reales. En fin, ella me obligo a hacerle una historia. Como senti que hacia plagio, le estoy haciendo propaganda gratuita a RSI y hasta traduje la historia de su pagina oficial (la cual es Excelente) para que el publico latinoamericano pueda verla. Intente.......................... conservar el estilo de RSI lo mas que pude. Osea, nada de calzones semanales de ositos. Va a tener la misma ferocidad mi historia que el sitio... y voy a hacer lo posible para que quede bien en ese estilo completamente distinto al mimo. Dude mucho en escribirla por que YA tengo una historia en un internado hiperestricto... y otra vez....
Entonces para marcar la diferencia, el estilo disciplinario sera igual que lo que veo en la pagina. Saint francis contempla que sus alumnas seguiran portandose mal, todo su sistema esta pensado para que la alumna admita sus consecuencias y se ofresca a ser castigada. Para condicionarlas tanto fisica como moralmente. Por eso tienen en cuenta ser lo suficientemente progresivo como para que la alumna pueda aguantar el ritmo.
RSI sencillamente querra asegurarse que una alumna que comete una falta NO vuelva a cometerla. Claro, esto no tiene nada que ver con agredir a la pagina o a sus participantes, es sencillamente una historia. La dorm mom, y el dean, en toda su severidad son personajes impecables. Y otros spankers tambien hacen su apariencia muy profesional. La originalidad para los castigos puede ser inmensa y me ha deslumbrado. Pero muchas veces pueden sobreactuar castigos que en realidad son simples, y eso tambien depende de la comunicacion spanker/spankee. Muchas spankees llegan nerviosas, dicen su guion y son azotadas, y todo el acting del spanker queda como sobreactuado. Las spankees estrellas sin embargo, logran hacer una combinacion perfecta con su spanker. Ademas de ellas, chicas como carrey dan la sensacion de un internado estricto. Las spankees estrellas suelen usar mini faldas, pero ella siempre tiene la version mas "larga" del uniforme dandole la impresion de alumna nerd de internado catolico siendo castigada. Pero volviendo al tema en cuestion hice un par de modificaciones a la historia, que quiero mencionar aca.... sencillamente por que no tengo a quien contarselo (?)
Una de ellas son los uniformes, la mayoria usa el que usa bailey en la anterior foto el cual les queda muy sexy. Sin embargo, algunas usan este, el cual se volvera el unico que podran usar:


Y la razon es claramente.... Fetichismo. Misma razon por la cual usaran este pijama:

Que en los videos no usan siempre.... pero que en un momento, todas lo usan para un set de spank y eso me justifica para decir que es canon. Todo para ademas afirmar el esfuerzo que ponen en resultar lo menos atractivas posibles al sexo opuesto y lo mas aniñada. ¿por que? Bueno... añadi una vuelta de tuerca a diferencia de todas mis historias... pero continuemos hablando de fetiche.
Freud plantea que el fetiche se origina en la infancia.... pero yo no puedo estar de acuerdo. Tengo 100 mil fetiches estupidos que en un principio me parecian cosas insulsas, o sencillamente feas: jumpers, maids, calzones infantiles, etcetera. Y hoy en dia bue... si ven me conocen. No se ni realmente como termine teniendo la necesidad de meter calzones semanales en cada historia, con lo feos que son. Que se yo. Y entre ellos estan los school knickers. Es curioso por que en la antiguedad, las alumnas tenian que usarlos, osea era parte del uniforme y hasta hacian controles. Y las alumnas de vez en cuando se revelaban usando otro tipo de ropa interior. Pero ahora esta de moda que las chicas usen minifaldas con culote, que de hecho, es identico a un school knicker. Ypor alguna razon, en vez de tener el fetiche tipico de todo spanko, de la nalgueada a cola desnuda, yo si o si debe ser sobre el calzon, no se... me calienta imaginar que tienen la cola hirbiendo debajo de esos calzones. Todo "Hidden under regulation knickers" se basa en ese tonto concepto. Malena tenia el traste hirbiendo, pero con los calzones puestos las otras lo subestimaban y le daban fuerte igual.


Y eso hace que obvio, tambien cambie este pequeño detalle, los calzones en RSI son asi:


Ven? Se pueden achicar, y son muy spankosos, onda, se transparenta un poco la irritacion.Pero debido a cierta vuelta de tuerca que voy a meter seran mas bien asi, como el verde: 


Quedan asi estirados, y no se pueden achicar. 
Y bueno, sin mas pre-ambulos, ojala les guste: 

Baileys Arribal



Bailley era una chica preciosa , de ojos azules, cabello largo,, tez blanca y pequeñas pecas, de contextura pequeña y de 18 años.  Aun no terminaba el secundario por andar metida en cuestiones ilegales, y finalmente fue atrapada por la policía. Ella viajaba en el asiento trasero de su auto, nerviosa y asustada. Entrecruzada de brazos , protestaba:
- Mama!!¿Vos no viste el noticiero? ¡¡Denuncian abusos de castigos corporales en esa institución!!
Bailley crecio con un cepillo apoyado en su cola hasta sus 14 años. Capaz, hasta la edad que mas lo iba a necesitar. Era una chica hermosa, con dinero y en plena pubertad. Bailley conocio a mas de a uno, y termino conociendo a los equivocados. Perdida en las drogas, termino siendo victima de una emboscada de la policía. Sus compañeros estaban directamente en prisión. Pero a ella…
 - RSI es tu única opción Bailey. ¿ acaso piensas ir a prisión?
- No ire a prisión tampoco.
- Eres complice. Todos tus compañeros fueron a prisión. Tu tienes la suerte de poder ir allí. Pagaremos una cara fianza para eso. ¿Acaso quieres arruinar la reputación de la familia? Tu hermana te adora, te tiene de idola.  
- Diremos que fuiste a estudiar al extranjero.
- Mama!!- Exclamo Bailley asustada. – ¿Vos no viste el noticiero? ¡¡Denuncian abusos de castigos corporales en esa institución!!
- Pues es lo minimo que mereces . Te meteremos ahí antes de que la noticia se esparsa. Vendras ya mismo con nosotros. – Insistio el padre.
Avanzo el auto por una zona buena de la ciudad. Muchisimo mejor que la de la prisión sin duda. Llegaron al lugar, era como una pequeña mansión, en medio de un jardín, en una esquina.
- Que hermoso lugar. – Pensaron los 3, incluso Bailey. Entraron por un porton, mientras Bailey pensaba que fácilmente podría trepar esas rejas. Sobre ellas, siempre habia un árbol pequeño que impedia ver hacia el otro lado. Mientras caminaban entre los distintos arboles, veian chicas sentadas en los bancos leyendo.
- Ves querida, este lugar es muchísimo mas apropiado para ti.- Dijo su madre.
- Que raro que esten todas despiertas a las 5: 30 am. – Penso el padre. Le habían dicho que se presente antes de las 6 horas.
 Bailey en cambio se mortificaba al ver los uniformes. Ella era de una familia bien, nunca habia usado uniforme en su vida. Estos encima eran realmente de pupila. Faldas largas debajo de la rodilla. Blusa blanca aglobada arriba y abajo. Cuello redondo y grande. Algunas llevaban un chaleco rojo, otras, un jumper en V abierto a los costados. A pesar de lo bella que era, a Bailey le acomplejaba su rostro infantil. Seguramente, le preocupaba mas que a quienes la observaban.
Entraron a la recepción. Una sala sencilla y amplia con una gran puerta de madera.
- Nuestra hija desea entrar al programa RSI.  – Le comentaron a la recepcionista.
Bailley volteo la cabeza al escuchar eso.
- Perfecto. Necesito que me presente su nombre, apellido, documento, fotocopia del documento, de las distintas actas policiales, un certificado de alumno regular o que acredite haber cursado en… –
- Esta todo aquí. Dijo la madre entregándole una carpeta.
- A ver, a ver…. Muy bien. Ahora necesito que pague la siguiente fianza. – Dijo la mujer. El padre la vio, se tomo la cabeza, pensó y le entrego su tarjeta.
- Perfecto. Bailley.  Llena estos formularios, y firma en cada uno.
Bailey titubeo, vio a sus padres y termino haciéndolo. Intento varias veces ver que firmaba, pero era apurada….y tampoco le interesaba demasiado.
- Mama, ¿Cuándo me operaron de apendicitis?
- Tenias 10 años.
Finalmente, firmo todo lo requerido y hasta puso sus huellas dactilares.
- A partir de aquí, ella deberá hacerlo sola.
Los ojos de Bailey se llenaron de lagrimas al instante. Bailey se los limpio. “O-Odio esto… es un defecto que no me voy a sacar mas…” pensó.
- Pequeña. Esto es lo mejor para ti. Te vamos a extrañar. – Dijo la madre abrazándola.
- Hija, te amo. Creenos, lo entenderas cuando crescas. – le dijo su padre, abrazándola también.
- Nos mantendremos al contacto y te haremos visitas.
- No señorita- Dijo la recepcionista. – Ella debe estar totalmente aislada para que el sistema funcione. De hecho vaya entregándole su celular a sus padres Bailey. –
Bailey titubeo pero lo hizo. Ambos besaron su frente, y la despidieron.
Apenas se fueron, Bailey sintió el aire cambiar repentinamente.
- Su Dorm mom llegara en unos minutos Pupila. – le dijo la recepcionista.
Bailley nerviosamente se sento y espero hasta llego una alta mujer, de unos 40 años, un poco rellenita y de tez blanca.  Era obviamente norteamericana, y llevaba una marcada cola de caballo. Llevaba una blusa negra y un pantalón de jean. Pero lo mas intimidante, definitivamente, era su palmeta de cuero, que colgaba del cinturón de su pantalón.
La mujer, vio seriamente a su nueva pupila. Ya le habia llegado su expediente, una tonta niña mimada de papa, que con su tarjeta de crédito se paso de lista, se junto con las malas personas, y termino en una situación que no esperaba. Sabia también que habia numerosos reportes de prostitución. A tal punto que se presento aquí con maquillaje, mini falda y escote. Ella estaba nerviosa y con miedo como todas el primer dia, pero conservaba su look rudo de la calle.. Sus hormonas estaban enloquecidas, podia casi olerlas y hasta la metían en problemas. Olia a cigarrillo y a marihuana, no sabia si lo consumio ayer u hoy. Al menos no olia a alcohol, esas eran las peores.
- Señorita, comenzare por aclararle lo siguiente. Este lugar NO es una colonia de vacaciones. – Exclamo. Bailey dilato sus pupilas al escuchar su NO enfatizado.
- Aquí viene como su única alternativa a la prisión gracias al esfuerzo de sus padres. A diferencia de ellos que cuando salgan, cargaran la estigma de haber estado en prisión, usted saldra de aqui LISTA para comenzar una carrera en la universidad y conseguir un trabajo. El estudio durante este año será su UNICA prioridad y me asegurare de eso. A diferencia de la prisión y de la calle, aquí espero de usted el comportamiento de una SEÑORITA. ¿entendio bien pupila?
- Si señora…- Dijo bailley intimidada.
- Si madam para usted señorita. Yo soy su dorm mom. Esta bajo mi responsabilidad su educación, disciplina y salud. Es mejor ya ir comenzando. Entregue todas sus pertenencias personales a la recepcionista.
La mujer saco una caja. Bailey entrego todo el contenido de sus bolsillos, sus aros y su piercing en el labio.
- TODAS sus pertenencias personales. – Ordeno la intimidante mujer. Bailey rápidamente comprendio. Mientras se desnudaba, se preguntaba por que sentia vergüenza al hacerlo ahora si lo habia hecho tantas veces.
 La mujer la vio y digo:
- Definitivamente sos talla small. – . Camino llevándola a través de la puerta al pasillo. Alli habían 2 grandes puertas , una era enfermería y la otra era donde almacenaban la ropa. Entraron, y le entrego una pila de ropa.
- Aquí esta todo lo que necesitas. Dijo dándole una pilla de ropa. Vamos al próximo cuarto. -
El siguiente cuarto parecía de hospital, era frio y blanco, con una camilla. pequeña ducha cerca y una mujer en bata.
- Ella es la nueva.
- Que jovencita te ves, cuantos años tenes.
- 18..- dijo la joven.
- Lo suponía. Deja esas cosas aca. Ve a la ducha y tomate un baño con esto. – dijo dándole un jabon blanco. – Alli adentro hay un jabon especial. –
La jovencita – extrañada – obedecio. Al salir se le entrego una toalla con la que se seco.
- Ahora acuéstese boca arriba en esa camilla. –
La chica obedecio sumisamente, pero su dorm mom se acerco, y de unos cintos que estaban ubicados allí , ato sus muñecas a la cama.
- Que hacen???- Se asusto Bailey exclamando.
- Lo sentimos. – Dijo la mujer en bata. – Siempre las chicas exageran en este paso. Descubrimos que asi es mejor. –
La dorm mom, rápidamente tomo sus tobillos y los atrapo en otra correa ubicada arriba. En esa posición, con sus brazos y piernas totalmente separadas, sus nalgas estaban totalmente expandidas. Se podían ver perfectamente sus genitales, en todo detalle y color. Una vagina rosa como sus pezones y ano.


En esa incomoda posición, la enfermera le hizo varios exámenes. La dorm mom se puso unos guantes blancos, y para los gritos y lagrimas de Bailey, le hizo un incomodo examen de orificios.
- Limpia. –
Luego, le depilo la vagina y el ano. Aunque ya estaban depilados. A posteriori, tomo una sustancia blanca y coloco un extraño ungüento en su vagina y su asterisco. Bailey no pudo evitar protestar y quejarse, sacudiéndose mientras esto le hacían.
La mujer le puso un par de inyecciones, frente a las cuales bayley aterrada sollozo.  Y finalmente , el peor momento llego. La enfermera, acerco a ella un objeto metalico con puas.
- Tranquila. Es solo un cinturón de castidad. – Dijo la enfermera.
- Un cinturón de castidad??? ¿Para que tiene puas??? Que me van a hacer?? – Protesto Bailey, sacudiéndose con todas sus fuerzas.
- Tu única preocupación durante este año será estudiar, y nos aseguraremos de eso. No te preocupes. No te dolerá en absoluto. Solo le dolerá a quienes atenten contra tu castidad. – aclaro la dorm mom. – Recuerda que que, a diferencia de la prisión que lograste evitar, deberás comportarse como Señoritas durante su estadia. Los malos habitos desarrollados en ambientes como la prisión como fumar, insultar y las relaciones sexuales no serán tolerados en lo absoluto en el instituto y esto queremos enfatizar aquí.. Tu rehabilitación en el instituto, será similar a ser una niña otra vez. Se te enseñara a comportarse apropiadamente como una señorita a toda hora. Si fallas en seguir las instrucciones, reglas, o código de conducta, tu trasero serán desnudado y dolorosamente azotado.
Un poco mas cerca era mas fácil observar el extraño artefacto. Era como una tanga de metal, con dos orificios con puas, la parte de arriba tenia una ligera banda angosta. Era sin embargo muy fina. La mujer acomodo primero los orificios de esta con los suyos. Bailey se sacudió pero cuando le hicieron eso descubrió que efectivamente no dolia, y hasta se sentia como tela normal. Pero su apariencia definitivamente era metalica. Una vez coordinados orificio con orificio, el cinturón fue ajustado en los huesos de su cadera. Luego de quedar muy firme, Bailey escucho el click.
- Bailey, este cinturón se le será retirado cuando usted termine de cursar aquí. Debe dársele mantenimiento una vez a la semana… y casualmente, yo hago reportes semanales una vez a la semana.
Se saco la palmeta de cuero y lo apoyo en su coola.
- Esta posición es muy comoda para realizar reportes. – Advirtio.
Bailey trago saliva, aun lagrimeando.
- Le debo aclarar, cuenta con gps. Apenas intente retirarse del establecimiento hara sonar una alarma. Luego le explicaremos eso. – Explico. Libero sus tobillos y Bailey permaneció quieta. Le habían puesto un cinturón de castidad. Definitivamente no era el lugar paradisiaco que sus padres decían.
- Vamos a cambiarla a su uniforme Bailey. – Dijo la mujer, poniéndole las calzetas. Luego, le mostro sus calzones. Eran pequeños, de un color blanco. Parecia tener elásticos muy fuertes, y una tela medianamente gruesa. Su dorm mom los deslizo a través de sus piernas, y Bailey aprendio lo rápido que se estiraban. Finalmente, el elástico se ajusto en su cintura y sus muslos con firmeza, haciendo que toda la bombacha quede apretada. Bailey noto asombrada, que el cinturón de castidad no se notaba para nada.
Le colocaron calcetas, liberaron sus muñecas y le pusieron su camiseta. Con las guillerminas puestas, Bailey se puso de pie y viendo su bombacha pensó: “Parece un pañal…”  Luego de eso le pusieron su blusa. El cuello redondo grande, junto a sus margaritas aniñaba aun mas un rostro aniñado. Le abotono hasta el ultimo botón y le coloco su moño. Bailey vio sus mangas, la blusa le quedaba grande…
Luego de eso, le pusieron el jumper. Este era cuadrado en V y llegaba debajo de las rodillas. Se lo puso, coloco los tirantes de este sobre sus hombros y luego abrocho la pollera en su cintura.
Bailley se metio en el, metio los brazos debajo de los tirantes y se apretó el botón de la pollera. Esta le llegaba hasta debajo de las rodillas. Sumado a eso, y por su pequeña compostura, todo el uniforme le quedaba grande. Excepto sus calzones. Esto escondia cualquier curva que ella pueda tener.
- Mira. Ese look desagradable que traías de la calle al fin desaparecio. Ahora finalmente te ves acorde a tu edad.  Y al fin te quitaste ese horrible maquillaje. No quiero volverte a ver asi. Dejame peinarte. – Dijo y comenzó a cepillarle el pelo. Con su nuevo uniforme puesto, Bailey se veía como la niña que realmente era. Este seria un año de castidad y educación para ella. Seria como ser una nña otra vez y su dorm mom quería enfatizar eso. Las hebillas, tenían pegadas dos listones del color del uniforme. Su dorm mom ajusto su cabello en dos colitas, junto a varios tirones de pelo. Finalmente, Bailey ya estaba lista. Sus ojos azules, el aniñado uniforme que le quedaba un poco grande, su tez blanca que hacia que sus mejillas tengan un leve coloración, y unas pequeñas pecas en su nariz, y su pequeña contextura sumada a la gracia de su edad, hacían que la imagen de la chica callejera halla desaparecido completamente. En su lugar, habia niñita deseosa de aprender y ser educada.
Bailey, estaba demasiado nerviosa y asustada para poder oponer resistencia. Se sentia extraña sin lugar a dudas, como si estuviera en un sueño o en otra dimensión.
- Ya estas lista. Ahora iremos a ver al Dean. Pero antes déjame recordarte. En RSI creemos firmemente en el castigo corporal. Cualquier desvio del código de conducta, cualquier regla quebrantada se resolverá con una buena nalgueada. Es hora de que aprenda las poses qu deberá ejecutar inmediatamente apenas se las ordenen.
- Si Madam. – Respondio Brailey parpadeando e impactada. Con su nuevo uniforme recién estrenado, Bailley se sentia dinminuta en frente de la autoritaria mujer.
- Cuando se te diga UP! Estiraras tu mano con la palma hacia adelante.
Bailey obedecio dudosa.
- Cuando se te diga Bend Over, tomaras tus rodillas. Hazlo. –
Bailey obedecio y la mujer saco su palmeta y la apoyo en su trasero.
- Este consejo recuérdalo bien, Si vas a ser castigada no hagas un escandalo. Eso hara la diferencia entre no sentarte en 3 dias a no sentarte en una semana.
- S-Si madam…- Respondio Bailey aterrada, sintiendo su corazón a punto de explotar.
- Finalmente, Time out!
- Si madam. – contesto nerviosa.
- Arrodillate y pon tus brazos entrelazados en tu espalda.
Bailley obedecio resignada,  dejando los uniformes en un estante. Al hacerlo sintio sus rodillas tocar el suelo enfriado por el aire acondicionado. Puso sus brazos en la posición ordenada y rápidamente sintió incomodidad.
- En cinturón hay una pequeña alarma que se activara apenas detecte que te intentas ir del instituto. En caso de que esto suceda, adoptaras esta posición al instante. De pie, y marchemos.
La jovencita se puso de pie, y sacudió sus rodillas.
Salieron de enfermería y del pasillo salieron a una gran sala de estar. Varias chicas se encontraban leyendo tranquilamente. Esta sala tenia una escalera y además daba a 4 habitaciones. La sala del Dean, Detencion, una sala de estudio y una aula en común. La aula y la sala de estudio tenían una ventana que daba afuera. La del dean no tenia ventanas, la de detención en cambio tenia ventanas del lado de la sala y vista hacia afuera. Mientras lo hacían, Bailley se sentia muy tonta en su nuevo uniforme. Siempre habia sido una chica sexy y de colegio caro. Y nunca habia usado uniforme. La única razon por la cual no pudo aprobar el año fue por vivir de fiesta en fiesta, rodeada de chicos debido a su belleza. Ella disfrutaba eso y activamente buscaba provocar hombres. No tuvo problemas en cambiar sexo por dinero. El dinero era una propina, ella quería el sexo. Su único problema fue meterse con los hombres equivocados. O al menos eso ella pensaba eso. ¿Qué tiene de malo un poco de sexo?
Era un dia nublado y fresco, raro en esta época de calor. Bailey podia ver el dia nublado a travez de los grandes ventanales en la sala de edtudio. Al llegar al dean, la puerta estaba abierta, y habia varios bancos, con una jovencita rubia esperando nerviosa a la salida. Aterrada, Bailey vio a una peliroja, una morochita, y una un poco rellenita de cabello oscuro.
Las 3, completamente desnudas, arrodilladas, y con las manos en su cabeza, mirando a la pared. Bailey apretó los dientes al ver sus traseros, exhibiendo colores rojo azul y blanco. Entraron al Dean, y Bailey quedo paralizada.
El lugar estaba lleno de instrumentos de castigos colgados notoriamente a la vista. Varas, Canes, Fustas, Cinturones, Palmetas y paletas. Bailey se sento, y su Dorm mom se sento al lado de ella. El dean lo vio, e intento mantener su seriedad. Pero la ternura de la jovencita le arranco una sonrisa por dentro.
- Ella es la nueva señor.
- Bailey. Yo soy el Dean. Aquí se corrige cualquier falta grave a nuestras reglas. Se te entregara tu Hand book. – Dijo el señor y le dio un pequeño librito.
- Aquí están detalladas sus reglas y el código de conducta. Por su bien, lealo y memorizelo. La mas minima falta será inmediatamente corregida. Tambien haremos informes anuales aquí.
Mientras la jovencita esperaba firmemente, el hombre continuaba detallando acerca de su comportamiento esperado. Le menciono además, que será despertada a las 4 y deberá irse a dormir a las 20 pm. Finalmente, fue despedida. Caminaron un poco mas mientras la dorm mom explicaba.
- Aquel cuarto es la sala de estudio. Ahí se le da un trato mas personal a quienes tienen problemas con el estudio. Aquel es el aula de clase. No son muchas pupilas aquí, son 20, ahí iran a tener clases generales. Hasta no saber tu nivel, iras a la sala de estudio, luego te uniras a las clases junto a las demás. Y ese cuarto. – dijo refiriéndose a uno con grandes ventanas – es detención. Miss Burns se asegurara de que no quieras volver a ir en caso de que te toque hacerlo. – explico.
Mientras iban a subir, Bailey diviso 3 puertas mas que daban al comedor, al estacionamiento y al patio de gimnasia.
- Afuera hay lavaderos donde deberas lavar tu ropa. Se espera una higiene impecable. –
Subieron las escaleras, este lugar estaba lleno de habitaciones. Tenia un par de salas de estar. Bailey pudo ver a muchas compañeras. Era un lugar muy tranquilo, demasiado tranquilo. Todas se las veía con un libro en la mano y en silencio. Si hablaban, lo hacían mientras compartían algún libro o tarea. Pero Bailey, podia reconocer con facilidad que además, muchas estaban muy adoloridas.
Como ya mencione anteriormente, Bailey en su infancia era muy traviesa. Y ante cada travesura, el padre le dejaba el trasero rojo a cepillazos. Esto se repetia una y otra vez, ya que Bailey no dejaba de curiosear y meterse en problemas. Bailey recuerda perfectamente lo mucho que duele una buena nalgueada, y lo que se sentia viajar en el autobús escolar, justo después de una buena cepillada y que sus compañeros se burlen de ella. Por eso, no dudaba en burlarse de quienes eran castigados también. Gracias a eso Bailey podia reconocer los mismos gestos que ella misma hacia cuando habia sido castigada.  Bailey sin embargo debía reconocer que el lugar era muchísimo mejor de lo que podría llegar a ser una prisión. Llegaron a la habitacion y Bailey puso la larga pila sobre la cama.  La dorm mom entonces le dijo: Aquí será tu habitacion. Acomodate. Pronto conoceras a mi asistente Kailey, ella es una alumna modelo y se ofrecio a supervisar el orden de todas las habitaciones. Con 20 pupilas traviesas siempre es muy difícil conservar la paz en este lugar. A las 7 te debes presentar en la sala de estudio. Le sugiero leer su handbook y presentarse en ese lugar a tiempo. La dorm mom luego de eso cerro la puerta.
“Al fin sola…” pensó Bailey. Realmente el lugar era muchísimo mas comodo que una prisión. Tenia su propia habitacion y todo. Igual este contaba de cosas muy básicas. Closet, una mesita de luz, una cama, un banco al lado de la cama y una puerta que daba al baño. Pero lo mas impactante sin lugar a duras era la paleta que colgaba a la espera de ser usada en su trasero. Bailey la vio atemorizada. Solo recordaba nalgueadas de pequeña, casi siempre con la mano o con el temido cepillo de papa. Ella lo tenia como un recuerdo infantil… mas que nada, por que apenas llego a la pubertad su padre se sintió incomodo al seguir castigándola asi. Recordaba definitivamente lo MUCHO que dolia. De solo recordar, ya sentia la sensación en su cola del dolor horrible y punzante. Tomo la paleta y la sintió ligeramente pesada. ¿Cómo la usaran? Recordo a las chicas desnudas. “Este lugar esl infierno…” pensó. Decidio distraerse y guardar su ropa en el Ropero, devolviéndola a su lugar. Varios pares de medias, calzones, el uniforme de gimnasia y…. un horrible mameluco amarillo con rombitos rosas. Bailey lo levanto espantada. Parece que querían anular toda su sexualidad. ¿Acaso lo único que iba a tener era ropa gigante y holgada? No usaba uno de esos desde los 10 años.  Y ahí recordó su cinturón de castidad. Titubeante levanto su larga falda, y tomando el elástico por la cintura los bajo con cierta dificultad. La tela era un poco gruesa, y el elástico la tenia bastante apretada por lo cual lo hacia con cierta dificultad. Al terminar, vio su cinturón de castidad. Estiro un poco las piernas para hacerlo. Intento atrapar su larga falda en su jumper, para poder revisarse con mas comodidad. Intento moverlo y se dio cuenta de lo pegado a su piel que estaba. Estaba realmente firme y no podia hacer que se mueva en lo absoluto. Al haber sido puedo en una posición tan estirada, la piel se movia alrededor de su movimiento y no al reves. Llevo los dedos a su vagina y,… - AY! – exclamo Bailey tomando su dedo. Lo chupo, y luego se los froto rápidamente. Era liviano y pequeño, y era fácil olvidarse de que lo tenia puesto. En todo este tiempo lo habia usado con la mas amplia comodidad. Y sin embargo debia recordar que lo estaba usando. Se subio la bombacha con un poco de incomodidad, y luego intento tocarse nuevamente. “Es muy puntiagudo..” pensó. Intento hacer lo mismo con su ano, pero no llego gracias a su bombacha y no quería pincharse de nuevo. “¿Cómo voy a hacer para ir al baño?” pensó preocupada. “Definivamente voy a estar encerrada aquí sin sexo?? “ pensó aterrada. Intentando pensar en otra cosa, continuo guardando su ropa, hasta que vio que tenia una versión marga corta de su camisa. “Ya me preocupaba pasar todo enero en esta ropa… Ya estoy empezando a sentir un poco de calor y son las 7.” Pensó Bayley. Vio un chaleco rojo también, y una versión corta de su largo jumper. “Es casi como una mini falda” pensó Bailey. “Que suerte, iba a ser imposible aguantar el calor asi cuando hayan 35 grados…” Y en ese momento, llego KAiley.
- Hola señorita, ud es la nueva no? Kailey.
Bailey vio a una chica de 21 años alta y atractiva. Tenia el pelo corto y su uniforme era claramente diferente. Llevaba una falda cuadrille, una camisa blanca mangas cortas y un liston en su cuello. Su camisa era de cuello recto, y esta se veía por debajo de su chaleco rojo. Tenia una apariencia mas sexy que la otras, justificada por el horrible calor que hacia. Sin embargo Bailey podia ver que era colega suya en la profesión mas vieja del mundo.
Lo que Bailey no sabia era que kailey era además, la asistente de la dorm mom que habían puesto como supervisora de las pupilas. Kailey era una alumna que ya llevaba mas de un año. Pero de alguna u otra forma estiraba su condena. La razon de esto era simple, disfrutaba estar ahí. Quiza, los otros lo sabían. Kailey era claramente sadica, confinada al celibato, expresaba su sexualidad dándole severas palizas a sus compañeras, o delatándolas y verlas siendo castigadas. Debia permanecer un año mas al menos y alguna diversión además de leer debia tener. Ella tenia 20 años y Bailey no habia fallado en sus prejuicios.
Kailey al ver a Bailey no lo podia creer.  La dorm mom disfrutaba aniñar a las pupilas el primer dia, como recordatorio de que ahora su vida anterior estaba atrás y ellas eran pupilas cuyo único objetivo debia ser estudiar. Sin embargo, ella se habia enterado del expediente de ella. No podia creer que una ex prosituta se vea ahora tan tierna e indefensa.
- Hola linda. Ay, no puedo creer que seas tan tierna. ¿te sonrojaste?
- Mi cara es asi. -Respondio Bailey molesta.
- ¿tu cara es asi? Soy la asistente de la dorm mom. Apenas te conozco y me faltas el respeto? – Dijo la chica.
- L-Lo siento mucho. – dijo pero la jovencita decidida la tomo de su muñeca. Se sento en el pequeño banco y levanto su pollera. Bajo rápidamente su calzon de un tiron y luego comenzó a nalguearla fuertemente. Bailey, humillada, intento quedarse quieta. Los recuerdos de su infancia, de ella pataleando y llorando hasta quedarse sin aire. De tardar media hora en dejar de llorar y luego terminar con hipo. Todo eso lo recordaba mientras calentaban su cola.
- L-Lo siento… Yo no lo sabia. – suplico Bailey e intento quedarse quieta. Lo logro, pero no pudo evitar gemir una y otra vez durante todo el castigo.
- De pie. – Dijo la mujer. Bailey obedecio, y la chica comprobó que Bailey tenia razon. Su cara ahora estaba bien roja, y se veía muy agitada. Realmente ella siempre lleva un color natural en sus mejillas. Sin importarle, y sastisfecha por haberse presentado Kailey comento:  Arreglate el uniforme, ni se te ocurra ir a clase asi. Y subete esos ridiculos calzones. – Ordeno. –
“A-Acaso ella no los usa?” protesto quejosa para sus adentros obedeciendo. El calzon, se deslizo por la piel generando un fuerte escozor.
- Lee tu handbook asi evitaras cometer errores como este. Y déjame darte una pista, asi no haras enojar a la dorm mom también. Dejate el uniforme y el pelo asi, tal como esta. Despues de todo va con tu personalidad. – Contesto la mujer sobrevia y se fue.

“Grrr… que bronca!!” protesto Bailey sobándose. Vio de reojo la inmensa paleta y pensó: “Que suerte que no la uso… Mejor me pongo a leer ese handbook….”










Les gusto? Espero que les haya gustado la vuelta de tuerca que mande. Es para que no quede tan parecido a SF. Bueno, me despido por un tiempo. Tengo que dejar de escribir tanto sobre colegialas estudiando en enero, y ponerme a estudiar para mis finales de febrero. Encima son RE dificiles. Asi que no subire en un tiempito. Disfruten y comenten :D Bye!